Nuevo Peugeot 3008: sus 10 puntos fuertes y sus tres desafíos

El todocamino francés llega al mercado con un buen diseño, alta capacidad fuera de pista y motores con carácter. En el debe, la calidad de algunos acabados y los precios.

Nuevo Peugeot 3008: sus 10 puntos fuertes y sus tres desafíos

El Peugeot 3008, mostrando su nuevo diseño.

El nuevo Peugeot 3008 ya está aquí y llega con aspiraciones de acercarse a los SUV de las marcas Premium, en unos casos con argumentos justificados y en otros no tanto. Salió a la venta ayer 20 de octubre con precios desde 25.150 euros en gasolina (1.2 de 130 CV) y a partir de 25.550 euros en diésel (1.6 BlueHDi de 100 CV). Se quedan en 23.450 y 23.850, descontando los 1.700 euros de promoción de lanzamiento.

El modelo francés aporta una imagen distintiva con mucha personalidad, un interior amplio y muy elaborado en los detalles, motores rápidos y eficientes, y una conducción y comportamiento muy sólidos, confortables y consistentes que transmiten sensación de calidad.

Además, el nuevo Peugeot 3008 añade las últimas tecnologías en seguridad y conectividad, está mejor dotado de lo habitual en los SUV para excursiones por pistas de tierra sin muchas complicaciones y puede incluir un patinete eléctrico muy práctico para moverse por la ciudad.

En cambio, tiene unos precios más altos de lo habitual y muy cercanos a los del VW Tiguan que pueden ralentizar sus ventas. Y a pesar de su buena presentación interior, las unidades de la presentación a la prensa, que eran de las primeras fabricadas ya en serie, mostraban algunos detalles de ajustes y acabados mejorables que se deberían haber atenuado con el rodaje de la cadena de producción.

LAS 10 FORTALEZAS DEL  PEUGEOT 3008

1. Diseño distintivo y vanguardista
Original y diferente. No hay ningún SUV de tamaño medio que se le parezca. El nuevo Peugeot 3008 tiene un diseño atrevido y vanguardista que le distingue. Por delante destaca la solidez del frontal, con un parachoques alto y muy elaborado, unos faros que imitan la mirada y una parrilla un tanto barroca y recargada.

En el lateral llama la atención la cintura alta y ascendente, que se prolonga por detrás para fundirse con una zaga musculosa y proporciona una imagen robusta y consistente. Y el portón trasero incluye unos pilotos LED inspirados en las garras del león del escudo de la marca, una luneta estrecha con una moldura negra debajo que aligera el aspecto pesado el conjunto, y un parachoques con protección inferior que refuerza la silueta robusta del coche.

2. Interior sofisticado y aparente
Otro de los aspectos más distintivos. El 3008 tiene un diseño interior muy original y repleto de detalles sofisticados que le sitúan, al menos visualmente, a la altura o por encima de algunos SUV Premium de su tamaño. Destaca el cuadro de instrumentos digital, que permite elegir cinco configuraciones con fondos diferentes, y también el salpicadero, que ofrece gadgets originales. Entre ellos, los mandos metálicos de la consola central imitando las teclas de los aviones, una generosa pantalla táctil de 8 pulgadas, un volante rectangular muy elaborado, una palanca del cambio automático de lo más futurista, etc.

3. Amplio y con un buen maletero
El 3008 transmite sensación de amplitud por dentro, y aparte de unas plazas delanteras correctas, aunque con unos asientos cortos de banqueta en los acabados inferiores, ofrece suficiente espacio para las piernas atrás y una altura generosa para no tocar en el techo, incluso si se mide más 1,90 metros. Pero sobre todo añade un buen maletero de 520 litros y formas muy aprovechables.

4. Motores eficientes y con carácter
Todos los motores del nuevo Peugeot 3008, incluido el pequeño 1.2 tricilíndrico PureTech de gasolina y 130 CV, responden con carácter al acelerador, mueven el peso con alegría y tienen unos consumos ajustados medios oficiales bastante ajustados.

Pero son más interesantes los dos BlueHDI turbodiésel, el 1.6 de 100 y 120 CV para quienes buscan economía de uso, y el 2.0 de 150 y 180 CV, más rápidos y contundentes para viajar a plena carga. Además, están disponibles con cambio manual y con el Automático EAT6 accionable desde el volante, ambos de seis marchas.

5. Comportamiento ágil y consistente
Otro punto fuerte del nuevo Peugeot 3008 es su comportamiento dinámico, porque a pesar de su aspecto voluminoso, muestra una agilidad sorprendente en todos los trazados, incluidos los más virados: obedece muy bien al volante, gira plano en las curvas y, es junto con el Seat Ateca, uno de los SUV que menos acusa las inercias porque balancea muy poco.

6. Calidad de conducción
Si a su buena estabilidad le añadimos una gran sensación de solidez, tanto por la calidad de filtraje y rodadura, como por la consistencia al absorber los baches en asfaltos en mal estado, y unos mandos muy precisos, el resultado es una calidad de conducción sobresaliente que se disfruta al volante. Y como además está muy bien insonorizado, hace sentirse en un coche de calidad Premium y bien dotado para viajes largos.

