BMW ya tiene una moto de 5.000 euros

La G 310 R busca nuevos perfiles de clientes para la marca, como jóvenes y mujeres.

BMW ya tiene una moto de 5.000 euros

Una moto urbana y destinada a un nuevo tipo de clientes de BMW.

BMW Motorrad, la división de motocicletas de la marca alemana, busca el desarrollo de su negocio global y para ello ha decidido abordar segmentos hasta ahora inéditos en su gama. El próximo lunes 3 de abril se iniciaría la comercialización en los concesionarios españoles de la nueva G 310 R, la primera moto de la casa con una cilindrada inferior a los 500cc y un precio rompedor dentro de su gama: 5.090 euros.

BMW considera que existe potencial de crecimiento abordando otros perfiles de clientes, como los más jóvenes, los principiantes o las mujeres. A ellos va dirigida una moto de indiscutible atractivo y virtudes valiosas, pero que del mismo modo se posiciona en otro nivel de calidad respecto a los estándares conocidos en la empresa bávara.

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El diseño de la G 310 R es atractivo y con matices deportivos. / BMW

Para ajustarse a un precio tan competitivo, la G 310 R se fabrica por la empresa TVS, un gigante industrial de la India que produce 2,3 millones de unidades cada año. Según Alexandre von Scheidt, director de BMW Motorrad España, la recién llegada ha sido diseñada por completo por sus ingenieros, se produce en una línea independiente y exclusiva de la factoría india, sigue todos los estándares de calidad indicados desde Alemania y cada una de las motos destinadas a Europa es, además, verificada de nuevo en sus instalaciones de Berlín.

Aseguran los responsables de la marca que se garantiza así que la más pequeña de la familia siga siendo una auténtica BMW, porque el ahorro procede únicamente de los menores costes salariales que les ofrecen sus socios indios. Y lo cierto es que la G 310 R se revela como una interesante opción en el rango de precio en el que se comercializa en el mercado español, aunque también es verdad que con un nivel de excelencia distante de los productos tradicionales de la marca.

Es una moto con una lograda relación entre la calidad y el precio, capacitada para pelear en un segmento muy concurrido y en pleno crecimiento desde 2012, el de las roadster de carácter urbano. Lo que nadie puede esperar por esa cantidad de dinero es un producto premium, la G 310 R deberá conquistar a quienes no tienen referencias previas sobre la marca, que seguramente verán plenamente satisfechas sus expectativas y también obtendrán un retorno interesante de esa inversión de 5.000 euros. Además, como es habitual gracias al servicio financiero de BMW, se podrá disfrutar mediante la fórmula Select con cuotas de 75 euros durante dos años o de 68 euros para 36 meses (en ambos casos, con una entrada de 1.000 euros).

Por lo que se refiere al producto, se trata de una moto sencilla pero que cumple con el pliego de condiciones exigibles en su segmento. Un diseño muy atractivo y de matices deportivos, con unas dimensiones contenidas que la hacen accesible para cualquier tipo de usuarios, sin importar su complexión. Su chasis tubular acoge un propulsor monocilíndrico de 313cc, con culata de cuatro válvulas, refrigerado por agua y con un rendimiento de 34 CV, por lo que se puede conducir con el carnet A2. Una potencia suficiente para el uso eminentemente urbano al que se destinará una moto que tan sólo pesa 158,5 kilos.

Las suspensiones se confían a una horquilla invertida delantera con barras de 41 mm de diámetro y a un monoamortiguador posterior, mientras que los frenos (procedentes de la fábrica de Brembo en la India) son de disco en ambos ejes, de 300mm el delantero y de 240mm el trasero, por supuesto con el correspondiente sistema ABS antibloqueo.

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BMW G 310 R

En una breve toma de contacto con la G 310 R por las calles de Madrid se comprueba que es una moto ágil y fácil de conducir; se desenvuelve con soltura en el tráfico denso y su motor, sin ser un prodigio de prestaciones, cumple para una utilización básicamente ciudadana aunque con un funcionamiento no tan refinado como el de los bicilíndricos de la casa. Los frenos se antojan algo justos de mordiente, quizá acusando la falta de rodaje de las unidades de pruebas, mientras que el embrague se mostró menos progresivo de lo deseable (posiblemente por el mismo motivo de juventud). Los acabados son sorprendentemente convincentes para tratarse de una máquina de su origen, no todos los fabricantes que han trasladado su producción a la  India alcanzan semejante nivel de calidad.

En definitiva, se trata de una moto que inaugura un nicho para BMW con la confianza de que les reportará buenos resultados. Su objetivo no está puesto principalmente en Europa sino en otros países emergentes, lo que no significa que la marca deje de mostrarse ambiciosa en cuanto a las ventas en España. Los responsables del mercado nacional prefieren no realizar una previsión al respecto, pero sí se muestran esperanzados con convertirse en uno de los protagonistas de un segmento hasta el momento copado en el 90% por sólo seis modelos. Argumentos para conseguirlo desde luego que manejan.