5 verdades y 5 mentiras sobre el conductor español

Un estudio sobre hábitos al volante revela algunas sorpresas y confirma algunas teorías.

5 verdades y 5 mentiras sobre el conductor español

Al volante, no siempre todo es lo que parece.

No todo es como parece. O sí. Los arquetipos en ocasiones no se cumplen y un análisis de la realidad puede arrojar conclusiones inesperadas. Es lo que sucede con la segunda oleada (la primera se realizó en 2014) del estudio sobre los hábitos de los conductores españoles realizado por el Centro de Estudios de Seguridad Vial Ponle Freno-Axa, que revela algunos datos interesantes y sorprendentes al respecto.

Tomando como referencia 3.000 entrevistas realizadas a conductores frecuentes (que usan su vehículo al menos dos o tres veces por semana), sus conclusiones permiten establecer verdades y mentiras sobre la percepción general que tenemos respecto a los automovilistas. Estas son cinco de cada una de ellas:

VERDADES

1. Todos nos creemos magníficos conductores. Pues así parece ser. El 30% de los automovilistas encuestados confiesa sentirse totalmente seguro al volante y el 65% bastante seguro, mientras que solo el 4% se ve bastante inseguro conduciendo. Los motoristas no se vienen tan arriba, con un porcentaje de 20% totalmente seguros y del 56% bastante seguros.

2. No se respeta lo suficiente a los ciclistas. La siniestralidad de ese colectivo, lamentablemente, lo confirma y los conductores lo reconocen. El 56% confiesa que no respeta la distancia mínima de seguridad de 1,5 metros en el momento de adelantar a los ciclistas.

3. Conducimos por encima de los límites. Al menos en autovías y autopistas es cierto que son muchos los que lo hacen y con excesos significativos. Un 46% de automovilistas admite conducir entre 150 y 160 km/h en este tipo de vías rápidas, es decir, entre 30 y 40 km/h por encima de la velocidad permitida. En ciudad el porcentaje de infractores es inferior, con un 33% circulando a 65 km/h en zonas urbanas.

velocidad

Los excesos de velocidad son muy frecuentes.

4. Las mujeres son más prudentes. Las compañías aseguradoras lo saben y el estudio de Ponle Freno Axa confirma que las conductoras tienen una mayor sensibilización frente a los riesgos en la carretera, al igual que los mayores de 60 años. En concreto, la percepción de peligro de las mujeres frente a comportamientos que lo entrañan (excesos de velocidad, saltarse un semáforo, no descansar…) es un 25,6% superior al de los hombres.

5. El ambar de los semáforos impone poco. Por desgracia es cierto en un porcentaje elevado de casos. Nada menos que el 86% de los preguntados reconoció que había desarrollado la costumbre de no detenerse cuando en los semáforos se encuentra encendida la luz ámbar previa a la roja.

MENTIRAS

1. El temor a las multas nos influye al conducir. El miedo a una multa podría tener un efecto disuasorio entre los automovilistas, pero en realidad no es así. Solo el 30% de los encuestados afirma que la posibilidad de ser sancionado le influye a la hora de ponerse al volante y respetar las normas. Lo mismo sucede con la presencia de radares de velocidad (28%) o la posibilidad de perder puntos (23%).

2. Nos preocupa el precio del combustible. Por lo que se desprende de la encuesta, no demasiado. A la hora de utilizar el vehículo, tan solo el 19% de los conductores confiesa sentirse influenciado por el precio de los carburantes, una de las preocupaciones menores entre las recogidas en el estudio.

3. Sabemos el alcohol que se puede beber. Únicamente el 40% de los encuestados conoce con exactitud que el límite legal de alcohol en sangre con el que se puede conducir es 0,25 mg/l en aire inspirado. Un 17% no tenía respuesta alguna para la pregunta y el resto ofreció una contestación equivocada. En este sentido, el 50% de los participantes en el estudio asumió haber conducido en alguna ocasión después de haber consumido alcohol.

Alcohol

El consumo de alcohol es uno de los problemas graves de seguridad vial.

4. Pensamos siempre que la culpa es de los demás. En caso de accidente es fácil caer en la tentación de echar la culpa a los demás, pensar que la responsabilidad no es propia. Pues los españoles no caen en ese error: un 86% considera que los factores personales tienen la mayor influencia en estos supuestos, en forma de distracciones, cansancio, excesos de velocidad, incumplimientos de las normas… Se achaca el 6% de las culpas al vehículo y el 8% a factores externos (condiciones meteorológicas, mal estado de la calzada o falta de señalización).

5. Ningún motorista circula ya sin casco. Parece impensable que un motorista pueda subirse en estos tiempos a su máquina sin utilizar el casco. La mayoría, en efecto, no lo hace, pero todavía existe un 40% de ellos que reconoce haber circulado ocasionalmente sin este elemento protector que tantas vidas puede salvar. El porcentaje podría ser superior, es obvio, pero el objetivo inexcusable pasa por llegar a cero. Y más sorprende incluso es que el 31% admita hacerlo con frecuencia media y un 22% con frecuencia alta.