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Por qué media hora en un coche puede ser letal para un niño

En Europa han fallecido 26 niños desde 2006 al quedar desatendidos en un habitáculo con temperaturas extremas.

Niños en coches

Los niños requieren máxima atención también en el coche.

España, al igual que buena parte de Europa, está soportando este año olas de calor sin precedentes para esta época del año. En ciudades como Zaragoza, Lérida y Gerona se alcanzaron los 43 grados, uno más que los 42 de Granada, Ciudad Real o La Rioja. Temperaturas extremas que pueden ser especialmente peligrosas en el interior de un vehículo que no se encuentre convenientemente climatizado, sobre todo para colectivos vulnerables como los niños o los ancianos.

En el caso de los más pequeños se ven, además, condicionados por los hábitos de quienes deben protegerlos. Un descuido o negligencia puede ser fatal para un niño encerrado en el habitáculo de un coche, como avalan las estadísticas recopiladas en doce países europeos, entre ellos España. Según los datos facilitados por el Real Automóvil Club de España (RACE), desde 2006 se han contabilizado 93 casos de niños afectados por esta circunstancia, 26 de ellos con resultado de muerte. En España, en número de fallecidos ha sido dos y otro más sufrió consecuencias no mortales. El país con el balance más trágico es Francia, con siete víctimas y otros 15 afectados.

De todos estos casos, el 81% de los adultos implicados alegaron un descuido al olvidarse de la presencia del niño en el interior, mientras que el 11% reconoció haberlo dejado en el interior del coche de forma consciente. El mayor porcentaje de niños fallecidos por olas de calor corresponde (65%) a los menores de dos años, debido a la inmadurez de su sistema de regulación térmica y la falta de autonomía para poder escapar de estas situaciones.

niños en coches

Registro europeo de incidentes en olas de calor. / RACE

El RACE ha participado en una investigación para conocer los efectos de la temperatura en un coche estacionado al sol y los resultados son incontestables. Tanto en un habitáculo totalmente cerrado como en otro con una o dos ventanillas (para generar corriente de aire) abiertas cinco centímetros, el aumento de la temperatura es de 10 grados en tan sólo 10 minutos. Un incremento que, claro está, va a más con el paso del tiempo y en apenas media hora el interior del coche se encuentra al doble de temperatura que la ambiental.

Con una temperatura exterior entre 27 y 29 grados, en dos horas de exposición al sol los interiores de los coches expuestos al sol alcanzaron los 60 grados en el caso del completamente cerrado, 54 grados con una ventanilla abierta y 53 incluso con ambas. Cuando el habitáculo alcanza los 40 grados, el incremento de temperatura se acelera de forma evidente, en apenas 15 minutos se alcanzan las máximas registradas en el experimento.

Para el RACE resulta fundamental la formación y concienciación de los adultos responsables sobre este problema. Igualmente consideran aconsejable recurrir a sillas infantiles que ya disponen de la tecnología necesaria para alertar sobre la presencia de un niño en el vehículo. También es posible el montaje posterior de uno de estos sistemas en una sillita que de serie no lo incorporaba.

Ambas opciones funcionan en comunicación con el sistema Bluetooth de un teléfono inteligente conectado con la silla; en caso de que el adulto se aleje del radio de conexión (entre 10 y 20 metros) se envía un aviso al teléfono configurado y si persiste, traslada la señal a los contactos predefinidos como de emergencia. La utilización de estos dispositivos ya es obligatoria en Italia desde el pasado 1 de julio, tanto para los ciudadanos del país como para conductores de cualquier procedencia de un vehículo allí matriculado, como es el caso de los de alquiler.

El RACE ofrece una serie de consejos a tener  para combatir los efectos del calor en el coche y minimizar el riesgo de posible olvido de niños en su interior:

  • Controlar la temperatura del interior del vehículo y utilizar el climatizador para que sean confortables (sobre los 22 o 23 grados).
  • Antes de salir del vehículo, revisar siempre las plazas delanteras y traseras con el fin de no olvidar a ningún ocupante.
  • Enseñar a los niños que el vehículo no es un lugar de juego, con el fin de evitar que se queden encerrados accidentalmente.
  • Avisar a los cuidadores infantiles o a responsables de la guardería o colegio para que realicen una llamado si no han visto al niño a la hora de entrada y no existe un aviso previo.
  • Al viajar con un niño, lo prioritario en su seguridad. Evitar distracciones atendiendo las llamadas al móvil u otras cuestiones que puedan hacer olvidar su presencia.
  • En situaciones de calor extremo, ofrecer al niño agua antes de que la pida.
  • En caso de encontrar a un niño desatendido dentro de un vehículo, llamar urgentemente al 112 y sacar al niño del interior de manera segura.

Y si el golpe de calor llega a producirse, es igualmente importante conocer el protocolo de actuación para atajar sus consecuencias:

  • Colocar al niño en un lugar fresco y quitarle la ropa.
  • Si es posible, aplicarle compresas o paños frescos.
  • Rociarle el cuerpo con agua y abanicarle para provocar la evaporación.
  • En caso de que esté consciente, darle agua.
  • Trasladar al niño a un centro sanitario para continuar con el tratamiento.
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