Motos

Gama Mash 2017: moda ‘vintage’ a precio asequible

La marca francesa ha presentado su gama 2017 en la isla de Córcega, con un despligue de 11 modelos que abarcan las cilindradas de 50, 125, 250 y 400 cc.

Mash

Corte retro y precios asequibles, ¿estamos ante el combo ganador?

Nacida en 2011, Mash es una marca todavía muy joven, pero tiene claro cómo deben ser sus motos: sencillas, fiables, fáciles de conducir, con un buen estándar de calidad y estética cuidada. Nos desplazamos hasta Zicavo, un bonito pueblo del interior de la isla de Córcega disfrutando del trazado tortuoso de sus carreteras y espectaculares paisajes. Allí habían instalado los hombres de Mash su cuartel general, rodeado de multitud de rutas a cuál más bonita y apropiada para probar a fondo todos los modelos de 2017.

Mash es una marca francesa, pero toda su fabricación se realiza en Asia, en China concretamente. Según sus directivos, es la única manera de conseguir un precio atractivo y asequible para el consumidor en el mercado actual. Lo importante es encontrar los proveedores adecuados con la calidad que exigen y necesitan.

Mash

El proceso es el siguiente: el fabricante pone a su disposición un bastidor y un motor como punto de partida, que los técnicos de Mash desarrollan en Francia construyendo un prototipo con los componentes que consideran oportunos, ruedas, frenos, suspensiones, diseño de la carrocería, pinturas, tapicería, texturas… etc.

La devuelven a fábrica para que reproduzcan los cambios y preparen su producción. Antes de dar luz verde al proyecto, construyen una corta serie de unidades (tres o cuatro) con las especificaciones exigidas y las reenvían a Francia para los test definitivos de calidad, funcionamiento y fiabilidad. Una vez superadas las pruebas, comienza la producción en serie.

Actualmente tienen dos plantas, una fabrica las de 125 y 250, que emplean bases de motores de origen Suzuki, y otra para la producción de las 400, con la base de motor Honda.

Mash

Su director general y propietario, Frederic Fourgeaud, dice que “Mash se encuentra a mitad de camino entre el mundo de la industria y de la artesanía». «El éxito obtenido en estos pocos años, en un mercado tan difícil como el actual, confirma que estamos en el camino correcto. Es importante señalar que para nosotros nuestra prioridad es el cliente, al que dedicamos nuestro esfuerzo y quien recibe nuestras principales atenciones”, añade.

Sus cifras son elocuentes: en Francia es número uno en ventas de motos de 125 con marchas y decimotercero en la clasificación general de ventas totales, incluyendo todas las marcas y cilindradas. En España vendieron 503 unidades en su primer año (2014) y 650 el pasado 2015. Sus motos se exportan a nueve países europeos y tienen una gama compuesta por 11 modelos diferentes.

LAS NOVEDADES DE 2017
Los modelos de Mash estéticamente se encuentran significativamente influenciados por las líneas de las motos de los años setenta. Según su fundador, una época de atrevimiento y libertad, un tiempo dorado para muchos de aquellos jóvenes que ahora en su madurez lo echan de menos.

Esta nostalgia se refleja en la nueva versión moderna de algunos coches que marcaron aquella época, como el Fiat 500, el Austin Mini o el VW Escarabajo. Salvando las distancias, Mash ha hecho algo parecido en el mundo de la moto, ofreciendo productos de cuidado aspecto vintage a precios muy asequibles.

En esta temporada que viene hay que destacar que en la máxima cilindrada que comercializan, los 400 cc, todos cumplen con la exigente normativa Euro4. Espectacular resulta la nueva protagonista de su gama, la TT40 Café Racer (5.495 euros), una clásica deportiva que recuerda las Norton Comando de los setenta, con un depósito largo y estrecho, una cúpula preciosa para el faro delantero y asiento deportivo con colín.

También las Five Hundred (4.495 euros) y Five Hundred Scrambler (4.995 euros) incorporan el mismo motor y su aspecto sigue siendo el de motos de turismo de esa década, al estilo de la Triumph Boneville o la BSA Lightning 650.

Mash

En 250, cumpliendo también con la futura normativa europea, están la Two Fifty en versión normal o Scrambler (3.445 euros con ruedas de tacos) y la Café Racer (3.495 euros) con una pequeña cúpula y asiento deportivo.

Y en la categoría de las 125, la Black Seven (2.495 euros) es la principal protagonista, un modelo totalmente nuevo con el depósito muy cuadrado, de clara inspiración en las deportivas inglesas. El motor 125 también se ha adaptado a la normativa Euro4 y es común a los otros modelos de su misma cilindrada, la Café Racer 125 (2.545 euros), la Seventy Five (2.445 euros) y la Scrambler (2.245 euros), con escape sobreelevado y ruedas de tacos. Todas se pueden conducir con el carné de coche.

Mash

También tuvimos ocasión de probar una moto con aspecto muy moderno, que pertenece a un segmento claramente en auge, las trail aventureras; se llama precisamente Adventure 400 R, equipa suspensiones de alta calidad y tiene un precio de 5.495 euros, una moto muy atractiva que de momento tiene poca competencia.


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