Esta es la carretera más peligrosa del mundo

Ha llegado a acumular 300 muertes al año en sus 80 kilómetros. Está en Bolivia, pero no es el único trazado del planeta que da miedo.

Esta es la carretera más peligrosa del mundo

La carretera que va de La Paz a Coroico.

No están todas las que son, pero sí son todas las que están. No todo van a ser autopistas, autovías y carreteras convencionales en las que circular a 100 km/h resulta cómodo (aunque el riesgo cero no existe). Si te gustan las emociones fuertes, toma nota de ocho de las carreteras más peligrosas del mundo, donde conducir es (a veces) un puro ejercicio de supervivencia, y un mínimo fallo al volante puede acabar en tragedia. Son algunos de los trazados más complicados y, pese a todo, cada día decenas de conductores los recorren por pura necesidad o por mera aventura. ¿Estás preparado?

CARRETERA A LOS YUNGAS (BOLIVIA)
Está considerada por muchos la carretera más peligrosa del planeta y, aun así, decenas de aventureros se atreven a recorrer los 80 kilómetros que separan La Paz, capital de Bolivia, con Coroico, en la región de los Yungas. Conocida como “la carretera de la muerte” (unas 100 personas mueren allí cada año), esta vía estrechísima repleta de curvas atraviesa la montaña andina a 4.650 metros de altura. En algunos puntos, esta calzada de doble sentido tiene tres metros de ancho que se asoman directamente a barrancos que caen al abismo, ya que carece de protección. Y, por supuesto, circulan camiones. ¿Alguien da más?

Carreteras más peligrosas

TÚNEL DE GUOLIANG (CHINA)
Es uno de los túneles más famosos del mundo por méritos propios. Horadado a mano por los habitantes de las montañas de Taihang (China), el túnel de Guoliang puede transitarse en vehículo desde 1977. Recorrer sus 1,2 kilómetros requiere pericia, concentración y paciencia: conducir en una calzada de cuatro metros colgada entre peñascos no es tarea fácil. Y si uno padece vértigo, todavía menos.

Carreteras más peligrosas

CARRETERA DEL KARAKÓRUM (PAKISTÁN)
Los chinos la conocen como “la carretera de la amistad”, aunque de amigable tiene más bien poco. La carretera internacional asfaltada que alcanza mayor altura del mundo (4.733 metros) es un camino que atraviesa montañas gigantescas y glaciares entre Pakistán y China, en plena Ruta de la Seda. Su construcción se prolongó durante 20 años (son 1.300 km) y se abrió al tráfico definitivamente en 1986. El terreno abrupto no es la única complicación que se encontrarán los conductores. En invierno, la nieve suele cortar la vía durante bastante tiempo, y en verano son frecuentes las avalanchas de barro que provocan las lluvias monzónicas.

Carreteras más peligrosas

PASO DE ROHTANG (INDIA)
“Pila de cadáveres”.
Esa es la traducción literal de Rohtang, la carretera india enclavada a 4.000 metros de altura en la cordillera del Himalaya. La vía solo está abierta de mayo a noviembre, porque la nieve impide el paso el resto del año. El trazado es tan peligroso que las autoridades indias están excavando un túnel alternativo de casi 9 kilómetros. Pese a que los desprendimientos de tierra son habituales, muchos turistas se atreven cada año a transitar por un paso entre rocas en el que la adrenalina se dispara en cada metro.

Carreteras más peligrosas

AUTOPISTA DALTON (ALASKA, EE UU)
Su nombre oficial es Alaska Route 11, y se extiende a lo largo de 666 kilómetros al borde del Ártico. El hielo, la ventisca y el frío convierten esta autopista en un destino solo al alcance de los conductores más valientes y expertos. Si te atreves a meterte en ella, lo que más encontrarás son camiones de gran tonelaje que transportan petróleo, que tienen prioridad absoluta sobre el resto de vehículos. Y que no se te olvide ir bien surtido de alimentos y bebidas en el maletero, porque en todo el camino solo cruzarás tres pueblos. Vivir en uno de los lugares más inhóspitos del planeta es lo que tiene. ¡Bienvenido a la tundra!

Carreteras más peligrosas

PASAJE DE GOIS (FRANCIA)
Ahora está, ahora ya no está. Así es el pasaje de Gois, la estrecha carretera que une la isla de Noirmoutier con la península francesa. Cuando la marea sube, el océano se traga los 4,5 kilómetros de asfalto… y todo lo que encuentra a su paso. Por eso, a lo largo del trazado se levantan unos postes en los que refugiarse en el caso de que el mar juegue una mala pasada. A la entrada de la vía, unos carteles indican con claridad las horas de pleamar y bajamar. Pero siempre hay algún conductor despistado que puede llevarse un buen susto.

Carreteras más peligrosas

CAÑÓN SKIPPERS (NUEVA ZELANDA)
El antiguo camino construido a finales del siglo XIX para los buscadores de oro es hoy una de las carreteras más brutales de Nueva Zelanda. Su trazado estrecho sin asfaltar está repleto de curvas pronunciadas y subidas y bajadas que cortan la respiración a más de un viajero. Además, el viento golpea con fuerza algunos tramos que se asoman a los barrancos, por lo que deben extremarse aún más las precauciones. Para conducir por aquí, hay que obtener un permiso especial. Y las compañías de alquiler de vehículos prohíben terminantemente que sus coches recorran esta vía.

Carreteras más peligrosas

EL CARACOL (CHILE-ARGENTINA)
A casi 3.900 metros de altura, en plena cordillera andina, se levanta el imponente monumento del Cristo Redentor, al borde de la carretera que une Argentina con Chile. Conocida como la Ruta Caracol, este trazado destaca por su continua sucesión de curvas (sobre todo en la vertiente chilena) en un paraje agreste y con una continua circulación de camiones de gran tonelaje. La ascensión al puerto, nevado durante gran parte del año, supone un intenso ejercicio de paciencia, ya que los camiones circulan a escasa velocidad y las curvas complican mucho los adelantamientos.