Eléctricos

El viejo eléctrico de Opel con 80 kilómetros de autonomía y 22 CV

Hace tres décadas la marca alemana desarrolló el Kadett Impuls I, un cero emisiones que tardaba 10 segundos en acelerar de 0 a 50 km/h.

Kadett Impuls I

Su potencia y autonomía eran modestas para los estándares actuales.

Casi todas las marcas del mercado se encuentran en pleno proceso de electrificación de su gama, con más intensidad en el último lustro, pero este camino en realidad es bastante más antiguo. La gran mayoría de los fabricantes se aventuraron en el terreno de las cero emisiones hace décadas, cuando la tecnología todavía no estaba tan desarrollada y no era viable llevarla a la producción en serie.

Opel ha trabajado en ello desde la década de los sesenta, primero con el Kadett B Stir-Lec I y después con el Opel Elektro GT. Sin embargo, el que se puede considerar el verdadero predecesor de los actuales Corsa-e y Mokka-e es el Kadett Impuls I, que vio la luz hace 30 años.

El fabricante lo desarrolló con el objetivo de crear un modelo específico para la movilidad urbana, y a simple vista nada lo diferenciaba del Kadett convencional, salvo una pequeña trampilla en el paragolpes delantero que ocultaba el puerto de carga del vehículo. Sin embargo, a nivel mecánico todo era distinto.

El Opel Kadett Impuls I utilizaba un motor de 100V DC que desarrollaba una potencia total de 22 CV, una modesta cifra que ofrecía unas prestaciones igualmente escasas: necesitaba 10 segundos para alcanzar los 50 km/h y su velocidad máxima era de solo 100 km/h. Parte de ello se debía al peso del conjunto, que alcanzaba los 1.000 kilos, de los cuales 314 correspondían a las baterías de níquel-cadmio. Suministraban energía suficiente para recorrer hasta 80 kilómetros tras un tiempo de recarga de cinco horas.

Con el objetivo de distribuir el peso lo mejor posible, las baterías del Opel Kadett Impuls I se encontraban situadas en el compartimento del motor debajo del maletero. La capacidad de almacenamiento, de este modo, se reducía a 330 litros, 60 menos que la de un Kadett convencional.

La marca presentó el modelo en una época –los años ochenta– en la que ya se discutía sobre las nuevas políticas de movilidad. Sin embargo, debido a las limitaciones técnicas de aquel momento, el Opel Kadett Impuls I no pasó de un prototipo que anticipaba lo que 30 años después es una realidad.

Kadett Impuls I

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