El KIA Optima es la berlina media más competitiva

Kia Optima, Skoda Superb, Renault Talismán y Ford Mondeo compiten entre sí por ser la mejor opción en su categoría.

El KIA Optima es la berlina media más competitiva

Gran confort en marcha, motores solventes y buen equipamiento, pero solo puede ganar una. / @enriquebrooking

Planteamientos diferentes y resultados muy parecidos. Las cuatro berlinas medias de esta prueba –Kia Óptima, Skoda Superb, Renault Talismán y Ford Mondeo– tienen orígenes muy variados, pero sorprenden por su calidad e igualdad. Todos equipan motores turbodiésel y cambios automáticos de doble embrague. Compiten con los VW Passat y Opel Insignia, que han dominado la categoría en España en los últimos años. Y son la alternativa de las marcas populares a las berlinas exclusivas, como los Audi A4, BMW Serie 3 y Mercedes Clase C. Frente a estas, aportan un tamaño mayor, equipos de serie superiores y precios más asequibles.

Estos dos últimos aspectos son los que dan la victoria al Kia Óptima en esta prueba. La berlina coreana se impone porque ofrece un diseño moderno y atractivo, un interior amplio y un confort de marcha sobresaliente, tanto por suspensiones como por insonorización. Y añade un completo equipo de serie, una garantía imbatible de siete años y tarifas competitivas. Se vende con un motor 1.7 CRDi turbodiésel (141 CV) con cambio manual y automático (desde 29.480 hasta 34.030 euros).

El Skoda Superb es segundo a dos puntos. Ofrece el interior más amplio, sobre todo en espacio para las piernas atrás; el maletero más grande del mercado entre las berlinas y una funcionalidad sobresaliente en todos los detalles. Y aporta una calidad de conjunto que refuerza sus argumentos, aunque con una presentación sobria y un precio algo superior al Kia y, sobre todo, al Ford. Se vende con carrocerías berlina y Combi (ranchera) y cuatro motores, un 1.4 TSi de gasolina y 150 CV (desde 26.770 euros) y tres TDi turbodiésel de 120 a 190 CV (desde 26.270 hasta 31.620).

El Renault Talismán es tercero a un punto del Skoda. El sustituto del Laguna aporta una imagen vanguardista con mucha personalidad y contenidos tecnológicos avanzados, unos para personalizar la conducción, como el sistema Multisense, y otros para mejorar la seguridad, como el radar antichoque. Y aunque es el mejor equipado de serie, le penaliza el precio: este motor solo se vende en los acabados superiores. La gama incluye carrocerías berlina y Sport Tourer (ranchera), y se ofrece con dos motores 1.6 TCE (turbo) de gasolina con 150 y 200 CV (32.100 y 36.600) y tres turbodiésel de 110 a 160 CV (de 27.700 a 34.600).

El Ford Mondeo se queda a un solo punto del Renault con un planteamiento casi opuesto: es el más asequible, pero el menos equipado de serie, al menos en el acabado Trend de la prueba. Destaca por su equilibrio dinámico, con una conducción y comportamiento impecables y buenas prestaciones. Y se ofrece en tres carrocerías: sedán (cuatro puertas), berlina (cinco puertas) y Sportbreak (ranchera). Están disponibles con tres motores Ecoboost (turbo) de gasolina: de 125 a 240 CV (desde 25.950 hasta 36.075). Hay también un 2.0 Hybrid de gasolina y 187 CV (34.175) y tres turbodiésel de 120 a 180 CV (desde 28.150 hasta 34.175 euros).

Los precios indicados no incluyen los descuentos del mes.

 

CONDUCCIÓN

Caminos diferentes y rendimientos similares. Es lo que ofrecen estas cuatro berlinas medias. El Ford y el Skoda recurren a la fórmula tradicional, con sus 2.0 turbodiésel de 150 CV. El Kia y el Renault se unen a la tendencia de moda y bajan la cilindrada para gastar menos. Así, mientras el Óptima equipa un 1.7 de 141 CV, el Talismán adopta un pequeño 1.6 con dos turbos, que es el más potente: 160 CV. Todos llevan cambios automáticos de doble embrague y seis marchas, salvo el Kia, que tiene siete. Y lo más curioso es que, a pesar de la variedad, las prestaciones son muy similares.

