Los buggys, en su concepción, eran vehículos sencillos, pensados para durar y realizar viajes de ocio a lugares como la playa o el desierto. Con el paso del tiempo han caído en desuso, pero de cuando en cuando una compañía lanza un nuevo modelo al mercado que reaviva el segmento. En este caso, Meyers Manx ha presentado el buggy tecnológicamente más avanzado del mundo, el LFG (Load Fast Gone).
Aunque llame la atención por contar una carrocería cerrada, que está hecha de fibra de carbono para conseguir la máxima ligereza posible, ésta se puede desmontar para darle el característico acabado a cielo abierto propio de los buggies.
Más información
Cuenta con protecciones metalizadas en los paragolpes y los faldones laterales, los bajos son de plástico para que los golpes que seguramente va a recibir no duelan tanto y luce un diseño bastante moderno, con detalles llamativos como los faros LED, siempre rectangulares, pero con disposición horizontal delante y vertical detrás.
Del interior se han mostrado muy pocas imágenes, pero se puede apreciar un enfoque minimalista a la par que tecnológico, con el salpicadero compuesto por una única superficie en la que parece que se integran hasta cuatro pantallas distintas.
Potencia desconocida
En un vehículo de estas características el apartado mecánico es uno de los que genera más interés. Sin embargo, Meyers Manx ha sido particularmente parca en detalles al respecto.
Al contrario de lo que podría imaginarse por las tendencias actuales del mercado, no es un vehículo eléctrico, si no que emplea un motor de combustión. Éste es obra de Tuthill Porsche, un preparador que ofrece varios bloques, pero no se ha concretado cuál será el que anime al buggy. En las quinielas, eso sí, se apuesta por un 3.1 de 350 CV que es capaz de subir hasta las 11.000 rpm.

En cualquier caso, el motor estará asociado a una caja de cambios secuencial de seis velocidades y a un sistema de tracción a las cuatro ruedas con diferenciales de deslizamiento limitado. Además, cuenta con un sistema de escape firmado por Inconel y un sistema de suspensión prácticamente de competición.
Será un modelo tremendamente exclusivo, con una producción limitada a 100 unidades que comenzará en 2026. Por el momento no se ha desvelado su precio, pero ya se ha anunciado que los primeros 20 compradores tendrán acceso al LFG Baja Tour y a otros eventos.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, X o Instagram
El vídeo viral del que todos hablan: ‘vuela’ en un Ford Ranger sobre un ‘buggy’ en una duna en Brasil y paga así las consecuencias
El Citroën Ami se actualiza y añade una nueva versión Buggy a la gama