Nissan Juke, urbanita y transgresor

Nissan Juke, urbanita y transgresor

Lo más normal es que no hubiera pasado de ser uno de tantos prototipos que sirven de gancho en los salones del automóvil, pero después nunca llegan a la calle. Y casi nadie se habría sorprendido. Pero quizás por el sorprendente éxito de su hermano mayor el Qashqai, sus diseñadores lograron convencer a los directivos de Nissan, algo menos conservadores que los de casi todas las marcas, y al final, se ha hecho realidad.

El Juke es un utilitario vestido de todoterreno de bolsillo que sirve para todo: ciudad, carretera e incluso caminos de tierra. Pero lo mejor es que entra por los ojos con un estilo atrevido y rompedor que impregna todos los detalles.

Llama la atención su línea atlética, con el morro elevado y unas aletas musculosas. Pero también impacta su mirada de ojos saltones, y rompe las normas con la silueta del techo cayendo por detrás y la zaga corta, señas de identidad de los cupés. Además, añade un interior alegre con un aire tecno muy marcado y acorde a su imagen exterior. Y aparte de hacer girar la vista a su paso, se aparca bien y circula como pez en el agua en ciudad, adelanta con nervio en carretera y permite circular por pistas de tierra.

El todoterreno urbanita de Nissan tendrá pronto un hermano con prestaciones espectaculares, aunque solo se venderá bajo pedido. Se llamará Juke R y compartirá la mecánica del superdeportivo GT-R: motor 3.8 litros V6 de 552 CV y 257 km/h de velocidad máxima­.

El Juke es un sueño de adolescentes que puede hacerse realidad, porque tiene unos precios asequibles.