Los mejores coches familiares compactos: asequibles y bien equipados

Citroën C4, Nissan Pulsar, Fiat Tipo y Skoda Spaceback: cuatro modelos de cinco puertas con motores turbodiésel y precios moderados.

Los mejores coches familiares compactos: asequibles y bien equipados

Los cuatro modelos de la comparativa. / César Lucas Abreu

Carrocerías de cinco puertas muy prácticas para la vida familiar y mentalidad económica, tanto por precio como en el uso diario, gracias a sus pequeños y modernos motores turbodiésel. Es la tarjeta de presentación de los cuatro modelos de coches compactos familiares que se enfrentan en esta prueba. Y se impone el Nissan Pulsar, que, aunque no es el más barato, ofrece un equilibrio muy logrado en todo lo importante.

Los familiares compactos tipo VW Golf pueden cumplir como coche único de familias jóvenes y cuentan con una gran variedad de carrocerías que amplían su clientela potencial. Pero, al igual que le sucede al resto de modelos, acusan cada vez más la competencia de los todoterrenos de su tamaño.

En esta prueba se enfrentan cuatro coches compactos con motores turbodiésel y precios económicos. Son los Nissan Pulsar 1.5 dCi de 110 CV, Citroën C4 1.6 BlueHDi de 120 CV, Fiat Tipo 1.6 Multijet II de 120 CV y Skoda Spaceback 1.6 TDi de 115 CV. Y domina el primero, que es el más completo en conjunto.

boton_probarEl Nissan Pulsar se fabrica en Barcelona y, aunque ha pasado un tanto inadvertido desde su lanzamiento en 2014, es un coche bien resuelto. Por fuera resulta demasiado discreto, pero está muy bien aprovechado por dentro, y ofrece las mejores plazas traseras para tres adultos y un buen maletero. Añade un buen compromiso entre estabilidad y confort y consumos y precios muy ajustados. Se vende con dos motores turbo de gasolina, 1.2 y 1.6 de 115 y 190 CV (desde 18.700 y 26.650 euros), y con el 1.5 dCi de 110 CV de la prueba (a partir de 20.000). El Citroën, el Fiat y el Skoda se sitúan por detrás, pero muy igualados.

boton_probarEl Citroën es el más veterano de estos cuatro familiares, pero tiene presencia por fuera, resulta muy cómodo de suspensión y ofrece el mejor maletero. Lo penaliza el precio: en octubre solo tiene 1.200 euros de descuento (3.000 en septiembre) y, aunque es el mejor equipado, no lo compensa. Se vende con dos motores 1.2 de gasolina con 110 y 130 CV (desde 18.700 y 22.900) y dos 1.6 BlueHDi de 100 y 120 CV en diésel (19.700 y 24.100).

boton_probarEl Fiat empata con el C4 gracias al buen rendimiento del motor y tiene la mejor garantía, cuatro años, y un precio muy ajustado. Pero está peor acabado y la insonorización mecánica resulta mejorable. El Tipo se vende con un motor 1.4 de gasolina y 95 CV (15.190 euros) y dos turbodiésel, 1.3 de 95 CV y 1.6 de 120 CV (18.290 y 19.090).

boton_probarEl Skoda se queda a un punto de los anteriores, pero es el mejor en economía, porque tiene un precio imbatible y es el que menos ha gastado en la prueba. Destaca por su agilidad, pero tiene un cambio de solo cinco marchas y, como comparte la base de un utilitario, transmite el tacto de un coche más pequeño. Se vende con tres motores TSi de gasolina, 1.2 de 90 y 110 CV y 1.4 de 125 CV (de 17.650 a 21.140). Y hay dos TDi diésel: 1.4 de 90 CV y 1.6 de 115 CV (de 18.990 a 20.110). Estos precios no incluyen descuentos.

CONDUCCIÓN
Estos cuatro coches familiares compactos familiares tienen motores turbodiésel de 110 a 120 CV y ofrecen prestaciones suficientes para viajar y consumos muy bajos. El Nissan equipa un 1.5 de 110 CV y los demás son 1.6, de 115 CV en el Skoda y de 120 en el Citroën y el Fiat. Pero en la práctica las diferencias dependen de más factores, como el peso, el cambio y otros.

El motor del Tipo es el más temperamental, con una respuesta inmediata al acelerador y un empuje del turbo más marcado a partir de 1.500 revoluciones, aunque a cambio de un tacto más áspero y menos refinado. Y es el que ofrece mejores prestaciones, lo que se agradece al adelantar.

