Deportivos circulando a toda velocidad con tubos de escape explosivos, trenes descarrillando, incluso un submarino rompiendo un mar helado. Y todo dentro de un estadio. Es lo que promete Fast & Furious Live, el espectáculo basado en la lucrativa saga cinematográfica que llegará al Palau Sant Jordi de Barcelona en marzo de 2018 (entradas a partir de 40 euros).

“Tendremos los coches más famosos de las películas”, asegura Rowland French, director del espectáculo. No faltarán el Toyota Supra MK IV de Brian O’Conner (interpretado por el desaparecido actor Paul Walker), el Ice Charger de Dominic Toretto (encarnado por Vin Diesel), el Honda S2000 de Suki (Devon Aoki en la gran pantalla) o el Lamborghini de Roman Pearce (al que da vida Tyrese Gibson).

Hasta 40 vehículos, reproducciones exactas de los originales, saldrán a la pista de grandes estadios del mundo. Uno de ellos, sin embargo, será el mismo que se utilizó para rodar la sexta entrega, el flip car original de Owen Shaw, un deportivo todoterreno construido a partir de piezas de varios vehículos, que recorría las calles de Londres en una de las escenas más trepidantes de aquella película.

No será el único instante frenético. French y su equipo han seleccionados los 18 momentos más impactantes de la saga para confeccionar las dos horas de “experiencia teatral extrema”, como la define su creador. Los golpes, los derrapes, las caídas y las piruetas, sin embargo, serán totalmente nuevas y más espectaculares. French ha reflejado todo ese entramado en storyboards, una técnica cinematográfica, para que todo el equipo pudiera visualizar la historia fácilmente.

Fast and Furious

Fast & Furious Live nace con vocación de revolucionar este tipo de espectáculos. “Como Cirque du Soleil ha transformado el mundo del circo, nosotros vamos a transformar los shows de coches”. Cinco años de trabajo y un presupuesto de más de 28 millones de euros avalan esta producción que recorrerá 14 países europeos. No han reparado en gastos para construir los vehículos y para generar miles de imágenes en tres dimensiones.

Esta tecnología es una de claves de Fast & Furious Live. “Gracias a las proyecciones 3D los coches recorrerán Londres bajo la lluvia o sus carrocerías deslumbrarán bajo el sol de Los Ángeles”, detalla French. La sensación de velocidad, en un espacio limitado como un estadio, será resultado de esa y otras tecnologías propias de los grandes espectáculos teatrales. También de la pericia de varios actores y de 16 conductores expertos que llevan meses preparándose entre Estados Unidos y Reino Unido. El director no se aventura a dar nombres, pero tampoco cierra la puerta a que alguna cara conocida de la franquicia participe en la gira.

No es la primera vez que Rowland French se enfrenta a un espectáculo de coches. Este británico es el responsable de buena parte de los vehículos que aparecen en el clásico programa de la televisión británica Top Gear y de los excéntricos ingenios con ruedas de Top Gear Live, como el coche lavadora o el escenario móvil. Es, además, fan de la saga. “Las he visto todas”, admite. También de su música, que estará muy presente en Fast & Furious Live. “Esas melodías son tan icónicas como los coches”, concluye.