El Jeep Renegade es el modelo de la marca que está, a priori, en uno de los segmentos más lucrativos a corto plazo, el de los SUV pequeños. Todas las marcas se están animando con los todocaminos pequeños y la firma americana, con su modelo a la venta desde hace unos años, aprovecha para ponerlo al día y mantenerlo fresco a la espera de una nueva generación.

Jeep ha decidido no aportar datos del modelo, de manera que solo se conocen los cambios exteriores. En el frontal, la característica parrilla deja de ser negra para pasar a tener un acabado cromado, mientras que las franjas verticales se ensanchan y los grupos ópticos se modernizan con un luz diurna LED que da forma a la circunferencia exterior. El paragolpes también incorpora modificaciones, reduciendo algo la protección inferior de plástico, redistribuyendo las luces auxiliares y añadiendo unas pequeñas entradas de aire en los laterales.

Jeep Renegade

En la trasera, el protagonismo es de nuevo para los pilotos, que reinterpretan su diseño en forma de ‘X’ eliminado el marco de plástico negro que los rodeaba. La protección inferior está más definida y el difusor pasa de alojar en la derecha una salida de escape doble a acoger una normal.

También hay novedades en el plano mecánico. La gama de motores de gasolina se renueva con tres incorporaciones, los 1.3 tetracilíndricos de 150 y 180 CV, y el 1.0 tricilíndrico de 120 CV que sería el bloque de acceso. No se ha dicho nada de propulsores diésel, así que no sería descabellado pensar que van a desaparecer.