Pruebas

Comparativa: ¿cuál es el mejor de los SUV pequeños?

Hyundai Bayon, Opel Mokka, Kia Stonic y Nissan Juke: cuatro todocaminos de bolsillo pensados para cumplir en ciudad y bien equipados.

SUV pequeños

De izquierda a derecha, Hyundai Bayon, Opel Mokka, Kis Stonic y Nissan Juke. / Enrique Brooking

Son los herederos de los utilitarios de toda la vida, pero han evolucionado sus carrocerías para adoptar las formas de los todoterrenos modernos. Y según expertos del sector, se convertirán pronto en la categoría más vendida, tanto en España como en Europa. Los SUV pequeños llevan varios años en ascenso y la llegada continua de nuevos modelos va alimentando sus ventas. Comparten la base o plataforma de sus hermanos utilitarios, pero con una carrocería más alta que amplía su capacidad y mejora el sentido práctico.

En España domina las ventas el Seat Arona, que estrenará en septiembre una puesta al día. En esta prueba se enfrentan cuatro SUV urbanos de referencia. Por una parte el Hyundai Bayon, el último en llegar. Y frente a él, el nuevo Opel Mokka, el Kia Stonic, que acaba de renovarse, y el Nissan Juke, última entrega del pionero y referencia de la clase.

Todos miden entre 4,1 y 4,2 metros de largo, y están pensados para la ciudad. Pero pueden también viajar con soltura, y cumplen como coche familiar básico.

En pocas palabras

Se impone el Hyundai Bayon, que ofrece un buen equilibrio de conjunto. Ofrece el interior más amplio y las mejores plazas traseras para tres adultos, una mecánica con etiqueta ECO de prestaciones correctas y el equipo de serie más completo, sobre todo en seguridad. Y aunque no es el más económico, justifica lo que cuesta. El SUV coreano se vende con tres motores, todos de gasolina, de 85 a 120 CV (desde 19.490 a 28.120 euros).

El Opel Mokka es segundo y destaca por su imagen moderna y deportiva, tiene el motor más potente y es el más rápido para viajar. A cambio ha consumido más en la prueba, y tiene una suspensión menos cómoda. Pero se vende a un precio competitivo. Y cuenta con la gama más amplia, con dos motores de gasolina de 110 y 130 CV (desde 17.232 y 20.042 euros), un diésel de 100 CV (18.472 euros) y hasta una versión 100% eléctrica, Mokka-e de 136 CV (35.400 euros).

El Kia Stonic y el Nissan Juke son terceros empatados. El primero es un coche correcto y equilibrado que tiene el precio como argumento destacado, aunque viene menos equipado de serie. Presenta una imagen moderna, un interior sencillo y una mecánica microhíbrida –con cambio manual– que ha logrado el consumo mas bajo en la prueba. Y comparte los mismos motores del Hyundai, tres de gasolina con 85, 100 y 120 CV (desde 19.350 a 21.725 euros).

El Nissan Juke sobresale por su diseño futurista y diferente. Tiene una mecánica eficiente que ofrece prestaciones aceptables y un consumo muy similar al del Stonic, pero con cambio automático. Y aunque su diseño penaliza un poco la habitabilidad atrás, tiene el mejor maletero de los cuatro. En cambio, le perjudica el precio, porque es el más caro, aunque viene de serie con un equipo de serie superior a todos salvo el Bayon, también en seguridad. Y se vende solo con un motor de gasolina y 114 CV (desde 21.950 euros).

Los precios indicados anteriormente no incluyen los descuentos.

