‘360 grados’, la historia de una mujer valiente

El mundo es de los valientes. Dicen. Quizá sea así, Alicia Sornosa lo ha conquistado al manillar de una moto y su gesta cobra un valor añadido con la publicación de libro que recoge esa aventura: ‘360 grados: una mujer, una moto y el mundo’. No hablamos de literatura de viajes, son páginas cargadas de experiencias, vivencias, sueños, ilusiones y también decepciones. Pero sobre todo de coraje, mucho coraje.

Ya hay que ser de una pasta especial para subirse en una motocicleta y lanzarse a recorrer algunos de los lugares más inhóspitos del planeta, no diferencio si se hace solo o acompañado. Además esta periodista madrileña agrega a una ecuación de compleja resolución su pizpireta complexión, esa fisonomía menuda que no es precisamente la más adecuada para dominar un artefacto de dos ruedas, alto, pesado e inestable como todos los de su estilo. Eso no iba a detener a Alicia.

En realidad nada lo hace. Podemos descubrirlo o refrendarlo, según los casos, sumergiéndonos en la lectura de ‘360 grados’. Porque aunque su historia ha sido novelada, tiene una base de realidad claramente identificable por todos aquéllos que la conocen. Cuánto hay de ficción es algo que queda en el secreto de sumario de la autora, pero me atrevería a decir que menos de lo que podemos suponer. Si ha elegido esta fórmula es porque le concede una mayor libertad para contar lo que quiera y como quiera, pero hay tanto reconocible que a medida que transcurre la historia llegamos a olvidarnos de que se trata de una novela. Nada suena a inventado, nada suena a ficción… aunque quizá lo haya.

Alicia Sornosa

Alicia Sorsona, al manillar de su moto.

Ese juego, esa dualidad, es uno de los encantos sorprendentes de esta opera prima. Otro descubrimiento es la forma en la que la protagonista, bautizada como Sofía para la ocasión, supera día a día dificultades que de antemano parecen capaces de devorarla sin la menor compasión. No es así. La aventurera motorista hace gala de una valentía que viene a confirmar que esta no es una virtud, como ninguna otra, que entienda de sexos. Muy al contrario, el cobarde, además de ruin y misógino, es el hombre con el que viaja en la primera parte de su periplo, un tal Pedro que representa lo peor de su género.

La forma en la que Sofía se enfrenta a semejante personaje es otra de las claves destacadas de la obra. Pedro es un maltratador en potencia, el macho dominante que camina de forma permanente en el filo de la navaja de la violencia verbal a un paso de la física. Desprecia, humilla y coacciona a una mujer por el mero hecho de serlo. Por fortuna, no contemplaba que se trataba de una mujer con la fortaleza necesaria para sobreponerse a tanto machismo y su ambición de doblegar a su compañera fracasa de forma estrepitosa, abriéndose con ello una nueva fase en el viaje de la motorista, ya en solitario.

En ese periplo de miles de kilómetros por varios continentes, la autora utiliza a Sofía para descubrir al lector parajes increíbles, la inmensidad de esos lugares y la bondad de sus gentes. Más allá de las miserias cotidianas que todos soportamos, Alicia nos ayuda a entender que éste planeta es un buen lugar para vivir y que la mayoría de nosotros somos auténticos privilegiados sin ser conscientes de ello.

Alicia Sornosa

La autora disfruta de una energía vital que puede con todo.

Hay mucho que aprender en las más de 300 páginas de este libro, que además ha sido magníficamente editado por ‘Bandaáparte’, convirtiéndolo en un objeto agradable de manejar durante su disfrute literario.  El hilo argumental es entretenido y mantiene la tensión muy presente, con giros en el tiempo que van desgranando la historia con brillantez y originalidad. Sólo existen algunas erratas ortográficas que a buen seguro serán corregidos en próxima ediciones, la primera ha resultado un éxito y se encuentra técnicamente agotada.

Te gusten o no las motos me parece que ‘360 grados’ es una sugerencia muy recomendable por 20 euros. Para disfrutar de su lectura sólo tiene que interesarte la aventura, los desafíos y cómo superarlos, los miedos (y también cómo dejarlos atrás), los sueños… En definitiva, la vida. Ésa que Alicia Sornosa ha aprendido a exprimir de la manera que sólo saben hacer unos cuantos afortunados. Inspiradora, por tanto, su historia.