Conducir

Por qué debes llegar a tu boda en un coche de los años sesenta

Los enlaces cada vez son más habituales en otoño, pero da igual: cualquier momento del año es bueno para llegar a la ceremonia en un vehículo especial.

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Coches clásicos para ceremonias del siglo XXI.

Hay muchas cosas a valorar en una boda. El coche es solo una de ellas, probablemente de las menos importantes. Pero, para quien le gusta de verdad el mundo del automóvil, se convierte en una de las más significativas. No todos los días tienes la oportunidad de conducir el coche de tus sueños. Y si puedes hacerlo un día, ¿por qué no el de tu boda?

Lo cierto es que mucha gente alquila modelos especiales para el día de sus esponsales, o incluso para la luna de miel. Según un estudio elaborado por coches.com, un 34% de los españoles estarían dispuestos a gastar dinero en alquilar un coche el día de sus esponsales. Si tenemos en cuenta que el año pasado se registraron en España 168.910 enlaces, ello supone que más de 57.000 personas  estarían buscando un coche con el que hacer su entrada triunfal en la iglesia o en el juzgado.

Y eso que un porcentaje aún más grande, el 42% de los contrayentes, prefiere optar por el vehículo familiar, ya sea por razones económicas o sentimentales. El coche del padre de la novia en estos casos gana por goleada. La vinculación afectiva suele ser decisiva en estos casos.

Pero…  ¿qué ocurre en los muchos casos en los que las parejas eligen un vehículo especial que haga aún más diferente el día de su boda? ¿Qué criterios toman? ¿Cuáles son sus elegidos? ¿Cuánto dinero se gastan?

Noemí Sánchez, CEO de quetecasas.net, afirma que en los últimos años el alquiler de los coches de boda está en auge, ya que de media ha crecido el presupuesto de las parejas para las bodas y cada vez se piensa más en todos los detalles que hagan de ese día algo perfecto y original.

“Es una tendencia en alza por la variedad de modelos de los que disponemos, además de no solo utilizarlos como medio de transporte a la iglesia y al banquete sino también para las fotografías de los novios e incluso como photocall”, añade.

Y es que el photocall, el espacio donde novios e invitados se realizan la foto de rigor que pasará a la posterioridad, se ha convertido en uno de los mayores desvelos de las parejas a la hora de planear su enlace. Una de las últimas tendencias en 2017 es alquilar una Volkswagen T1, totalmente restaurada y brillante para la ocasión, algo que ya se puede hacer en empresas de Madrid, Cataluña o Levante.

Según la empresaria, los modelos más solicitados en los últimos dos años  son los más nostálgicos y desenfadados sobre todo inspirados en los años 60 como el citado Volkswagen T2, el Escarabajo, un antiguo mini e incluso la vespa y el sidecar. “Esto es gracias a la tendencia de las bodas temáticas, vintage y boho, muy al alza, aunque la gente sigue pidiendo también clásicos de lujo”, señala.

“La media de gasto es muy variopinta ya que cada tipo de vehículo y modelo tienen diferencias de precio, pero gracias a que nuestra web es el único portal de bodas donde presupuestar cada servicio a tiempo real, sabemos de buena mano que la media general es de 300 a 600 euros por boda”, añade la responsable de QTC.

Lo cierto es que no hay techo por arriba en límite de gasto, pero resulta difícil sorprender a tus invitados con menos de 300 euros, que normalmente te permiten disponer del coche durante 4 horas. Lo justo para le entrada en el recinto y las fotos de rigor.  

Las empresas han tonado buena cuenta de ello y algunas ofrecen servicios especiales para los novios, tanto en su boda como en su luna de miel. Avis lanzó el año pasado un servicio de alquiler específico para bodas y Europcar tiene una sección específica en su web para este mismo cometido. Todo sea para conducir, aunque solo sea unas horas, el coche de tus sueños.   


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