Análisis completo

CONDUCCIÓN

Tres cilindros y turbo para todos. Es el denominador común de las mecánicas de estos cuatro modelos, y también de los utilitarios de los que se derivan. La diferencia está en la cilindrada, pero poco. Así, el Mokka equipa un motor 1.2 litros de 130 CV con cambio automático de ocho marchas y convertidor de par, algo más suave y lento que los de doble embrague. Los otros tres montan motores 1.0, como el Hyundai y el Kia, que comparten mecánica, con 120 CV, y un módulo microhíbrido de 48v que les otorga la etiqueta Eco de la DGT. El Nissan rinde 114 CV, y al igual que el Bayon, lleva un cambio automático de siete marchas y doble embrague. Y la unidad de pruebas del Stonic equipaba un manual con embrague inteligente, que recarga en marcha las baterías de su módulo microhíbrido.

El Opel impone su mayor cilindrada, que le da más potencia y el par (fuerza de empuje), y ofrece unas mejores prestaciones que le permiten adelantar y afrontar las subidas con más solvencia. Además, no acusa tanto el peso y pierde menos nervio cuando viaja a plena carga. Los otros tres corren prácticamente igual, con diferencias de matiz según se maneje el cambio, ya sea en los automáticos al acelerar, o en el accionamiento manual del Stonic. Y mientras el Hyundai permite cambiar también con la palanca, el Nissan lleva levas en el volante.

En la estabilidad todos tienen un comportamiento fácil y seguro, incluyen buenas ayudas electrónicas y presentan diferencias también mínimas. Además, incluyen tres modos de conducción – Eco, Normal y Sport– que se seleccionan con una tecla y actúan sobre la gestión del acelerador y el cambio. El Kia es el más homogéneo y ofrece más información al conductor sobre la adherencia, la dirección, etc. Y aparte de resultar más previsible, da más confianza en trazados virados de montaña.

Los otros tres presentan un resultado similar, pero cada uno con sus matices. El Juke va sobre railes en trazados muy virados, y balancea menos en las curvas, pero tiene menos aplomo en general. El Hyundai presenta una dirección de tacto muy eléctrico que transmite poca información al conductor y la suspensión sujeta menos la carrocería en las curvas. Y al Mokka le sucede un poco lo mismo, porque de entrada parece más enérgico y resulta muy seco en las pequeñas irregularidades del piso. Pero al final es el que más acusa las inercias y balanceos de carrocería en curva.

Todos frenan bien en distancias correctas, con ligera ventaja del Nissan y el Opel, que llevaban también unas ruedas más grandes que el Hyundai y el Kia. Por último, los cuatro permiten disfrutar una buena calidad de conducción, con un tacto suave de mandos y rodadura, pero el Kia está un poco detrás, por el cambio manual y también por un refinamiento general algo inferior.

CONSUMO Y EMISIONES

El Kia ha gastado menos en la prueba: 5,5 litros en conducción suave y siete en ciudad y apurando las marchas, en parte por el cambio manual. El Nissan ha sumado medio litro más en tráfico urbano, como el Hyundai, pero este ha añadido otro medio más que el Stonic a ritmos suaves y conducción alegre. Y el Opel ha gastado siempre 1,5 litros más que el Kia en iguales condiciones. Las emisiones de CO2 se quedan en 120 y 124 g/km en los dos microhíbridos, Hyundai y Kia, y suben a 136 y 137 en el Opel y el Nissan.

VIDA A BORDO

Al compartir la base o chasis de sus hermanos utilitarios, no hay milagros en la habitabilidad, pero su mayor altura da más desahogo y amplía la capacidad de equipaje si se cargan hasta el techo. Todos pueden alojar a cinco personas, con dos plazas bien resueltas delante –el respaldo del Mokka sujeta menos en las curvas– y más diferencias atrás. Y domina el Hyundai, que ofrece más anchura y espacio para las piernas, y se toca menos en los laterales del techo si viajan tres adultos altos.