El C4 tiene la misma potencia, pero se muestra mucho más tranquilo y pausado. No se estira más allá de 4.000 vueltas y tiene peores prestaciones y menos brío al adelantar.

El Nissan aporta el tacto más suave y agradable y es el más equilibrado en conjunto. Parece de gasolina, se estira con carácter por encima de 4.500 vueltas y es el segundo más rápido, aunque supera por poco al Skoda.

Y el Spaceback tiene una respuesta muy suave y progresiva, pero con menos finura y empuje que el Pulsar, en parte porque es el único con cinco marchas, frente a las seis de los demás, lo que le penaliza al acelerar y adelantar.

Todos estos familiares compactos tienen suspensiones con reglajes suaves que priman el confort, pero equipan neumáticos y chasis sobredimensionados que aseguran una buena estabilidad, incluso con mecánicas más potentes. Así, ofrecen un comportamiento correcto, aunque con diferencias en la conducción.

El conjunto más armónico en zonas viradas es el Nissan, con reacciones muy proporcionadas, balanceos laterales comedidos y un tacto de dirección más directo. El Fiat está casi a su altura, pero le penaliza la dirección, que es firme, pero con un tacto menos logrado.

El Skoda parece más pequeño, ligero y manejable, y es el más ágil de todos, pero transmite menos consistencia. Así, tiene menos aplomo en autopista y parece un coche de tamaño inferior, porque se deriva de un utilitario y comparte la base del Fabia.

Por último, el Citroën prima en exceso el confort y acusa más las inercias y balanceos de la carrocería cuando se aumenta el ritmo. Además, la dirección apenas transmite lo que pasa entre la rueda y el asfalto, y se muestra menos eficaz que los demás, al menos en zonas de curvas.

En contrapartida, el C4 es el que frena mejor, aunque exige acostumbrarse a un tacto de pedal muy inmediato. El Skoda para casi igual de bien por su mayor ligereza, mientras que el Nissan y el Fiat necesitan algún metro más, y el último acusa un tacto de pedal más blando.

En la calidad de conducción, el mejor es el Nissan, con unos mandos muy suaves y precisos; el Fiat resulta más áspero de motor, el Skoda es menos consistente en trazados rápidos y el Citroën transmite pocas sensaciones al conductor.

CONSUMOS
Los consumos son muy bajos en todos, aunque algo inferiores en el Spaceback y el Pulsar, que apenas han llegado a seis litros en la prueba. Así, gastan poco más de cinco litros en conducción suave y no llegan a siete cuando se apuran las marchas y en ciudad. El Tipo y sobre todo el C4 han consumido medio litro más en las mismas condiciones.

El Nissan apenas emite 94 g/km de C02, frente a 98 g/km del Fiat y 100 g/km del Citroën. El Skoda sube a 109 g/km.

VIDA A BORDO
A pesar de su tamaño, estos cuatro compactos familiares sorprenden por el buen aprovechamiento del espacio interior. Delante tienen unas plazas correctas y atrás permiten alojar a tres adultos, incluso con más desahogo que muchas berlinas más grandes.

El Nissan es el más apropiado para alojar tres pasajeros atrás, porque ofrece un asiento confortable, más altura interior y un espacio correcto para las piernas, aunque no tanto como el Skoda. El modelo checo es el más desahogado en la zona de las rodillas, pero como tiene un túnel central de transmisión voluminoso molesta más en los pies del pasajero del centro. Y el diseño del respaldo se queda corto en los extremos y no recoge bien la espalda de los que van a los lados.

Entre los demás, el Fiat ofrece suficiente anchura, pero resulta más justo en la zona de las piernas, y el Citroën es el menos desahogado y tiene una altura al techo más limitada para llevar adultos altos atrás.

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Al margen de las cifras oficiales, el C4 tiene el mejor maletero, tanto en capacidad real como por sus formas, más cuadradas y aprovechables que los demás. Perfecto para las necesidades familiares. El Nissan ofrece una capacidad similar, pero con unas laterales más irregulares, y los dos se benefician de llevar ruedas de emergencia, que ocupan menos espacio.

El Fiat y el Skoda están un escalón por detrás. El primero porque incluye una rueda de recambio normal y el Spaceback porque, aunque la suya es de emergencia, añade un relleno de poliespán que sube la altura del piso y resta espacio.

Por lo demás, todos incluyen repisas y posavasos en la zona del freno de mano, pero el C4 añade unas bolsas más grandes en las puertas y un cofre enorme integrado en el apoyabrazos central. Y el Skoda puede incluir muchos accesorios prácticos y originales, desde papelera hasta ganchos.

