La Dirección General de Tráfico (DGT) ha comenzado a sancionar a los conductores que no utilizan el cinturón de seguridad y que son captadas por las 50 primeras cámaras de control que están operativas desde el pasado día 11. Durante dos meses han estado funcionando a modo de prueba y la DGT tan sólo enviaba una carta informativa a los automovilistas que no utilizaban este elemento de seguridad.

Gregorio Serrano, director general de Tráfico, ha explicado el objetivo de este nuevo control sobre la circulación: “No es otro que salvar vidas, cada año mueren alrededor de 200 personas por viajar sin hacer uso del cinturón de seguridad, un dispositivo que reduce a la mitad el riesgo de muerte”.

La DGT ha publicado en su web información sobre el control del uso del cinturón, pero en el listado de más de 200 cámaras (indicadas por provincias) no especifica cuáles son las que están ya a pleno rendimiento.

Durante el periodo de prueba, la DGT ha enviado 331 cartas informativas. Únicamente se validan aquellas imágenes que superan un severo control de calidad, que se realiza en el Centro de Tratamiento de Denuncias Automatizadas; allí, un programa informático específicamente creado para esta tarea revisa cada una de las fotografías mediante técnicas de visión artificial. Sólo se controla el uso del cinturón por parte del conductor (aunque la DGT insiste en la obligatoriedad y conveniencia de su utilización por todos los ocupantes del vehículo) y el propio software descarta las imágenes en las que no existe infracción.

Una vez que el programa aprecia que el conductor no lleva puesto en cinturón, dos operadores comprueban de forma manual que las imágenes no dejan lugar a dudas al respecto. Completado este proceso, el expediente se envía a la Jefatura Provincial de Tráfico correspondiente, donde se vuelve a comprobar por los funcionarios que la foto garantiza que la infracción se ha cometido para iniciar así el procedimiento sancionador.

Cinturón

Cada imagen se somete a un exhaustivo proceso de verificación. / DGT

El titular del vehículo recibirá en su domicilio un requerimiento para identificar al conductor de las fotografías que se adjuntan a la notificación; en caso de que un segundo ocupante aparezca en la imagen como acompañante, su rostro se difumina para que la persona no sea reconocible y se garantice su intimidad. Tras la respuesta del propietario del automóvil, se enviará la denuncia con una multa de 200 euros y la pérdida de tres puntos del carnet. En caso de que esta identificación no se produzca, se generará un nuevo expediente sancionador basado en el incumplimiento de esta obligación que recoge la Ley de Seguridad Vial, cuya sanción económica asciende al triple de la original que la motivó, en este caso 600 euros.

Las cámaras que ya se encuentran operativas (un 60% de ellas en vías convencionales y las restantes, en vías de alta ocupación), son las 50 primeras hasta alcanzar un total de 227 que entrarán en funcionamiento de forma progresiva.