Nissan Trail Warrior Project: orugas para devorar dunas

Nissan vuelve a utilizar al X-Trail/Rogue como base para realizar el trasplante más off-road posible: cambiar las ruedas por unas muy capaces orugas.

Nissan Trail Warrior Project: orugas para devorar dunas

Es poco probable que se encuentre un obstáculo que no pueda superar.

¿Cuál  es la mejor manera de sacar todo el potencial off-road de un todoterreno? Cambiar sus ruedas por orugas. Un planteamiento radical, pero que funciona a la perfección, ya que se ha llevado a la realidad varias veces. Nissan es un viejo conocido en esta técnica, que ya ha aplicado a su X-Trail/Rogue para disfrutar tanto sobre nieve como sobre arena.

Pero como no hay dos sin tres, el Salón de Nueva York recibirá una nueva encarnación del modelo, el Nissan Trail Warrior Project. El procedimiento ha sido el mismo que en otras ocasiones: adiós a los neumáticos y hola a un sistema de orugas Dominator que miden 1.210 mm de largo, 762 mm de alto y 380 mm de ancho. El cambio resulta en un distancia libre al suelo mucho mayor, así como unos ángulos de ataque y salida considerablemente más grandes.

Se ha tenido que realizar modificaciones tanto en los pasos de rueda como en la configuración de la suspensión para poder adaptar el nuevo sistema, aunque han sido los únicos cambios mecánicos, el resto del coche es igual al que se vende en cualquier concesionario. La unidad expuesta (la única que existe) monta un motor 2.5 de 170 CV y 240 Nm de par que se combina con caja de cambios X-Tronic CVT.

También cuenta con algunos añadidos estéticos, como el color beis de la carrocería y las ruedas, el vinilo de camuflaje pixelado y el tinte amarillo de faros y ventanillas. Además, la baca del techo (reforzada) lleva instalada una barra de LED para mejorar la iluminación, y en el frontal incluye un cabestrante Warn 4k.