Cambiar de coche: 7 argumentos para convencer a tu pareja de hacerlo

Si existen dudas respecto a la decisión, nada mejor que razones de peso para consumar la compra.

Cambiar de coche: 7 argumentos para convencer a tu pareja de hacerlo

Los motivos para hacerlo están ahí, solo hay que argumentarlos de la manera correcta.

Coincidís en que está achacoso, que estaría bien renovarlo, pero casi siempre surgen otras prioridades: ahorrar para ese viaje soñado, reformar la cocina o enviar al niño a estudiar al extranjero. Todas importantes, sin duda, lo que no significa que la necesidad de cambiar el coche deje de serlo y haya que planteárselo con seriedad tarde o temprano. Y si en la pareja uno de sus componentes tiene más reticencias a hacerlo, conviene disponer de un buen catálogo de argumentos de peso para conseguir la necesaria unanimidad.

“TERMINAREMOS AHORRANDO”

Cierto, la inversión que exige un nuevo coche es elevada. Nadie puede discutirlo, pero tampoco que los gastos que genera un vehículo en mal estado son igualmente costosos. Con un automóvil de última generación ahorraremos en consumo de combustible pero también en mantenimiento: a partir de un determinado kilometraje, el deterioro inevitable de piezas y mecanismos exige reparaciones o sustituciones que pueden llegar a suponer un presupuesto significativo. Sabemos que las visitas al taller no suelen ser precisamente económicas. Y también hay que tener en cuenta otras partidas como el mayor importe en las zonas de aparcamiento regulado para los coches antiguos o la necesidad de pasar la ITV cada año si se superan los diez de matriculación.

“VIAJAREMOS MÁS SEGUROS”

Aspecto prioritario donde los haya para justificar la renovación del coche. Las medidas de seguridad, activa y pasiva, avanzan de forma imparable y las diferencias entre modelos separados por tan sólo unos pocos años son abismales. Y no puede haber una inversión más justificada que la seguridad, sobre todo si se trata de un coche familiar en el que se viaja con los hijos. Desde airbags repartidos por todo el habitáculo a espejos con avisador de vehículos en el ángulo muerto, cada detalle puede resultar esencial para evitar un accidente o protegernos si se produce.

“MERECEMOS MÁS COMODIDAD”

Y si la seguridad se ha incrementado notablemente, el mismo principio se puede aplicar al confort de los vehículos. Los acabados y el equipamiento convierten los viajes en coche en algo mucho más gratificante en todas sus plazas. Supondrá un lujo a nuestro alcance olvidarnos de esa banqueta del asiento hundida, del aire acondicionado que enfría menos que un abanico o de cargar música en CD pudiendo disfrutar de las posibilidades de los formatos digitales. Y no hay que pensar en coches de alta gama para acceder a detalles que sí eran patrimonio de sólo unos pocos hace no demasiado.

Cambiar de coche

“LOS VECINOS DEJARÁN DE MIRARNOS”

El seguro a todo riesgo hace tiempo que dejó de merecer la pena y, claro, los pequeños golpes de chapa son inevitables, así que el aspecto de la carrocería es poco pulcro. Por decirlo de algún modo… no es que el coche parezca salido de un desguace pero lo cierto es que llama ya un poquito la atención. El qué dirán quizá nos importa poco, aunque la miradita de superioridad del vecino del 4º cuando aparca su flamante coche alemán empieza a resultar irritante. Además, bajarse de un modelo tan bonito como el nuevo será una forma más agradable de acabar el día tras una larga jornada de trabajo. ¿O no?

“TU MADRE LO AGRADECERÁ”

El pequeño utilitario cumplía con su función hace unos años, pero ahora la situación es diferente y sus inconvenientes son ya un tanto cargantes. La suegra protesta, con razón, cada vez que tiene que acceder a las plazas traseras desde una de las dos únicas puertas disponibles. Y rescatar la baca y el baúl del trastero cada verano es un engorro porque en el maletero no cabe ni la cuarta parte de lo que necesitamos para las vacaciones.

“TENEMOS QUE CUIDAR EL PLANETA”

Ese petardazo humeante y tóxico que sale por el escape de cuando en cuando es tan bochornoso que no puede seguir produciéndose. Al comienzo hemos mencionado las ventajas económicas claras de conducir un coche más eficiente, pero no menos importantes son las que acarrea para el medio ambiente. Si queremos un planeta más limpio, para nosotros y nuestros hijos, no podemos seguir contaminando de ese modo con un coche tan obsoleto.