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Las pistas inequívocas para evitar los fraudes al comprar un coche en Internet

La venta de vehículos de ocasión en la red se ha convertido en territorio propicio para los timadores. Hay que saber detectar los engaños.

Comprar coche en Internet

Precios irrisorios, vehículos en el extranjero, anuncios salidos del traductor de Google... las pistas están ahí.

Internet ha aportado innumerables ventajas para nuestras vidas pero también encierra algunas trampas. No se puede evitar y es algo que quizá no sea demasiado trascendente en asuntos poco relevantes, pero la cosa cambia cuando afecta a algo de más importancia en nuestras vidas como, por ejemplo, comprar coche en Internet.

Si queremos adquirir un vehículo nuevo no hay problema en hacerlo, las páginas oficiales de las marcas son absolutamente viables en este sentido. Pero la cosa se puede complicar al acceder a los sitios de comprar coches de segunda mano, obviamente no por las empresas que gestionan esas webs y dan servicio a sus visitantes, sino por la enorme cantidad de anuncios fraudulentos e incluso mafias que pretenden aprovecharse de los usuarios.

A estas alturas, quien más y quien menos sabe detectar los diversos timos, pero nunca está de más conocer las prácticas fraudulentas más utilizadas en estas operaciones de venta de coches usados.

Las prácticas fraudulentas más habituales son dos: los modelos demasiado baratos y los coches localizados en el extranjero.

La primera obedece a la clásica sospecha de demasiado bonito para ser verdad. Un coche muy demandado o de alta gama que, sorprendentemente, tiene un precio de venta considerablemente inferior al del resto de las ofertas. Al contactar con el supuesto vendedor, éste afirma que tiene a varios compradores muy interesados y que, aún sin enseñárnoslo en persona, si lo queremos deberemos abonar una señal a modo de reserva. Una vez realizado el depósito, el timador y el dinero desaparecerán.

La segunda se basa en ofertas algo menos llamativas, pero también bastante suculentas. La trampa surge al contactar con el vendedor, que afirma que el vehículo está en un país extranjero, por lo que habría que contratar a una empresa de trasporte para su traslado. De nuevo, pedirá un adelanto para cubrir el envío y una vez hagamos la transferencia con la cantidad exigida, se esfumará.

No existe un método absolutamente infalible para evitar estos timos, pero si podemos estar atentos a diferentes señales que pueden advertirnos de que nos encontramos ante uno de ellos:

– Precios exageradamente bajos.

– El anuncio está claramente escrito usando un traductor on line, con errores de ortografía y fallos de concordancia.

– El vendedor solo se comunica por correo electrónico.

– El vendedor reside (o dice hacerlo) en el extranjero.

– La foto es claramente de un catálogo de la marca, publicitaria  o de Prensa, no del coche particular que se anuncia.


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