Seguros de coche a la carta: renuevan tu carnet y pasan la ITV por ti

La personalización es la clave en un panorama que ha mejorado las cifras del sector en los últimos dos años, hasta llegar a los 2.836 millones de euros.

Seguros de coche a la carta: renuevan tu carnet y pasan la ITV por ti

El futuro de los seguros pasa por la personalización.

Aparcas el coche al lado de un contenedor de papel que acaba ardiendo; algún desaprensivo te roba el coche –o lo abre para llevarse la mochila que has olvidado en el asiento del copiloto–; pinchas en medio de una comarcal y no llevas rueda de repuesto; llegas cinco minutos tarde y te han multado en la zona azul de cualquier ciudad; el camión que circula delante saca una china del asfalto y te agrieta la luna… Cualquiera de esas situaciones mejora si el seguro lo cubre, pero todas ellas suponen un añadido al único obligatorio que, por ley, tienen todos los vehículos de España, el de responsabilidad civil, lo que se conoce como la cobertura a terceros.

En abril de este año había 30.122.681 vehículos recorriendo calles y carreteras de España. Conductores con horarios, necesidades, recorridos y rutinas distintas, todos asegurados por valor de 2.836 millones de euros, pero cada uno con una póliza diferente. Desde Unespa (la asociación empresarial del seguro) apuntan a un crecimiento en la personalización. “La guinda es la cobertura para daños propios, lo que se llama todo riesgo. Es la menos común, aunque sus cifras siguen subiendo. Ahora mismo, un 34,31% de los turismos cuentan con ese tipo de servicio”.

Cada vez con más frecuencia, las aseguradoras intentan ofrecer la mayor cantidad de servicios por el mismo precio, mejorando las coberturas. Algunas de las principales compañías de España hacen una radiografía.

Coche de estreno, seguro completo

El seguro a todo riesgo está muy relacionado con la compra de un coche nuevo, que lleva implícito un incremento en las coberturas más completas. Durante los años de la crisis, las dificultades económicas llevaron a una bajada en las ventas de automóviles, por un lado, y a incrementar el peso en pólizas a terceros y disminuirlo en todo riesgo, por otro.

Este panorama cambió cuando el sector empezó a respirar. “En 2016, la venta creció un 11% respecto a 2015, hasta los 1,1 millones de unidades; y en lo que va de 2017 esa subida continúa, un 6% respecto al año anterior”, apunta Juanjo Armijo, subdirector general del Área Técnica de Particulares de Mapfre España.

Ese cambio de tendencia se reflejó en las compañías aseguradoras, que cerraron 2016 con un 5,1% de crecimiento. Desde Línea Directa, Francisco Valencia, director de Gobierno Corporativo, coloca la mejora de la coyuntura económica como la razón fundamental: “Los vehículos nuevos son los que, en gran medida, cuentan con una mayor proporción de contrataciones a todo riesgo. De hecho, durante el pasado año, las cifras de matriculaciones alcanzaron los 1,15 millones de vehículos nuevos, lo que las sitúa en niveles muy parecidos a las registradas en 2008, al inicio de la crisis”.

Desde 2011, el porcentaje de cobertura para daños propios ha ido aumentando de forma paulatina en el conjunto del parque español: 25,99% en 2011, 26,59% en 2013, y 28,24% en 2015, según datos de Unespa.

Un traje a medida

No es lo mismo coger el coche una vez al año para ir un mes a la playa, que recorrer todos los días 40 kilómetros para acudir al trabajo. Cada conductor quiere que lo que contrata se ajuste a sus necesidades, y, sobre todo, pagar solo por aquello que cree que le hará falta. Precio, flexibilidad y servicio se posicionan como los puntos clave para contratar uno u otro seguro.

Mirenchu Villa, directora general adjunta de negocio asegurador de Mutua Madrileña, explica que, ahora, se demanda servicio frente a precio. Características diferenciales que las compañías colocan frente a la competencia. Desde chóferes para pasar la ITV, hasta geolocalización de grúa en tiempo real o la renovación del carné de conducir.