Los demás presentan carencias, sobre todo en el acceso, más incómodo en todos. El Nissan es el más estrecho, aunque tiene el espacio para las piernas del Bayon, pero el diseño del techo en los laterales y otros detalles pueden agobiar. El respaldo trasero del Kia no aprovecha la anchura hasta las puertas y el borde lateral molesta en la zona lumbar si viajan tres adultos. El Mokka es más ancho que el Juke, pero también el más justo en la zona de las rodillas. No lleva asideros en el techo para sujetarse en las curvas, ni delante ni atrás. Y para entrar hay que pasar un borde muy alto en la base de las puertas y con poco sitio para meter los pies.

El Nissan tiene el mejor maletero según nuestras mediciones y los otros son muy similares. Pero el Hyundai incluye un raíl muy práctico para llevar la bandeja en vertical detrás de los respaldos, y deja el piso plano hasta los respaldos. Todos presentan ajustes sólidos y la diferencia está en el diseño y la calidad de materiales. El Opel es el más atractivo y vistoso por dentro, con una puesta en escena original y colorista. Los otros están un poco por detrás. Así, el Nissan es moderno e incluye detalles sofisticados y el Hyundai transmite orden y solidez. Y el Kia es el más austero, con plásticos más pobres. El confort es correcto, pero el Mokka tiene una suspensión más seca y menos cómoda en zonas bacheadas. A cambio está mejor aislado, como el Nissan, y es más silencioso que el Hyundai y el Kia.

AL DETALLE

Hyundai Bayon. Amplio, equipado y completo. Tiene las plazas traseras más desahogadas para alojar tres adultos, es el que viene mejor equipado de serie, también en seguridad, y cuenta con una buena garantía de cinco años. Incluye una mecánica microhíbrida con etiqueta Eco, cambio automático de siete marchas y un consumo correcto. Y aunque sale más caro que el Kia y el Opel, es el más completo y equilibrado.

Opel Mokka. más rápido y mayor consumo. El Opel es el más potente y ofrece las mejores prestaciones para viajar, pero lo acusa en el consumo, 1,5 litros más en la prueba. Tiene una imagen deportiva y es atractivo por dentro, aunque algo justo atrás para tres adultos. El acceso es incómodo, con un escalón en la base y poco espacio entre el pilar central y la banqueta para pasar los pies. Y no lleva asideros en el techo.

Kia Stonic. Sencillo y con el mejor precio. Es el más veterano y tiene un planteamiento sencillo, con una habitabilidad correcta y plásticos y acabados más económicos. Su mecánica híbrida va asociada a un cambio manual inteligente que recarga la batería en marcha y le ayuda a ofrecer el mejor consumo de la prueba. Y también contribuye a ajustar el precio, que es el más asequible, aunque viene menos equipado.

Nissan Juke. Buen diseño y más maletero. El Nissan tiene el diseño más moderno y original por fuera y por dentro, pero afecta al interior, con ventanillas pequeñas y reposacabezas integrados que agobian un poco. Destaca sobre todo por su maletero, el mejor de los cuatro, y también por el consumo, apenas unas décimas superior al del Hyundai en la prueba. Pero sale más caro, aunque viene bien equipado de serie.

 PRECIOS Y EQUIPAMIENTO

Son casi utilitarios con traje de SUV, y tienen precios superiores. El Kia Stonic es el más asequible, 20.932 euros, seguido del Opel Mokka, que sube a 22.040 euros, apenas 1.100 más. El Hyundai Bayon cuesta 23.920, y el Nissan es el más caro, 25.750 euros, todos con los descuentos de la marca, peor sin las primas por entrega de coche usado, financiación, etc.

