• 1 / 10

    Seat FR

    La terminación FR de Seat está disponible en casi todos los modelos, y supone un sobrecoste medio de unos 1.500 euros. Pero aporta un extra de deportividad tanto estético (carrocería e interior) como dinámico (suspensión, dirección). En los Ibiza y Arona puede asociarse a un motor de gas natural (90 CV) y dos de gasolina (110 y 150 CV); en el León, a uno de gas (130 CV), uno de gasolina (150 CV) y otro híbrido enchufable (204 CV); en el Ateca, a un diésel (150) y dos gasolina (150 y 190 CV), y en el Tarraco, a dos diésel (150 y 200 CV), dos gasolina (190 y 245) y un híbrido enchufable (204).

  • 2 / 10

    Hyundai N Line

    Los i20, i30 y Tucson pueden montar el acabado N Line por un sobreprecio de unos 1.000 euros. Reúne un exterior más llamativo (parrillas, llantas), un interior más deportivo (asientos, tapicería) y, según modelo, también mejoras mecánicas. En el utilitario i20 se asocia al motor gasolina de 120 CV; en el compacto i30 se combina con el mismo bloque pero microhibridado (MHEV), con el MHEV de 160 CV y con el diésel MHEV de 136 CV; y en el SUV está disponible con el gasolina MHEV de 150 CV con cambio automático.

  • 3 / 10

    Fiat Sport

    El traje más deportivo de Fiat se llama Sport y se ofrece en los modelos Panda (1.400 euros extra) y 500X (800 euros), que lucen músculo extra con este acabado. El primero tiene carrocería gris mate, llantas de 16 pulgadas, pinzas de freno rojas y volante de cuero; y se asocia a la mecánica microhíbrida de 70 CV. El segundo, tiene suspensión rebajada, exhibe escape doble y cuenta con paragolpes y llantas específicas. Y puede asociarse a dos motores de gasolina (120 CV con cambio manual y 150 CV con automático DCT) y a uno diésel (120 CV con caja DCT).

  • 4 / 10

    Ford ST Line

    Como un peldaño inferior a las versiones ST, modelos como los Fiesta, Focus, Kuga, Puma y S-Max pueden lucir una vestimenta más deportiva por un extra de unos 1.500 euros. Incluye paragolpes específicos, llantas de 17 o 18 pulgadas, escape cromado, suspensión más firme... En el Fiesta está disponible con el motor gasolina de 100 CV, el GLP de 75 CV y los microhíbridos de 125 y 155 CV. En el Focus se asocia a dos gasolina (125 y 150), dos diésel (120 y 150) y dos MHEV (125 y 155). El Kuga lo tiene con gasolina (150 CV), diésel (120 y 150), microhíbrido de 150 CV, híbrido de 190 e híbrido enchufable de 225, y el Puma, con un diésel (120) y dos MHEV (125 y 155). En el S-Max se ofrece con los diésel de 120 y 190, y el híbrido de 190.

  • 5 / 10

    Skoda Sportline

    La denominación Sportline identifica al acabado más vistoso de Skoda, que sale por unos 1.000 euros más y, como el resto de propuestas, aporta nuevos detalles en la carrocería y el interior que mejoran la apariencia. Se ofrece en los SUV Karoq (gasolina 150 CV, diésel 150 y 190) y Kodiaq (gasolina 150 y 190, diésel 150 y 200). Y también en la berlina Superb (gasolina 150, diésel 150 y 200, e híbrido enchufable de 218). Además, en los modelos Kamiq y Scala se vende la terminación Sport, que es similar y puede asociarse a motores de gasolina de 110 y 150 CV.

  • 6 / 10

    Opel GS Line

    La denominación deportiva de la marca (y una segunda con apellido Plus) está disponible para Corsa, Mokka, Crossland e Insignia Grand Sport y Sports Tourer. En el Corsa se combina con motores diésel de 100 CV y gasolina de 100 y 130 CV. En el Mokka está disponible con el bloque de gasóleo de 110 CV y el gasolina de 130 CV. En el Crossland se puede asociar al diésel de 110 CV y a los gasolina de 110 y 130 CV. Y en los Insignia es compatible con todos sus motores: gasolina de 122 a 174 CV, y diésel de 170 a 200 CV.

  • 7 / 10

    Toyota GR Sport

    Toyota tiene la terminación GR Sport, aunque solo se puede montar en dos modelos: Corolla (400 euros de sobreprecio) y C-HR (es el acabado tope de gama). Implica paragolpes diferentes, llantas específicas de gran tamaño (19 y 18 pulgadas, respectivamente) y, en el caso del Corolla, también un color gris único y opción de suspensión electrónica AVS. En ambos se combina en exclusiva con la motorización híbrida de 184 CV.

  • 8 / 10

    Renault RS Line

    Supone un sobre coste de entre 1.400 euros y 2.000 euros, y añade llantas más grandes, paragolpes específicos, pedales de aluminio, volante de cuero, asientos anatómicos y otros elementos. En el Clio se ofrece con los motores gasolina de 90 y 140 CV; en el Captur, con gasolina de 90 CV y GLP de 100, y, en el Mégane, con diésel de 115 CV, gasolina de 140 e híbrido enchufable de 160. Y en el Arkana se asocia a la mecánica microhíbrida de 140 CV.

  • 9 / 10

    Volkswagen R-Line

    El acabado R-Line de VW permite contar con una estética similar a la de los GTI, y supone un extra de unos 3.000 euros. Se caracteriza por sus paragolpes más agresivos, las llantas de mayor tamaño y los asientos deportivos con tapicería específica, entre otras cosas. Está disponible en el Polo (gasolina de 95 y 110 CV), en el Golf (gasolina 130 y 150 CV, diésel 150 y MHEV de 130 y 150), en el Touareg (diésel de 231 y 286 CV) y en los Tiguan, Passat y Arteon, en los tres con los motores gasolina de 150 y 190 CV, y los diésel de 150 y 200.

  • 10 / 10

    Kia GT Line

    Implica el desembolso de entre 1.500 y 2.000 euros para conseguir una imagen ligeramente deportiva y equipamiento adicional. En el Picanto se combina con motores gasolina de 67, 84 y 100 CV. En el Rio se asocia a los bloques de gasolina de 84, 100 y 120 CV. En el Stonic a los gasolina de 100 y 120 CV. En la gama Ceed a los microhíbridos de 136 y 160 CV, mientras que en el Proceed está disponible con el gasolina de 120 CV y el MHEV de 160. Y en el Sportage se divide en dos ramas (Essential y Xtreme) y es compatibe con el gasolina de 177 CV y con el MHEV de 136 CV.

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