7 tecnologías que te ayudan al volante (pero pueden volverse peligrosas)

El control de crucero, el asistente de aparcamiento o las luces automáticas ocultan una cara b negativa.

7 tecnologías que te ayudan al volante (pero pueden volverse peligrosas)

Los fabricantes apuestan por la tecnología, pero su uso a veces resulta contraproducente.

El catálogo de un modelo nuevo cada vez tiene más páginas en la parte del equipamiento de seguridad y confort, y existen tecnologías que no deben faltar en tu coche porque te hacen la conducción mucho más sencilla. Sin embargo, hay ciertos extras y avances totalmente prescindibles. También están pensados para que la experiencia de conducción mejore, pero no siempre son útiles y a veces, incluso, pueden ser potencialmente peligrosos si desconocemos en detalle todas sus características. Estas son siete de esas tecnologías.

CONTROL DE CRUCERO

Una de las tecnologías que pueden volverse en contra del conductor. Este sistema está pensado para autovías y autopistas, para mantener una velocidad constante que nos impida acelerar más de la cuenta y evitar los radares, además de conducir con más confort y seguidad. ¿Y hay desventajas en esto? Lo cierto es que sí.

La fundamental es que con el control de crucero activado el conductor tiende a relajarse, y con la relajación llega el despiste y con el despiste, los problemas. Por ejemplo, que pase inadvertido el hecho de que un tramo de la autovía esté limitado a 100 km/h mientras el coche sigue avanzando a 127 km/h (cuando el límite es 120, el radar no saltaría a esa velocidad, pero justo en ese tramo, sí).

Peor aún es que la relajación y el despiste sean todavía mayores y el conductor se adormezca o pierda el control del coche. Es evidente que el control de crucero puede usarse de manera responsable, pero las probabilidades de despiste no son pocas (aparte de que conducir así resulta bastante más tedioso).

Y si llueve mucho, mejor olvídate de activar el control de crucero, que resulta peligroso en caso de aquaplaning. Ante este fenómeno (que se produce cuando la película de agua sobre el asfalto es muy abundante), se reacciona soltando suavemente el acelerador y manteniendo con firmeza el volante. Pero si llegas a la zona de agua con el control de crucero, te verás obligado a frenar para reducir la velocidad, con altas probabilidades de perder adherencia y planear.

SISTEMA DE APARCAMIENTO

Es una ayuda, indudablemente, pero no siempre resulta útil. Según este estudio de JD Power, el 35% de los conductores que lo tienen en su coche no lo ha usado nunca. Los sistemas son precisos y ágiles, pero todavía son más lentos que la mayoría de los automovilistas, capaces de aparcar más rápidamente que su propio coche. Al final, mucha gente deja de usarlos porque pierden tiempo en la maniobra.

LUCES Y LIMPIAPARABRISAS AUTOMÁTICOS

Las luces, los limpiaparabrisas, los espejos retrovisores… Cada vez más elementos del coche funcionan electrónicamente y de manera automática, y no hay grandes ventajas en eso (salvo en el caso de las luces, quizá): nadie va a quedarse sin activar los limpiaparabrisas cuando llueva ni va a tener agujetas por doblar los espejos con la mano. Sin embargo, cuando a una de estas tecnologías les dé por fallar, la avería va a ser cara.

ASIENTOS Y VOLANTE CALEFACTABLES

Cuando el termómetro ronda los 0 grados, apetece montarse en el coche y que el calor sea casi inmediato. La calefacción suele funcionar rápido, pero los fabricantes quieren ir más allá y muchos coches ya equipan asientos y volante calefactables.

La sensación inicial puede ser positiva, pero un volante caliente, al poco tiempo, no hace otra cosa que generar una incómoda sudoración. Y con los asientos puede pasar algo parecido. Además, un exceso de calor en el habitáculo causa somnolencia con mucha facilidad.

CONTROL CON EL MÓVIL

Está bien que podamos arrancar el coche gracias a una app, aparcarlo también desde el móvil o programar la calefacción a distancia. Pero esto a veces se traduce en un problema inesperado. Que se lo pregunten a un estadounidense que arrancó su Tesla con el móvil, empezó a conducir y cuando llegó a una zona desértica tuvo la mala idea de parar un momento para ajustar la sujeción de su perro. Estaba en una zona sin cobertura. Quiso arrancar, pero el móvil no respondía. Y las llaves estaban en casa.

LAS GRANDES PANTALLAS CENTRALES

Permiten controlar muchas aplicaciones, el navegador GPS, el equipo de audio y el teléfono, entre otras. Pero también pueden convertirse en un foco de despiste porque exigen demasiada atención y obligan a apartar la mirada de la carretera. Muchos fabricantes empiezan a colocarlas más elevadas para evitar este problema y otro optan por ofrecer sistemas de proyección en el parabrisas.

WIFI EN EL COCHE

Los coches están cada vez más conectados con el mundo, pero lo que ofrecen también puede ser un inconveniente para los conductores si se traduce en distracciones. Unas cuantas marcas ofrecen conexión wifi en varios de sus modelos (a velocidad 4G) con capacidad para conectar entre siete y diez dispositivos. No deja de ser una ventaja, pero casi tres de cada cuatro conductores reconocen usar el móvil al volante. Solo les falta una mayor velocidad para que el uso sea aún más habitual.