El Óptima es el menos potente, pero lo compensa con las siete marchas y unas relaciones más cerradas (la séptima es más corta que la sexta de los demás) y al final solo tiene un poco menos de brío. En el otro extremo, los 10 CV de más del Renault solo aportan alguna ventaja cuando se estiran mucho las marchas. Y es que a bajo régimen acusa su menor cilindrada y tiene una respuesta al acelerador más lenta que sus rivales. Pero lo importante es que los cuatro viajan con desahogo, afrontan las subidas con fuerza y solo se echa en falta algo más de nervio al adelantar, sobre todo si van muy cargados.

Con la estabilidad sucede algo parecido y las diferencias son de matiz. Todos adoptan reglajes suaves que priman más el confort que la deportividad, pero se desenvuelven muy bien en todo tipo de trazados, tanto carreteras viradas como autopista, con un agarre y seguridad elevados. El Renault ha mostrado una manejabilidad sorprendente en las curvas, pero la unidad de pruebas llevaba llantas de 19 pulgadas (también el Skoda) y la dirección a las ruedas traseras 4Control (1.000 euros), que mejora la agilidad. Además, viene de serie con el sistema Multisense, que incluye cinco modos de conducción (Eco, Neutral, Confort, Sport y Personal) para variar la respuesta del acelerador, cambio, dirección y suspensión.

El Skoda puede llevar programas de conducción similares por solo 100 euros (opción) y es muy fácil de manejar, aunque las medidas de llantas y neumáticos resultan excesivas para los reglajes de suspensión y hacen que balancee más y sea menos equilibrado. El Mondeo y el Óptima no pueden ofrecer la suspensión electrónica en los acabados de la prueba, pero el Ford se comporta de maravilla con la de serie, incluso a pesar de llevar las llantas y neumáticos más pequeños (16 pulgadas): tiene una dirección más precisa, entra muy bien en las curvas y da seguridad. El Kia es el que prima más el confort, y lo consigue, pero con unas reacciones menos directas que los demás. Sus modos de conducción permiten regular la respuesta de la dirección, acelerador y cambio, y aunque se inclina muy poco en las curvas, invita a conducir con más calma, porque tiene las suspensiones más suaves.

Los cuatro frenan muy bien sin desequilibrios en caso de apuro. Y tienen una calidad de conducción notable, con un tacto muy agradable y preciso.

 

CONSUMOS

Los consumos han sido muy bajos para el tamaño de estos coches. Los Kia, Renault y Skoda han gastado casi igual: apenas seis litros a ritmos suaves y ocho en ciudad y estirando las marchas. El Ford ha consumido medio litro más en iguales condiciones, quizá por su mezcla de mayor cilindrada y mayor peso.

Las emisiones de CO2 son también comedidas: 115 g/km el Talismán y el Superb, 116 g/km el Óptima y 125 g/km el Mondeo.

VIDA A BORDO

Todos destacan por su amplitud y ofrecen unas plazas delanteras cómodas y espaciosas. Y salvo el Ford, que incluye unos asientos algo estrechos, tienen unas butacas muy desaho­gadas. En las plazas traseras, los cuatro permiten alojar a tres adultos sin grandes agobios o a dos personas mayores y un niño en el centro con más margen. Pero el Skoda supera a los demás con un espacio espectacular para las piernas, aunque a cambio tiene un túnel muy voluminoso en el centro del piso (para las versiones 4×4) que molesta en los pies al tercer pasajero, al menos si es un adulto.

El Kia estambién muy generoso en la zona de las rodillas y, como lleva un túnel más pequeño y discreto, al final ofrece una tercera plaza más cómoda atrás. El Ford y el Renault no son tan espaciosos en longitud, pero resultan más que suficientes para adultos altos, aunque el diseño de la banqueta es menos cómodo para alojar un tercer pasajero.

El Skoda ofrece también el mejor maletero. Con una capacidad oficial llamativa de 625 litros, es el más grande del mercado entre los coches de esta categoría y tiene el mérito añadido de ser el único que viene con rueda de repuesto normal. Además, presenta unas formas cuadradas muy aprovechables e incluye portón de carga, siempre más práctico. Le sigue el Mondeo, que viene también con portón, pero la capacidad varía según la rueda de repuesto que lleve, porque con la normal pierde mucho espacio. El Kia y el Renault incluyen una tapa de apertura convencional y, aunque los maleteros son grandes, presentan formas más irregulares y en la práctica menos aprovechables, sobre todo el Renault. Todos permiten plegar los respaldos por partes (60/40), aunque dejan un escalón en la unión con el maletero, e incluyen buenos huecos para objetos, con dos posavasos, repisas, un cofre grande integrado en el apoyabrazos central… El Skoda suma otros detalles prácticos, como dos paraguas integrados, uno en cada puerta delantera.