7. Ayudas a la conducción con baja adherencia
Aunque no hay versiones con tracción 4×4, el 3008 se puede pedir con un paquete de ayudas a la conducción en pisos de baja adherencia que puede ser suficiente para quienes viven en zonas con riesgo de heladas o practican deportes de invierno, pero no necesitan la tracción integral todo el año ni quieren pagar su sobreprecio ni el mayor peso y consumo que implica.

La solución se llama Pack Motricidad, cuesta 300 euros e incluye un mando circular giratorio similar al del Tiguan y el Ateca que permite elegir el programa apropiado a la superficie por la que se va a rodar (nieve, asfalto, arena, barro y ESP off).

Y añade el sistema Grip Control, que mejora la capacidad de tracción al arrancar y circular a baja velocidad en suelos resbaladizos, el HADC o control automático de descenso, que permite bajar pendientes muy pronunciadas a velocidad mínima en punto muerto (hasta a 3 km/h) sin intervención del conductor y unos neumáticos especiales Continental CrossControl.

8. Aptitudes fuera del asfalto
Como todos los SUV, el nuevo Peugeot 3008 no es un todoterreno pensado para el campo, pero su configuración permite circular con más garantías de lo habitual fuera del asfalto, aunque sin salir de las pistas de tierra que no estén en muy mal estado.

Aparte del paquete Motricidad, tiene una altura libre al suelo de 22 centímetros, bastante superior a la de otros rivales como el Nissan Qashqai o el Renault Kadjar, y unos ángulos de ataque y salida de 20 y 29 grados respectivamente, también mejores que muchos SUV de su tamaño. Este conjunto de soluciones le permite circular con más recursos y menos riesgo fuera del asfalto.

9. Versión híbrida 4×4
La gama se completará a finales de 2018 con una versión híbrida enchufable (PHEV). Evolucionará la tecnología eléctrica del anterior 3008 Hybrid 4 e incluirá motores eléctricos en las ruedas traseras para ofrecer tracción 4×4.

10. Patinete eléctrico para el último kilómetro
El gadget más original del SUV de Peugeot. Si te mueves en ciudad y no encuentras sitio para aparcar cerca del destino, no importa. El nuevo Peugeot 3008 se puede pedir con un patinete eléctrico opcional que se vende como accesorio por 1.150 euros.

Pesa 8,5 kilos, pero incluye un manillar plegable para subirlo en el ascensor o dejarlo en el maletero sin ocupar mucho espacio y se puede llevar rodando sobre la rueda de atrás, incluso con el manillar plegado. Por lo demás, las baterías de ion litio de 0,5 kWh permiten recorrer hasta 12 kilómetros y alcanzar 25 km/h de velocidad máxima.

Peugeot 3008

LOS TRES ASPECTOS MEJORABLES
1. i-Cokpit: un puesto de conducción controvertido
O te gusta o lo aborreces. Así es el i-Cockpit, el puesto de conducción que Peugeot estrenó en el 208 y ha aplicado después al 308 y al nuevo 3008. Consiste en un volante pequeño situado más bajo que a priori mejora la visibilidad y permite viajar con los brazos en una posición teórica más natural: los codos apoyados en los apoyabrazos de las puertas, en lugar de subidos en el borde superior del panel interior.

Si la primera condición de un buen puesto de conducción es que haga sentirse cómodo y acoplado enseguida, el i-Cockpit no la cumple: exige al menos un período de adaptación y encontrar los reglajes idóneos. Así, en el 208 los conductores de menos de 1,70 metros tenían problemas para ver la instrumentación: se la tapaba el volante.

En el Peugeot 308, al ser algo más alto, se atenuaba el problema, pero el tamaño pequeño del volante aumentaba la sensibilidad de la dirección ante cualquier brusquedad de los conductores menos finos. En el nuevo Peugeot 3008 en cambio, la mayor altura del puesto de conducción no obliga a bajar el asiento para ver los instrumentos y todo resulta más natural. En realidad, la postura se encuentra fácilmente, pero hay que acostumbrarse a conducir con los brazos más abajo y eso implica riesgos: puede gustar o no.

2. Calidad de acabados
Debería resolverse a medida que se ajuste la maquinaria de la línea de producción, pero la buena apariencia y sofisticación interior del 3008 no estaba a la altura de su calidad de ejecución, al menos en lo que a ajustes entre piezas se refiere.

3. Precios superiores
Peugeot quiere distinguirse de sus competidores de las marcas generalistas, como los Nissan Qashqai, Hyundai Tucson, Seat Ateca, Renault Kadjar y otros, para subir un escalón y acercarse al VW Tiguan, que es su referencia para el 3008. Y una de las soluciones es utilizar los precios como herramienta.

Tiene algunos buenos argumentos para intentarlo, pero dependerá también de la imagen de marca, tanto de lo que haya podido mejorar la propia de Peugeot en los últimos años, como sobre todo de lo que haya podido afectar a la de la marca alemana el escándalo de las emisiones. Aún así, el reto parece complicado.

Estos son los precios de la gama, incluido el descuento de lanzamiento:

  • 1.2 Puretech (130 CV): 23.450 €
  • 1.6 BlueHdi (100 CV): 23.850 €
  • 1.6 BlueHDI (120 CV): 24.950 €
  • 2.0 BlueHDi (150 CV): 26.750 €
  • 1.6 THP EAT6 (165 CV): 30.850 €
  • 2.0 BlueHDI (180 CV): 35.600 €
  • El cambio automático EAT6 cuesta 1.800 €