La personalización de los coches está a la orden del día. Prácticamente todas las marcas ofrecen opciones a sus clientes, pero es en los niveles más elevados, en marcas premium o de lujo, donde las posibilidades se multiplican. En una industria en la que los más pudientes pueden hacer casi de todo en sus vehículos sin abandonar la fábrica, destacar es cada vez más difícil, lo que lleva a algunos fabricantes a probar nuevos avances con este fin. Rolls-Royce ha optado por el grabado láser para que sus compradores sientan que sus automóviles son únicos.
El primer vehículo en mostrar el potencial de esta técnica ha sido el Phantom Arabesque. Es el resultado de cinco años de trabajo en el que la marca británica ha estado experimentado con las posibilidades de esta técnica para sus coches.
Aplicado solo al capó, el proceso es más complejo de lo que parece. La capa base de pintura del capó es de color oscuro y, sobre ésta, se pintan varias capas transparentes que se rematan con una blanca. Después, se aplica el láser, que talla el diseño elegido, en este caso el patrón Mashrabiya, con una profundidad de entre 145 y 190 micrones, lo que supone una precisión altísima.
El exterior se completa con un acabado bitono para la carrocería, con la parte superior pintada en color blanco y la mitad inferior en negro. Hay detalles acabados en plateado, calza llantas de 22 pulgadas pulidas y la parrilla delantera cromada está retroiluminada, pudiendo incluso encenderse el ‘Espíritu del Éxtasis’, el característico logotipo de Rolls-Royce.

Mashrabiya, también en el habitáculo.
El interior replica el diseño del exterior, tanto en lo referente a colores como a la aplicación del patrón Mashrabiya, que está presente en la porción central del salpicadero, que está hecha de madera. También aparece en los umbrales de las puertas, hay tapicería de cuero negro y gris, tiene costuras específicas, las alfombrillas son exclusivas de este one-off y tiene los reposacabezas grabados.
Tobias Sicheneder, Director General del Exterior Surface Centre de Rolls-Royce, explica: “El grabado láser nos permite crear una superficie técnicamente precisa y visualmente vibrante. El desarrollo de este proceso patentado requirió años de experimentación por parte de todo el equipo. Phantom Arabesque es la primera expresión de una técnica que abre nuevas posibilidades creativas para futuros clientes”.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram