Pruebas

El Toyota Corolla vuelve a Europa para sustituir al Auris

La marca japonesa recupera esta clásica denominación para un compacto que sube de nivel dentro de su segmento.

Toyota Corolla

El cambio del Corolla respecto al Auris es total. / Toyota

El Corolla es un modelo de Toyota que apareció en 1966 y que desde entonces ha conseguido ser el coche más vendido en el mundo. Y aunque se ha seguido vendiendo en otros mercados, ahora vuelve a Europa para sustituir al Auris como polivalente compacto. Llegará el próximo mes de marzo (por lo que todavía no hay precios oficiales) pero EL MOTOR ha podido probar unidades de preserie. Con un motor híbrido de mayor potencia, un chasis más dinámico y una habitabilidad mejorada, escala posiciones y entra a competir con los mejores compactos de propulsor tradicional.

La característica más importante del nuevo Corolla es que nace como un híbrido. Se ofrece en dos versiones mecánicas, que combinan un motor de gasolina (1.8 y 2.0) y otro eléctrico (53 y 85 kW), con potencias respectivas de 122 y 180 CV. Y la gama también incluye dos tipos de carrocería, la compacta y una familiar llamada Touring Sports (que llegará en junio) especialmente diseñada para el mercado Europeo..

Basado en la plataforma TNGA para coches híbridos de cuarta generación, que estrenó el actual Prius y equipa al SUV compacto C-HR, el nuevo Corolla llega para competir directamente con los compactos más populares.

Hasta el momento las propuestas híbridas de Toyota se quedaban cortas en potencia para enfrentarse en carretera con los Volkswagen Golf, Ford Focus, Seat León y Opel Astra que, con sus motores diésel y gasolina de potencias medias ofrecían prestaciones muy superiores a las del Prius o el propio Auris. Ahora, con el nuevo motor híbrido 2.0 de 180 CV que incorpora, el Corolla está en disposición de ofrecer una respuesta similar pero con tecnología híbrida. El motor ya conocido 1.8 de 122 CV se destina a seguir cubriendo necesidades más urbanas como el propio Prius, que comparte la misma mecánica.

Al volante

Hasta que llegue al mercado español, ya se ha podido conducir la versión superior, tanto con su carrocería compacta como la familiar. El nuevo motor utiliza un bloque de gasolina 2.0 de 153 CV, atmosférico al igual que el 1.8, y con una serie de particularidades enfocadas al ahorro de combustible como una compresión elevada (14:1), cilindros de carrera larga, inyección de combustible de dos fases, bomba de refrigeración eléctrica, elementos móviles de baja fricción… A este motor térmico se suma otro eléctrico con una potencia de 80 kW (53 kW en el caso del motor 1.8) que se alimenta de una batería que, por necesidades de capacidad y a diferencia del motor de 122 CV, es de tecnología níquel-metal-hidruro en lugar de la habitual ión litio.

Esta exigencia de utilizar una batería más grande hace que el Corolla de 180 CV pierda espacio de almacenamiento en su maletero respecto a la versión de 122 CV. El volumen disponible baja de 361 litros a 313 y de 598 a 581 con los asientos abatidos en la carrocería compacta. En el familiar Touring Sports la diferencia se reduce drásticamente y solamente pierde 7 litros de capacidad.

Al volante del nuevo Corolla híbrido 2.0 se aprecia desde el principio una gran suavidad de funcionamiento del sistema híbrido. La marcha se inicia con el motor eléctrico en completo silencio, hasta los 20 km/h cuando se despierta el propulsor cuatro cilindros de gasolina. Pero la transición es casi imperceptible y el motor térmico apenas se deja oír. Por lo menos hasta que pasa de las 3.500 rpm cuando ya se percibe con claridad su sonido. El cambio automático Shifmatic epicicloidal de funcionamiento secuencial con levas en el volante ha sido mejorado, aunque sigue dando la misma sensación de ser un variador contínuo, todavía resulta impreciso a la hora de mantener constantes las revoluciones del motor y al fina perjudica el resultado del brillante y sobrio motor híbrido.

