Pruebas

Los mejores SUV familiares de tamaño medio: conducción

Peugeot 5008, Seat Tarraco, Hyundai Santa Fe y Nissan X-Trail: cuatro todocaminos con motor turbodiésel, cambio automático y siete plazas para cumplir como primer coche familiar.

SUV de tamaño medio

De izquierda a derecha, Hyundai Santa Fe, Peugeot 5008, Nissan X-Trail y Seat Tarraco. / Enrique Brooking

Cuatro SUV grandes, todos turbodiésel. El Nissan, el Peugeot y el Seat llevan motores de 2.0 litros, con 177, 180 y 190 CV, respectivamente, y el Hyundai equipa un 2.2 de 200 CV. Pero las mayores diferencias son los cambios automáticos, con ventaja del Tarraco, que equipa uno de doble embrague y siete velocidades, más rápido e instantáneo.

El 5008 y el Santa Fe llevan un automático clásico de convertidor con ocho marchas, y el X-Trail reúne elementos de este último con el sistema de variador continuo, similar al de los escúteres. Además, todos menos el Nissan llevan levas en el volante y salvo el Peugeot, que es tracción delantera, son 4×4.

Con esta base, el más rápido es el 5008, que combina su buena respuesta al acelerador y la ventaja de ser 4×2, que permite ajustar el peso en 1.605 kilos, entre 140 (X-Trail) y 365 menos (Santa Fe) que sus rivales. Y ofrece prestaciones superiores, tanto al acelerar como en subidas y al adelantar. Le sigue el Seat, que acelera como el Peugeot, pero cede un poco en las recuperaciones en las marchas largas. Y el mayor peso del Hyundai equilibra su mayor potencia y al final responde como el Nissan, algo menos que los anteriores.

Todos son coches altos, grandes y pesados, y no destacan por su agilidad en curva. Incluyen programas de conducción que varían la respuesta del cambio, y solo la unidad de pruebas del Tarraco equipaba la suspensión electrónica, que permite cambiar también la dureza de la amortiguación. Esta solución (850 euros) aporta al Seat una mayor eficacia en curva, con reacciones más dóciles y balanceos comedidos.

El 5008 se beneficia de su ligereza y ofrece un buen agarre en curva y reacciones suaves y nobles, aunque el menor tamaño del volante hace que sea menos preciso y más sensible a la finura del conductor. El Nissan es un poco más ágil que el Hyundai porque, aunque balancea y no entra en la curva con la facilidad de los anteriores, resulta siempre noble y previsible. Al Santa Fe le cuesta más digerir el peso y exige forzar más la dirección para entrar en la curva. Y va mucho mejor en carreteras despejadas y autopistas que en zonas viradas.

Seat Tarraco. / Enrique Brooking

El Seat y el Hyundai han frenado en la misma distancia —con mérito del coreano por su mayor peso— y el Nissan y el Peugeot necesitan algún metro más. Los dos primeros ofrecen también una calidad de conducción superior, el Tarraco por su tacto más directo y el Santa Fe por confort. Les sigue el 5008 por su suavidad, aunque tiene un puesto de conducción que exige acostumbrarse. Y el X-Trail es algo menos refinado, pero a cambio tiene más altura al suelo, lo que unido a su sistema de tracción 4×4 le aporta mejores recursos fuera del asfalto. El Hyundai y el Seat también se defienden en el campo y, al igual que el Nissan, incluyen control de descenso. El Peugeot solo se ofrece con tracción delantera, aunque puede incluir el sistema Grip Control, que mejora el agarre en pisos resbaladizos, pero no permite asumir riesgos en el campo.


Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram.

Cerrar

NEWSLETTER

Toda la actualidad del mundo del automóvil y la moto, tecnología, seguridad, conducción y eficiencia en tu buzón de correo.

¡Me interesa!
Por ahora no