El Land Rover Discovery se transforma en SUV

La quinta generación del modelo británico es mucho más versatil pero sin renunciar a cualidades propias de un auténtico todoterreno.

El Land Rover Discovery se transforma en SUV

Cambio estético radical en la quinta generación. / LAND ROVER

De especialista para el campo a chico para todo. Tras 27 años de vida y 1,2 millones de unidades vendidas, el Land Rover Discovery, un todoterreno clásico de referencia por sus aptitudes fuera del asfalto, se transforma en SUV, la sigla de moda de los modelos de estética campera, para adaptarse a los nuevos tiempos. Así, evoluciona la imagen y reduce casi 500 kilos su peso para mejorar prestaciones, consumos y comportamiento en carretera. Pero mantiene la funcionalidad con sus siete plazas, la amplitud interior y los recursos en conducción 4×4 de Land Rover. Llegará a España en primavera con precios desde 56.150 euros.

La quinta generación del Discovery supone un cambio estético radical que le hace ganar presencia para acercarse a los modelos más exclusivos. Su imagen se inspira ahora en Range Rover y adopta un frontal elegante y potente, con el capó en forma de concha, los ángulos redondeados y ese toque de clase británico que le distingue de sus rivales alemanes. El lateral ascendente resalta su dinamismo y la robustez de la zaga remata un conjunto con fuerza y personalidad. Pero ha ganado sobre todo en volumen y proporciones, y apenas se le identifica con sus antecesores por el discreto escalón del techo, que aumenta la altura interior para alojar la tercera fila de asientos, uno de sus rasgos distintivos.

El nuevo Land Rover es un coche grande, 4,97 metros de longitud, pero busca la eficiencia. Estrena una avanzada carrocería de aluminio con partes de magnesio que reduce el peso en nada menos que 480 kilos mejorando a la vez la rigidez. Y combinada con un buen trabajo aerodinámico (Cx: 0.33), mejora las prestaciones y la estabilidad en carretera y reduce las emisiones y consumos. El resultado es un coche de tacto y comportamiento exquisitos que destaca por su confort y silencio de marcha, transmite calidad y ligereza, y se disfruta conduciendo, tanto en asfalto como en el campo.

El tamaño aporta una gran funcionalidad como vehículo familiar, porque ofrece cinco buenas plazas individuales y un maletero de 1.231 litros que llega a 2.500 abatiendo la segunda fila (se puede hacer desde la pantalla o con un botón). Y se ofrece una tercera fila opcional plegable en el piso (de 2.000 a 2.500 euros según versiones) con dos asientos más aptos para adultos, aunque de acceso incómodo. Por lo demás, está bien presentado por dentro, con acabados de calidad y materiales vistosos y resistentes al uso campero.

La dieta de adelgazamiento deja el peso en 2.099 kilos (en la versión más ligera) y permite utilizar motores más pequeños de aluminio y cuatro cilindros que rebajan un 19% el consumo oficial: 2.0 de 180 CV (seis litros de media oficial y desde 56.150 euros) y 240 CV (6,3 litros y 60.450 euros). La gama se completa con un 3.0 TDV6 de 258 CV (7,2 y 65.300) y un 3.0 Si V6 de gasolina y 340 CV (10,9 y 67.600). Los precios son altos, pero todos incluyen de serie cambio automático de ocho marchas y tracción 4×4, y los V6 suman suspensión neumática de altura regulable.

Eficaz en todas partes 

La versatilidad es otro punto fuerte del Discovery 5, que ofrece el confort de los Range Rover en carretera y los recursos de los mejores todoterrenos en el campo. Viene de serie con tracción 4×4 y el sistema Terrain Response 2, que incluye cuatro programas de uso según el piso (normal, hierba y nieve, barro y roderas, arena y rocas) que se seleccionan automáticamente o con un mando. Y aunque la suspensión de serie va muy bien, impresiona con la neumática opcional, que permite regular la altura al suelo: baja a 15 centímetros en autopista y puede subir hasta 28,3 para superar las zonas más difíciles fuera del asfalto y vadear corrientes de hasta 90 centímetros de profundidad. Por lo demás incluye un avanzado equipo de seguridad, con funciones semiautónomas como control de crucero y frenada automática de emergencia con detección de peatones, y lo último en conectividad: hasta nueve puertos USB, seis enchufes de 12 voltios y Wi-fi a bordo para ocho dispositivos.