Marc Márquez ganó ayer por cuarta vez el campeonato mundial de MotoGP y el título no llegó solo: el piloto catalán ha vuelto a ser también el más rápido en los entrenamientos de la temporada y, en consecuencia, se ha hecho acreedor del BMW M Award, recompensado este año con un BMW M4 CS.

Esta competición lleva años realizándose y tiene un funcionamiento bastante sencillo: igual que el sistema de puntuación en las carreras, los pilotos reciben puntos cada fin de semana según sus posiciones en la clasificación; al final de curso se suman y el que sume una mayor cantidad se proclama vencedor.

El premio de este año ha sido un BMW M4 CS, una edición especial de la espectacular berlina deportiva alemana. Monta el mismo motor 3.0 biturbo  del modelo base, pero potenciado hasta los 460 CV y los 600 Nm de par. Asociado a una caja de cambios automática de doble embrague y siete marchas, pasa de 0 a 100 km/h en 3,9 segundos y llega hasta los 280 km/h de punta, velocidad limitada de manera electrónica.

Y no solo mejora el motor, también incorpora un kit de carrocería fabricado en fibra de carbono y CRFP que, además de optimizar la aerodinámica, reduce el peso del conjunto hasta en 30 kilos gracias también  al añadido de las llantas de aleación ligera y la eliminación de elementos superfluos del habitáculo.

Márquez, durante la ceremonia de entrega del premio en Valencia, comentó: “Sé lo muy apreciado que resulta el BMW M Award entre nosotros los pilotos de MotoGP y por eso me siento particularmente orgulloso de ganarlo por quinta vez consecutiva. Cada año BMW aparece con algo muy especial y estoy realmente encantado de que este M4 CS sea ahora de mi propiedad. Después de haberlo ganado por quinta vez, mi motivación permanece inalterable: tengo el claro objetivo de ganar el BMW M Award ¡por sexta vez!”.