• 1 / 14

    Pontiac Firebird // 1970

    En el 70 se lanzó la segunda generación del modelo estadounidense, que mejoraba al original y era más manejable que sus rivales directos. Además, la variante Trans-Am llegó a montar un enorme motor 7.5 de 294 CV… antes de que la crisis del petróleo obligara a cambiar de manera radical y decantarse por motores más pequeños y eficientes.

  • 2 / 14

    Citroën SM // 1970

    El gran turismo francés era peculiar por ciertos rasgos estéticos (las ruedas traseras carenadas, la matrícula delantera protegida por el cristal de los faros), pero era un adelantado a su tiempo en tecnología: dirección asistida, suspensión hidroneumática, cuatro frenos de disco, faros direccionales… Además, montaba un motor de 170 CV firmado por Maserati.

  • 3 / 14

    Toyota Celica // 1970

    El ya extinto deportivo nipón, cuya última generación dejó de fabricarse en 2006, comenzó su andadura como un modelo asequible, de conducción dinámica y con un diseño que recordaba a los muscle cars, pero en un tamaño mucho más reducido.

  • 4 / 14

    Plymouth Superbird // 1971

    Un modelo de la Nascar homologado para la calle. Plymouth produjo 1.920 unidades de este peculiar deportivo, con una estética inconfundible por su enorme alerón fijo. Estaba disponible con tres motores que entregaban hasta 425 CV. Su hermano gemelo, el Dodge Daytona, tenía la misma imagen agresiva.

  • 5 / 14

    Aston Martin Vantage // 1972

    El superdeportivo británico nació en 1972 y ya contaba con su característico motor V8, pero al contrario que en la actualidad, su diseño original se asemejaba bastante a la línea de los muscle cars americanos.

  • 6 / 14

    Lancia Stratos // 1972

    Uno de los modelos más afilados jamás concebidos, hijo de otra era en la que los rallies obligaban a homologar unidades de calle para poder participar. El Stratos participaba en el Grupo 4, que por normativa obligaba a producir 500 unidades, aunque más adelante se rebajaría la cifra a 400. El modelo de calle montaba un bloque Ferrari 2.4 de 190 CV, en la versión de competición se potenciaba hasta los 280.

  • 7 / 14

    De Tomaso Pantera // 1971

    El éxito de una marca pequeña personificado en un deportivo que marcó época. Su diseño musculoso y angular seguía las líneas comunes con sus coetáneos, montaba un motor 5.8 V8 de 330 CV y, aunque solo se vendieron unas 7.200 unidades, estuvo a la venta durante dos décadas.

  • 8 / 14

    Lotus Esprit // 1975

    El objetivo de Lotus era fabricar un vehículo ligero (pesaba menos de 1.000 kilos) y manejable, divertido de conducir incluso a pesar de que su motor original se conformara con 158 CV. Gracias a su participación en La espía que me amó de James Bond, en forma de vehículo submarino, su popularidad se catapultó.

  • 9 / 14

    Lamborghini Countach // 1974

    El paso del Lamborghini Miura (todavía considerado uno de los coches más bellos de todos los tiempos) al futurista, rupturista y radical Countach fue total. Su imagen fue criticada por algunos, pero causó sensación, y estaba respaldada –en su primera versión– por un motor 4.0 V12 de 370 CV.

  • 10 / 14

    Ford Bronco // 1977

    Acaba de resucitar, pero su origen se remonta a los años 60. Ahora bien, fue su segunda generación la que lo convirtió en un tanque, puesto que utilizaba la plataforma de las F-100, lo que hizo que aumentara su tamaño.

  • 11 / 14

    Porsche 928 // 1977

    Aunque a día de hoy parezca impensable, la crisis del petróleo de la década de los setenta a punto estuvo de suponer la desaparición del mítico Porsche 911, cuyo sustituto iba a ser el 928. Finalmente se desechó la idea, manteniendo tanto al icono como al recién llegado, que montaba un motor 4.5 V8 de 240 CV en posición delantera.

  • 12 / 14

    BMW M1 // 1978

    El motivo por el que el pequeño de la marca nunca ha tenido ninguna versión ‘M1’, sino que se denominó 1 M: por respeto. Respeto para un modelo inigualable en la historia de BMW, nacido para homologar la versión de competición, pero que fue un éxito inmediato entre el público: su armonioso diseño y sus 277 CV fueron una combinación que atrajo incluso a más clientes de los esperados por la marca.

  • 13 / 14

    Mazda RX-7 // 1978

    El penúltimo integrante de la familia RX de Mazda tuvo una larga vida y varias generaciones con las que evolucionó hasta convertirse en un deportivo realmente querido por preparadores y competidores de drift. El original destacaba por su afinado diseño y su motor rotativo.

  • 14 / 14

    Mercedes Clase G // 1979

    El 4x4 alemán es uno de los mayores ejemplos de vehículos que se han mantenido fieles a su concepto original, sin importar el tiempo que pase. Aunque con el paso de los años se haya vuelto todavía más robusto y musculoso, el primero ya estableció las líneas maestras de uno de los coches más fácilmente reconocibles del mundo.

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