El 1 de enero de 2016 entró en vigor el nuevo baremo para indemnizar a las víctimas de accidentes de tráfico, “lo que supone una mejor y más equitativa atención a las víctimas de tráfico, aunque, a la vez, acarrea también un mayor desembolso para el sector asegurador”, arguye Eduard Folch, subdirector general y responsable de Automóviles y Particulares de Allianz.

¿Precios al alza?

Aunque todavía es pronto para valorar el impacto real de ese cambio, las compañías afirman estar esforzándose por minimizar ese encarecimiento o mantenerse. En 2016, el precio medio de los seguros se estabilizó tras la subida del 7% en 2015. Según el comparador Rastreator, el pasado año cerró con una bajada del 0’6%, aunque esta cifra depende, sobre todo, de la zona geográfica, edad del conductor y tipo de vehículo. Mientras que la prima del conductor novel ha subido un 31,8%, el resto se ha mantenido.

ASÍ CONDUZCO, ASÍ PAGO

El pago por uso es una modalidad que cuenta cada vez con más usuarios en Europa, aunque en España es todavía incipiente. La ley española no establece límites para los seguros de automóviles, pero sí marca que cualquier propietario de un vehículo que esté dado de alta en la Dirección General de Tráfico tiene la obligación de contratar un seguro de responsabilidad civil, por lo que las compañías creen que habría que estudiar la viabilidad del pago por uso y averiguar si los conductores estarían dispuestos a contratar una cobertura tan concreta. Eduardo Folch, de Allianz, opina que serán los avances tecnológicos los que ayudarán a implantar este tipo de seguro. “En el mundo de la economía colaborativa eso ya es una realidad, pero suelen ser seguros limitados en el tiempo, al periodo de alquiler”, dice.

En las carreteras españolas murieron el pasado año 1.160 personas, 29 más que en 2015, por primera vez en 13 años se rompió la tendencia a la baja. Gregorio Serrano, el director general de Tráfico, achacó ese aumento de la siniestralidad a varios motivos, entre ellos la velocidad inadecuada, el consumo de alcohol y drogas, un 22% de conductores fallecidos que no llevaban el cinturón de seguridad, el cansancio o sueño y las distracciones al volante, y el aumento del 5% en los desplazamientos respecto a 2015, 392 millones.

Juanjo Armijo, de Mapfre, comenta que una mejora en la economía lleva implícito un mayor uso del vehículo, “y por tanto un aumento del número de siniestros”. “Cada entidad debe afrontar este escenario según su situación particular, ya que el resultado técnico del ramo está cercano al 100%”, dice. Ese 100% es el ratio combinado del sector, que es la diferencia entre lo que se gasta en indemnizar a los asegurados y lo que se ingresa por póliza. Si una compañía tiene un ratio, por ejemplo, del 93%, significa que de cada 100 euros que cobra a su cliente, 93 los gasta en siniestros.

¿Enchufas o repostas?

Los eléctricos todavía no son un nicho importante como para tener características especiales en el sector, pero son un segmento que crece. Aunque la mayoría de compañías no hacen distinciones entre conductores de coche eléctrico, híbrido, ecológico, gasolina o diésel, hay algunas que sí. Mapfre fue la primera en lanzar en España un seguro de pago por uso para vehículos ecológicos, híbridos y eléctricos (aquellos cuya emisión de CO2 por kilómetro es inferior a 120 gramos). “El cliente puede ahorrar así en la renovación de su póliza en función de cómo conduzca, a través de un dispositivo GPS incorporado en el vehículo”, explica Armijo.

También Línea Directa se metió el pasado año en este nicho: se unieron a la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso del Vehículo Eléctrico (AEDIVE), firmaron un acuerdo con Car2go, y lanzaron la Póliza Respira, un seguro a todo riesgo con franquicia para coches eléctricos privados con una tarifa plana de 100 euros durante la primera anualidad.