En los acabados hay más diferencias. El Superb transmite más sensación de calidad, aunque con un aspecto de conjunto un tanto sobrio y convencional. Pero incluye mejores plásticos y materiales, ajustes superiores y un tacto más preciso en las teclas y mandos. El Renault lo compensa con una presentación más moderna y detalles vanguardistas, como la pantalla vertical, que permite personalizar muchas funciones. El Ford destaca por su equilibrio entre lo clásico y lo moderno, y aporta una instrumentación más atractiva y un ambiente más alegre. Y el Kia está algo por detrás, con materiales menos vistosos en el salpicadero, paneles de las puertas, escudo del volante…

Los cuatro son muy cómodos para viajar, pero el Kia lo es más, tanto por su baja sonoridad interior como por el filtrado de las suspensiones, que absorben muy bien y recuerdan a un tren de alta velocidad. Los demás son también muy confortables, y solo el motor del Ford se oye algo más, sobre todo en frío.

 

IMAGEN Y DISEÑO

Dentro del clasicismo de las berlinas, el Renault y el Kia aportan un estilo más vanguardista. El Renault destaca por su perfil en cuña, con un frontal muy afilado y una silueta lateral ascendente que transmite dinamismo. El Kia muestra una mirada sofisticada en la que destacan la rejilla y los faros led, y añade un perfil deportivo. Lo mejor del Ford es la parrilla, inspirada en Aston Martin, que le aporta el estilo más elegante. Y el Skoda apuesta por la seriedad y el clasicismo, con un frontal sólido y unas formas robustas en el lateral y la zaga.

El Talismán tiene el diseño interior más moderno, con un salpicadero más original y una pantalla más grande y vistosa. Los otros tres son más convencionales, con diseños sencillos y sin nada que destaque, salvo la funcionalidad del Skoda o la instrumentación colorista del Ford.

PRECIOS Y EQUIPAMIENTO

El Ford y el Kia son más asequibles, 29.450 y 30.279 euros con el descuento del mes (sin Plan Pive ni promociones por financiación). El Skoda sube a 31.010 y el Renault es el más caro, 33.100 (este motor solo se vende en los acabados altos).

Todos vienen de serie con seis airbags, ABS, control de estabilidad ESP y sensor de presión de ruedas. Y, salvo el Renault, añaden un airbag de rodilla (conductor). El Skoda incluye frenada de emergencia en ciudad (hasta 30 km/h) y gestor automático de luces de carretera (como el Ford). El Kia y el Renault suman alerta de cambio de carril y lector de señales, pero el último supera a todos al incluir la frenada de emergencia y también control de velocidad con radar antichoque. Los cuatro ofrecen un comportamiento noble y seguro.

El Talismán compensa su mayor precio con un equipo de serie superior. Junto a los elementos de seguridad, los cuatro llevan climatizador, ordenador de viaje, control de velocidad, equipo de música con pantalla táctil, USB y bluetooth, sensores de lluvia y faros, start & stop, retrovisores con plegado eléctrico y llantas de 17 pulgadas (16 en el Ford). El Mondeo incluye lector de SMS y órdenes orales, y el Superb añade sensores traseros de aparcamiento y rueda de repuesto normal. Pero el Kia tiene navegador TomTom, asientos eléctricos, sensores de aparcamiento delante y atrás y la mejor garantía: siete años o 150.000 kilómetros. Y el Renault supera a todos al sumar tapicería mixta (tela y cuero), acceso manos libres con tarjeta, asiento del conductor con masaje, navegador y el sistema Multisense (programas de conducción y suspensión electrónica).

CONCLUSIÓN

El Kia se impone al Superb por su mejor precio y equipamiento. Además es el más cómodo y silencioso para viajar y tiene siete años de garantía. Le sigue el Skoda, que transmite solidez y calidad, y es el más práctico, tanto por habitabilidad como por maletero. El Renault se queda a solo un punto, penalizado por el precio. Pero incluye el mejor equipo de serie y la dotación más completa en seguridad, y permite a cada conductor elegir los reglajes a medida. El Mondeo se sitúa a un punto del Talismán, pero tiene el precio más asequible y un comportamiento muy equilibrado.