Respuesta y consumo

La respuesta nada tiene que ver con la del motor inferior. Es contundente y acelera de 0 a 100 km/h en 7,9 segundos (10,9 con el motor 1.8 de 122 CV). Progresivo y ágil en las recuperaciones, el Corolla se mueve en carretera con fluidez y permite mantener buenos cruceros en los viajes. La sensación de empuje es contundente y comparable a la de un motor turbodiésel potente.

Y lo mismo puede decirse del consumo con una cifra oficial de 3,8 litros/100 km y emisiones de CO2 de 86 g/km según el anterior ciclo NEDC (3,4 l/100 km y 76 g/km en el motor 1.8). La buena respuesta del motor a cualquier régimen, garantizada por la ayuda del motor eléctrico cuando se necesite, permite practicar una conducción eficaz pero conservadora en cuanto al ahorro de gasolina.

En esta primera toma de contacto el consumo se estabilizó alrededor de los 5,6 litros a los 100 practicando una conducción exigente y con algunas fuertes aceleraciones en un recorrido que comprendía ciudad, autovía y carretera comarcal. Es un valor bajo para un coche de gasolina con esta potencia y un peso elevado de 1.465 kg debido al motor híbrido y las baterías. (1.560 en la versión Touring Sports).

Las sensaciones dinámicas aportan otra de las cualidades del Corolla. La posición al volante es 24 mm más baja que la del Auris, el centro de gravedad se ha reducido en 10 mm, la estructura de carrocería 60% más rígida y la suspensión trasera multibrazo es nueva. Todas estas mejoras respecto al modelo al que sustituye aportan un mayor dinamismo que se nota y aporta al Corolla nuevas posibilidades para sacarle partido en la carretera.

Dinamismo al gusto europeo

La dirección resulta precisa y agradable al abordar las curvas, mientras que el control de estabilidad es discreto y deja conducir sin precipitar su funcionamiento. Y el chasis se revela sólido y seguro sobre la carretera, con una suspensión eficaz y bien regulada. Los neumáticos de 18 pulgadas (también pueden ser de 16), perjudican el filtrado al provocar reacciones secas sobre asfaltos muy degradados, pero puede hablarse del Corolla como un coche cómodo y bien aislado para sus ocupantes en cualquier circunstancia. Sobre todo porque el Toyota ofrece tres modos de conducción (Eco, Normal y Sport), y que pueden ampliarse con otros dos (Confort y Sport+) si equipa la nueva suspensión regulable opcional.

Unos leves ruidos aerodinámicos y vibraciones del tren de rodaje detectados en la prueba tendrían su origen en el hecho de tratarse de unidades preproducción y utilizadas en la exigente puesta a punto previa a la comercialización. Según los responsables de la marca, los Corolla definitivos comercializados el próximo marzo ya no presentarán estos pequeños defectos.

La tercera mejora sustancial del Corolla respecto del Auris es una mayor habitabilidad. Tomando como ejemplo la carrocería familiar de más capacidad Touring Sports, las cotas han crecido en todos los sentidos. La altura del coche es igual y su longitud ligeramente superior (+58 mm) pero la distancia entre ejes ha aumentado considerablemente (100 mm), incrementando el espacio para las piernas de los pasajeros del asiento trasero (+58 mm) y la longitud del maletero (11 mm). Además el acabado también ha mejorado, tanto en materiales como en diseño, dando mayor prestancia a los interiores.

La gama Corolla ofrecerá cuatro acabados y desde el primer nivel estará dotado de sistemas tecnológicamente avanzados como faros automáticos, regulador de velocidad adaptativo con Stop&Start, reconocimiento de señales y asistente de mantenimiento de carril.

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