El equipo de serie justifica un poco las diferencias, pero no al completo. Aparte de los elementos de seguridad, todos vienen con climatizador, ordenador de viaje, equipo de música con radio y conexiones USB, bluetooth y mandos en el volante, compatibilidad Apple Car Play, pantalla táctil (siete pulgadas en el Kia y el Opel, ocho en el Nissan y 10,25 en el Hyundai), control de velocidad de crucero, sensores de lluvia, faros y aparcamiento (traseros), órdenes orales, Stop & Start, retrovisores con plegado eléctrico, programas de conducción, llantas de aleación de 17 pulgadas (16 en el Stonic) y kit reparapinchazos. Salvo el Kia, todos añaden cambio automático y cámara trasera, y a excepción del Opel, suman botón de arranque y sensores delanteros de aparcamiento. El Mokka y el Bayon llevan faros de led, el SUV alemán tiene también techo bicolor y levas en el volante, como el Juke, y los dos coreanos vienen con navegador.

Pero los más completos son el Hyundai y el Nissan, que suman el acceso sin llave manos libres. El último añade las levas en el volante, como el Opel, pero el mejor dotado es el Bayon, que incluye también el cargador inalámbrico para el móvil y una garantía de cinco años sin límite de kilómetros solo superada por el Stonic, que llega a siete, frente a los tres años o 100.000 del Juke y los dos sin límite del Mokka.

En cuanto a la seguridad, aparte del ABS, el ESP y los sensores de presión de ruedas, todos incluyen seis airbags, frenada automática en ciudad con detección de peatones y sensor de fatiga. Salvo el Opel, añaden mantenimiento automático de carril y gestión de los faros de carretera, y menos el Opel, llamada de emergencia en caso de accidente y lector de señales. Pero el Hyundai es más completo, porque suma aviso de vehículo en ángulo muerto, sistema pre-crash (tensa cinturones y cierra ventanillas ante riesgo de accidente), alerta de tráfico cruzado trasero (para desaparcar en batería) y control de velocidad con radar antichoque ACC. El comportamiento es seguro en todos, pero el Opel balancea más en las curvas.

IMAGEN Y DISEÑO

El Opel Mokka tiene el diseño más moderno y distintivo, con una imagen sólida que se apoya en el fuerza del frontal, la cintura alta del lateral, con mucha chapa y poco cristal, y una zaga poderosa y consistente. Le sigue el Nissan Juke, que presenta un estilo muy vanguardista de aire deportivo, con el frontal en cuña, la parrilla en V y una silueta muy atlética. Los dos coreanos son más sencillos y discretos.

El Hyundai Kona tiene un rostro original, con los faros en dos bloques, un lateral muy sobrio y una zaga más elaborada, con los pilotos formando una banda común de lado a lado y un perfil en flecha que es su rasgo distintivo. El Kia Stonic tiene una silueta de formas livianas con un frontal más clásico en el que solo destacan las grandes tomas de aire. Y tanto el lateral como la vista trasera priman la sencillez.

El diseño interior replica los mismos estilos. El Mokka es el más sugerente, con un salpicadero a la última que integra en bloque la instrumentación y la pantalla, e inserciones cuidadas que realzan el ambiente. El Juke busca la diferencia con un diseño de trazos innovadores en la consola central y los detalles. El Bayon es más sencillo, pero presenta un ambiente práctico y funcional. Y el Kia está un poco por detrás, con una puesta en escena más sufrida y económica.

LA CONCLUSIÓN

Victoria del Hyundai Bayon, que es el más completo. Ofrece el interior más amplio, un comportamiento correcto y etiqueta ECO. Y aunque no sale barato, incluye el mejor equipo de serie, también en seguridad. El Opel Mokka es segundo, y se apoya en un diseño original con estilo propio, un motor más potente que le da mejores prestaciones y un precio ajustado. Pero consume más y es algo seco en los baches. El Kia Stonic y el Nissan Juke empatan en el tercer puesto. El primero es un coche sencillo, con mecánica microhíbrida y etiqueta Eco, y ha gastado menos en la prueba. Tiene el mejor precio, aunque con cambio manual, pero es más austero y menos equipado. El Juke aporta un diseño más innovador, gasta también muy poco e incluye un buen equipo de seguridad. Cuenta con el mejor maletero, pero le penaliza el precio, porque es el más caro.
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