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Por qué los coches compartidos pueden ser perjudiciales para la salud

Según un estudio, en los vehículos de alquiler por horas hay un 33% más de gérmenes que en un turismo particular. Las compañías especializadas defienden sus programas de higiene.

coches compartidos

La limpieza interior es la más importante del vehículo.

A pesar de todo el tiempo que se pasa en el automóvil, muy pocos conductores mantienen sus vehículos limpios o tan solo los pasan por el túnel de lavado para darle un mejor aspecto externo. Sin embargo, la limpieza realmente importante es la del interior. Allí se come, se bebe y se pasan las manos, a veces no del todo limpias, por todas partes.

Recientemente la empresa estadounidense de alquiler de coches CarRentals se tomó la molestia de encuestar a 1.000 conductores para ver con qué frecuencia aspiran, desinfectan o simplemente quitan las pelusas del interior de sus vehículos. El resultado fue que el 32% de los conductores solo limpia el interior concienzudamente una vez al año, mientras que un 12% confesó que nunca limpian su automóvil por dentro.

El estudio habla de conductores estadounidenses, pero bien puede extrapolarse a otros países. En él se contempla que en cada vehículo podría haber unas 700 cepas diferentes de bacterias que amenazan el sistema inmunológico de quien sube al coche. Muchas de ellas provienen de la comida que cae sobre la tapicería o las alfombrillas. Después, con ayuda del sol y el microclima del habitáculo cerrado, crecen y se multiplican a su antojo.

Pero no solo es una cuestión de manchas. Según CarRentals, el volante de un coche es seis veces más sucio que la pantalla de un smartphone, con unas 629 unidades formadoras de colonias de bacterias por cada centímetro cuadrado, frente a una media de 100. Además, multiplica por cuatro las cifras de un váter público y duplica las de los botones de un ascensor público.

El informe sigue explorando otras partes del vehículo como los portavasos, que pueden llegar a las 506 unidades formadoras de colonias de bacterias. Por su parte, los cinturones de seguridad superan las 400 y las manecillas interiores de las puertas rondan las 250 de estas agrupaciones de microorganismos.

Por lo tanto la higiene del interior del coche depende, sobre todo, de la limpieza de las manos. Un ejemplo muy claro de contaminación invisible es el momento de echar gasolina, especialmente desde la proliferación de las estaciones autoservicio. De nuevo el estudio de CarRentals asegura que tan solo en los pulsadores de los surtidores hay unas 2,6 millones de las unidades formadoras de colonias. Parece muy aconsejable usar los guantes desechables de plástico para no llevar más bacterias al volante.

El futuro: un coche que elimina las bacterias

Como colofón a este tema cabe destacar una reciente iniciativa. La empresa británica Jaguar Land Rover está trabajando en un sistema capaz de detener la propagación de enfermedades en el habitáculo del coche, para ello están utilizando una innovadora tecnología de luz ultravioleta (UV-C). Esta tecnología, que se lleva utilizando durante años en la industria médica para desinfectar el agua, esterilizar superficies y filtrar el aire, es la que ahora Jaguar quiere instalar dentro de los sistemas de calefacción, ventilación y aire acondicionado de sus vehículos para descomponer la estructura del ADN de los patógenos, y finalmente liberar aire limpio en el habitáculo. Al hilo de los datos, lo cierto es que, a pesar de que pasan por ellos muchas más manos, parece que los coches de alquiler, ya sea por minutos o tradicionales, están mucho más limpios que nuestros coches particulares. Habrá que aplicarse.

Es cierto que el sistema inmunológico repele sin problemas la mayoría de estos gérmenes, pero conviene dedicar un poco de tiempo a limpiar y desinfectar las partes fundamentales de los coches.

¿Realmente el ‘carsharing’ es un nido de gérmenes?

Una parte del estudio afirma que en los vehículos de alquiler por tiempo, el llamado ‘carsharing’, existe mayor probabilidad de que aumente el número de bacterias. Son muchos los conductores y las manos que pasan por ellos al día. En concreto, el estudio indica que habría un 33% más de gérmenes que en un coche particular. El informe asegura además que por lo general las empresas de alquiler de coches tradicionales realizan siempre una limpieza de cortesía del vehículo cada vez que cambia de conductor, mientras que las de vehículos de uso compartido no lo hacen.

Pero ¿de verdad los coches compartidos tienen tantos gérmenes? Como respuesta, la compañía eMov asegura que cuenta con dos medidas relacionadas con la limpieza e higiene de sus vehículos. Por un lado, los coches pasan todos los días por sus centros de operaciones para su revisión y mantenimiento, que incluye la limpieza interior como una de las operaciones principales. Asimismo, su app móvil permite al usuario reportar las hipotéticas malas condiciones de higiene de un vehículo. En ese caso, según la empresa, «se pone inmediatamente fuera de servicio hasta que uno de los agentes lo recoge para proceder a su limpieza».

Car2go, una de las primeras empresas de carsharing en establecerse en España, sostiene igualmente que «la limpieza y un mantenimiento regular es muy importante para la compañía». Existe un equipo que limpia regularmente los vehículos, para lo cual «utilizan la inteligencia artificial para optimizar las operaciones». El sistema identifica automáticamente los vehículos que necesitan la limpieza y también tiene en cuenta los comentarios de los clientes. Los usuarios pueden informar de algún deterioro en el coche a través de la aplicación móvil o llamando al servicio de atención al cliente.

Por su lado, en ZITY comentan que han establecido «un protocolo de limpieza e higienización de la flota en el que se invierten cuantiosos medios materiales, humanos y económicos para garantizar los máximos estándares de calidad». Este protocolo se aplica a todos los vehículos cada vez que acuden a las bases de la compañía. La flota está compuesta por 650 vehículos y cada uno acude al centro de operaciones con una frecuencia media de 48 horas.

La estrategia de WiBLE consiste en mover cada noche 100 coches a la base de mantenimiento. Allí, además de revisar daños y recargar las baterías, llevan a cabo una exhaustiva limpieza en el interior de los vehículos, devolviéndolos a la circulación en perfectas condiciones. Al parecer también están trabajando en un proyecto que incorpora programas de desinfección.

Bacterias sobre dos ruedas

Las motos de alquiler también puede ser un foco de transmisión de bacterias y parásitos. Para eludir el problema, la mayoría de las empresas de motosharing ofrecen gorros higiénicos desechables a los usuarios, lo que evita el contacto del casco con la cabeza. Lo hacen por ejemplo Muving y eCooltra, que también aporta toallitas higiénicas para limpiar el sillín o el manillar.

En Coup, otra empresa especializada en motos compartidas, explican su proceso de mantenimiento: limpieza integral del escúter con desinfectante (manillar y asiento incluidos), reposición de un nuevo lote de redecillas higiénicas para cubrir la cabeza y limpieza exterior e interior del casco con fungicida. De manera periódica, también reemplazan las piezas textiles del interior del casco por otras recién lavadas.

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