Maniquís obesos para las pruebas de seguridad del siglo XXI

Dos nuevos ‘dummies’, con sobrepeso y de avanzada edad, buscan representar de manera fidedigna cómo sería un choque con personas reales.

Maniquís obesos para las pruebas de seguridad del siglo XXI

Los dummies también tienen que adaptarse a los tiempos que corren.

Los dummies son un elemento indispensable de las pruebas de seguridad en accidentes. Hechos a imagen y semejanza de las personas, estos maniquís sirven para analizar la gravedad de las consecuencias de un choque. Pero ¿se parecen a las personas reales? Al menos en Estados Unidos, los problemas de obesidad que afectan a gran parte de la población dejan en entredicho el resultado de los test con dummies convencionales: no son una representación tan fiel de lo que ocurriría en un caso real. Por esta razón, se ha decidido adaptar los muñecos a la tipología de los ocupantes de los vehículos.

La idea viene del Centro de Medicina de la Automoción de la Universidad Internacional de Michigan. Su director, el doctor Stewart Wang, lo expone de la siguiente manera: “El paciente típico hoy en día tiene sobrepeso o es obeso, son la regla más que la excepción. La condición, el tamaño y el estado de forma de cada persona son muy relevantes en tanto a como de severas son sus lesiones en un accidente”.

De esta manera, para evaluar correctamente los daños que sufrirían conductores y pasajeros reales, han diseñado dos nuevos tipos de dummies. El primero representa a un varón con sobrepeso, de 123 kilos, lo que suponen 45 más que el maniquí básico. El segundo, a una mujer de 70 años con un índice de masa corporal de 29.

En el caso de las personas obesas, su cuerpo reacciona de manera distinta en algunos choques. Así, en un impacto frontal, tienden a hacer el submarino, es decir, suelen escurrirse por debajo del cinturón de seguridad sufriendo heridas en sus extremidades inferiores.  En cuanto al de la mujer de avanzada edad, cuenta con una estructura diferente a la habitual en la zona del pecho, puesto que conforme se cumplen años esta zona se debilita y las lesiones suelen ser más habituales y de mayor gravedad.

Según un estudio de la Universidad de California, publicado en 2013, los conductores obesos tienen hasta un 78% más de probabilidades de morir en accidentes de coche.