Pruebas

Cuatro razones por las que el nuevo Zoe quizá sea el eléctrico que buscas

Mayor autonomía y menor tiempo de recarga, más potencia y un interior de calidad superior. Son las mejoras que estrena la versión 2020 del superventas eléctrico francés.

Renault Zoe

La nueva batería del Zoe ofrece un gran rendimiento en autopista.

El Renault Zoe es el modelo eléctrico más vendido en Europa, y también uno de los vehículos a pilas más populares del mundo. Renault acaba ahora de renovarlo con el objetivo de mantener su gancho comercial, con mejoras tan profundas que casi se puede hablar de un modelo nuevo.

Y es que estrena un motor más potente que refuerza las prestaciones (135 CV), una batería de mayor capacidad que alarga la autonomía (52 kWh), menor tiempo de recarga y hasta un interior mejor presentado que transmite mayor calidad. Los avances son notables y se aprecian desde el momento de subirse al coche.

Las primeras unidades se entregarán en España en enero de 2020 y, aunque todavía no hay tarifas oficiales (se anunciarán en noviembre), Gilles Normand, vicepresidente de vehículos eléctricos del Grupo Renault, anunció que “serán solo ligeramente superiores a las actuales». «Apostamos por coches eléctricos de precio razonable, que lleguen a la mayoría de público”, agregó.

Y añadió: “En 2022, la mitad de la gama Renault tendrá algún tipo de electrificación”. También se pudo confirmar, con Jesús Presa, director de Comunicación de Renault España, que los Zoe 2020 seguirán estando disponibles con la batería en propiedad o en alquiler, una segunda modalidad más interesante y que, de media, eligen el 70% de clientes.

La gama nacional quedará compuesta por tres versiones, todas con la batería de 52 kWh. La variante de acceso tendrá el actual motor de 110 CV y acabado Intens, y las otras dos, se combinarán con el propulsor de 135 CV y terminaciones Intens y Zen, esta última más equipada.

Mayor autonomía

Uno de los aspectos principales en cualquier eléctrico. La batería crece de 41 kWh a 52 kWh, y la autonomía, a 395 kilómetros en ciclo WLTP con el motor de 110 CV y a 386 kilómetros (también WLTP) con el nuevo de 135 CV. Pero lo mejor es que estos rangos se acercan mucho a los reales.

Tras las pruebas, que se desarrollaron en Cerdeña, por carreteras secundarias y travesías de pueblos, y algunos tramos puntuales de carretera más amplia, se recorrieron 228 kilómetros y el ordenador todavía marcaba 98 disponibles, lo que daría un total de 325 kilómetros. Y se circuló, además, practicando una conducción normal, no especialmente eficiente, con el aire acondicionado conectado en todo momento y tres adultos a bordo, en lugar de los dos habituales (más peso). El consumo medio del Renault Zoe osciló entre 14,2 kWh y 14,9 kWh cada 100 kilómetros.

Menor tiempo de recarga

Otro paso adelante. El Renault Zoe 2020 está ya equipado con un doble sistema de recarga: AC, que admite hasta 22 kW de potencia de entrada, y DC, que llega a 50 kW y antes no se ofrecía.

Si se conecta al enchufe de casa (230 voltios y 10 amperios, 2,3 KW), recargar por completo la batería llevará 34 horas y media; con un Wallbox y 16 amperios, subirá a 3,7 kW y el tiempo de carga bajará a 16h 10min, y con otro que admita 32 amperios, el plazo se recortará hasta 9h 25min.

Con la toma DC, de mayor capacidad, los tiempos caen sensiblemente: 6h a 11 kW, 3h a 22 kW y apenas 1h 10min (hasta el 80% total) si se dispone de los 50 kW.

Más potencia y prestaciones

El motor de 135 CV mejora las sensaciones al volante, y hace que el Renault Zoe 2020 sea claramente más rápido, lo que permite a su vez circular con mayor desahogo en autopista, adelantar con mayor solvencia en carretera y contar, en general, con una reserva de potencia superior para cuando se necesite.

Las aceleraciones así lo reflejan. Si el Zoe de 110 CV pasa de 0 a 50 km/h en 3,9 segundos y llega a 100 en 11,4, el de 135 CV baja a 3,6 y 9,5 segundos, respectivamente. Y alcanza también una velocidad máxima superior, de 140 km/h por 135 km/h del otro.

El propulsor de 110 CV desarrolla un par o fuerza de empuje máximo de 225 Nm (newton metro), mientras que el de 135 CV sube a 245 Nm. Al acelerar, la respuesta con la nueva mecánica siempre es más contundente que con la de menor potencia, especialmente a partir de unos 80 km/h, cuando la otra tiende a desinflarse. Pero las dos sobresalen por su suavidad y finura de funcionamiento, una característica común a todos los coches eléctricos.

El cambio, por su parte, suma un modo B que aporta mayor retención y permite aumentar la cantidad de energía que se recupera en las desaceleraciones y frenadas. Ralentiza mucho el avance del coche, pero se le puede sacar partido en descensos de puertos de montaña y carreteras con bajadas continuadas.

Un interior más cuidado

El cuarto avance principal del Renault Zoe 2020. El modelo renovado presenta un salpicadero más vistoso, con materiales más cuidados y componentes más modernos como el nuevo volante, la instrumentación digital (de serie) y una pantalla central más grande (opcional en Intens, de origen en Zen). Si antes resultaba un poco pobre, ahora pasa a ofrecer una imagen más sofisticada y atractiva.

Entre los detalles curiosos, destacan los revestimientos de color gris (presentes en el salpicadero, los paneles de puertas y la zona central de los asientos), que proceden de materiales 100 % reciclados, en concreto y mayoritariamente, de cinturones de seguridad.

Y LO MENOS BUENO

Como suele suceder en cualquier producto, el Zoe 2020 presenta también algunos aspectos poco convincentes. Y son básicamente tres: las suspensiones, que como pasa en varios modelos eléctricos son demasiado firmes y limitan el confort en asfaltos bacheados; el tacto y sonido de la nueva palanca de cambios, que cada vez que se acciona transmite sensaciones algo endebles, y las plazas traseras, que se quedan pequeñas para los más altos, a partir de 1.80 metros de estatura.
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