Ninguno destaca por su presentación interior, pero el Nissan es el más conseguido en calidad de materiales y ajustes. Le sigue el Citroën, que está bien presentado y aporta un ambiente consistente y elaborado.

El Skoda y el Fiat están por detrás. El primero tiene unos ajustes correctos y transmite solidez, pero con unos plásticos de aspecto mejorable. El Fiat presenta una consola con una vistosa pantalla tipo iPad, pero le penalizan unos plásticos de aspecto pobre en el frontal del salpicadero y los paneles de las cuatro puertas.

Por lo demás, el Citroën es el más cómodo de suspensiones a la hora de viajar, al menos si se circula a ritmos de crucero tranquilos, mientras que el Nissan filtra también muy bien y tiene unos movimientos de carrocería más contenidos. El Fiat resulta más enérgico en zonas irregulares y el Skoda transmite menos sensación de aplomo y consistencia en los baches.

En lo que se refiere a la sonoridad, el Pulsar y el C4 son los mejor aislados, seguidos del Spaceback, mientras que el Tipo acusa en exceso la rumorosidad y el sonido áspero de su motor diésel, tanto al ralentí como al acelerar en las marchas cortas.

IMAGEN Y DISEÑO
No sorprenden por fuera, porque priman la funcionalidad sobre el estilo, pero el Citroën tiene una imagen más elaborada que aporta una presencia superior, tanto delante como en la vista lateral y la zaga. Le sigue el Tipo, con un frontal moderno y bien rematado y una silueta equilibrada.

El Nissan y el Skoda son los más anodinos de estos cuatro familiares. El primero tiene unos ángulos más marcados delante y en el lateral, y muestra un aire más deportivo. El Spaceback es más impersonal, con una silueta de ranchera muy simple.

En el diseño interior tampoco destaca ninguno, pero el Nissan y el Citroën están por delante, el Pulsar porque tiene una consola central atractiva y cuidada, y el C4 porque transmite más solidez y consistencia. El Tipo y el Spaceback son más sencillos y austeros.

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PRECIOS Y EQUIPAMIENTO
Salvo el Citroën, todos tienen precios similares, pero las diferencias varían según el descuento de cada mes. En octubre, el más asequible es el Skoda, con 16.660 euros, una cifra imbatible para un turbodiésel de su tamaño. El Fiat sube a 17.800 y el Nissan cuesta 19.225. El C4 es el más caro, 22.900, porque los 3.000 euros de descuento de septiembre han bajado a 1.200 en octubre.

El Citroën, a cambio, viene mucho mejor equipado de serie. Todos tienen aire acondicionado, ordenador de viaje, pantalla táctil, cuatro elevalunas y retrovisores eléctricos, radio-CD (el Skoda, solo radio), bluetooth, USB y llantas de aleación de 16 pulgadas (el C4, de 17). Salvo el Fiat, incluyen control de velocidad, pero el Tipo ofrece cuatro años de garantía.

El Nissan y el Citroën suman climatizador, botón de arranque, apertura manos libres y sensores de lluvia, faros y aparcamiento traseros. Y el C4 añade sensores delanteros de aparcamiento y tapicería mixta de cuero, y también techo panorámico y navegador de regalo.

Los equipos de seguridad, por su parte, son los habituales: seis airbags, ABS, control de estabilidad ESP y sensor de presión de ruedas. El Fiat añade la frenada automática de emergencia en ciudad, y el Skoda, el sistema de freno anticolisión múltiple, que activa los frenos al recibir un impacto para no golpear a más vehículos.

El Citroën es un poco más completo, con sensor de aviso de vehículos en ángulo muerto y llamada automática de emergencia en caso de accidente. El comportamiento dinámico es correcto en todos, pero el Citroën tiene una dirección menos precisa.

CONCLUSIÓN
Dominio claro del Nissan entre los familiares compactos. No es el más barato, pero sí el más completo, con una buena estabilidad, equipo de serie generoso y consumo mínimo. El Citroën y el Fiat empatan detrás. El C4 aporta una imagen consistente, es el más cómodo y tiene el mejor maletero, pero con un precio superior.

El Tipo ofrece las mejores prestaciones, cuatro años de garantía y un precio ajustado, pero con una sonoridad y acabados mejorables. El Skoda se queda solo un punto detrás, porque tiene tacto de coche más pequeño, pero es el más barato de estos familiares compactos y ha gastado menos.