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¿Bajará el precio de los coches cuando acabe la crisis del coronavirus?

La vuelta a cierta normalidad en los concesionarios chinos se ha traducido en importantes descuentos para los clientes.

Precio coches despues coronavirus

La red de concesionarios de automoción se enfrenta a grandes desafíos. / Audi

La actividad comercial de los concesionarios de automoción españoles se detuvo en el momento de la declaración del estado de alarma por la crisis sanitaria del Covid-19. Aunque las marcas mantienen operativas sus herramientas telemáticas de venta, la realidad de esta grave situación ha provocado una caída de matriculaciones de coches nuevos del 85%, según los datos de Faconauto, la patronal de las asociaciones de concesionarios oficiales. Una tendencia que no tiene perspectiva de cambio hasta que el país recupere cierta normalidad en todos los sentidos.

La consultora MSI, por su parte, calcula que las ventas acumuladas durante el presente ejercicio se desplomarán hasta un 30%, cerrándose 2020 en torno a las 883.000 unidades. Para este mes de marzo que hoy termina, la misma fuente pronostica una caída del 65,7%, llegando al 72,4% en abril. Unos descensos que se traducen en 42.037 y 33.221 unidades, respectivamente.

Un panorama tan incierto como desolador, que exigirá medidas contundentes por parte del sector para intentar salvar un año que ya se presentaba poco halagüeño. A la necesaria reactivación social deberá sumarse la recuperación de la confianza de los usuarios, muchos de los cuales pueden verse arrollados por los efectos que la pandemia provocará en la economía y el empleo del país.

Si en muchos aspectos se toma a China como referencia –no en vano allí se originó la expansión del coronavirus– también podría hacerse en lo que respecta al sector de la automoción.  Allí los concesionarios intentan volver a la normalidad, para lo que están realizando importantes esfuerzos en forma de descuentos que contribuyan a recuperar parte del terreno perdido en los meses de confinamiento.

Descalabro de ventas

Según explica Faconauto, la contracción del 21% de la economía china durante enero y febrero se trasladó en un descalabro del 79% en las matriculaciones en el mercado del automóvil más grande del mundo. Un sector que se ha lanzado a solicitar ayudas públicas para intentar superar esta crisis, como la reducción de los impuestos a los coches más pequeños, la flexibilización en la normativa de emisiones, los préstamos favorables a los concesionarios y el apoyo a las ventas en las zonas rurales.

Algunas autoridades locales se han adelantado a estos planes y ya ofrecen incentivos a la compra, especialmente en las zonas en las que existe una fuerte implantación de producción de vehículos, como Guangzhou, en el sur, y Ningbo, en el este. Con todo, la asociación de fabricantes del país pronostica que no será antes del tercer trimestre de 2020 cuando la demanda se normalice.

La consultura IHS Markit califica la caída de la demandas como “instantánea y sin precedentes”, lo que está obligando a las redes de distribución a realizar estrategias comerciales de la misma magnitud para reanimar las ventas. Además, algunas marcas han reforzado las medidas de seguridad sanitaria para disminuir riesgos de contagio: Tesla ofrece probar y entregar sus coches sin contacto personal alguno, mientras que Geely está enviando las llaves de las unidades matriculadas a través de drones.

China

Imagen de un concesionario de coches en China. / Faconauto

El dato más esperanzador al respecto proviene de un estudio de la consultora Ipsos, que señala que el 66% de los ciudadanos chinos que no disponen de vehículo en la actualidad han manifestado su intención de comprar uno en los próximos seis meses. El motivo mayoritario para esta decisión, hasta un 77% de las respuestas, es que la movilidad personal e individual reducirá el riesgo de contagio por coronavirus en caso de producirse rebrotes de la enfermedad.

Previsión para España

El escenario, con los matices propios de cada país, podría replicarse sin duda en España. La recuperación en las matriculaciones será una tarea a medio plazo, por lo que parece más que presumible que marcas y concesionarios deban realizar esfuerzos severos para incentivar el consumo. Se trata del fenómeno habitual en la búsqueda de objetivos comerciales, aunque corregido y aumentado por las circunstancias excepcionales en la historia de la automoción.

Consultados al respecto en Faconauto, su portavoz considera que “aún es pronto para concretar la evolución de los acontecimientos en España”. En todo caso, admiten que la situación es incluso más seria de lo que podría haberse calculado en un primer momento: “Se ha producido un cambio de perspectiva en el sector, ahora somos más conscientes que hace dos semanas de la gravedad de la situación y de sus consecuencias. Los concesionarios deberán realizar un trabajo arduo, como ya se está viendo en China, para incentivar el consumo. Es posible que se produzca un rebote de ventas en algún momento pero no será inmediato, tardará en producirse”.

Para la patronal de la red de distribución nacional será decisivo el apoyo público: “En China ya se están realizando aportaciones locales para facilitar la compra de coches. El impulso para recuperar el sector debe ser conjunto con el gubernamental, porque solos costará más superar esta crisis. Hay que incentivar la actividad, sería un error obviar la trascendencia que la automoción tiene para el conjunto general de nuestra sociedad y economía. Siempre ha sido vital en las fases de recuperación».

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