La Guardia Civil de La Rioja ha investigado a un hombre de 43 años, vecino de Calahorra, como presunto responsable de un delito contra la seguridad vial por circular con un ciclomotor pese a tener retirado el permiso de conducción tras perder la totalidad de los puntos asignados.
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Este comportamiento está recogido en el artículo 384 del Código Penal y supone una infracción de especial gravedad, ya que la persona carece de la autorización necesaria para ponerse al volante.
La actuación forma parte de los controles que desarrolla de manera habitual el Grupo de Investigación y Análisis de Tráfico (GIAT) en La Rioja con el objetivo de detectar conductas peligrosas y sacar de la circulación a quienes incumplen la normativa vigente.
Las sospechas de los agentes
La intervención tuvo lugar en la calle Bebricio de Calahorra, donde los agentes detectaron a un usuario que se desplazaba en una bicicleta de dos ruedas manteniendo una velocidad constante, incluso en una zona con pendiente, sin necesidad de pedalear.
Esta circunstancia hizo sospechar a los guardias civiles de que el vehículo podía haber sido modificado, por lo que decidieron darle el alto y realizar las comprobaciones oportunas.
Durante la identificación, los agentes verificaron que el conductor tenía declarada la pérdida de vigencia de su permiso de la clase B por agotamiento de puntos, según constaba en los registros de la Jefatura Provincial de Tráfico de La Rioja. Esta situación resultaba especialmente relevante, ya que le impedía conducir cualquier vehículo que requiriese autorización administrativa.
Ante los indicios detectados, los agentes intervinieron la bicicleta y la trasladaron a un taller especializado para realizar diferentes pruebas técnicas con las que determinar su potencia y la velocidad máxima que podía alcanzar.
La bicicleta era en realidad un ciclomotor
Los técnicos realizaron los ensayos siguiendo los márgenes de error establecidos por la normativa y los criterios aplicables para clasificar este tipo de vehículos. Los resultados confirmaron que alguien había alterado el vehículo mediante la incorporación de un acelerador en el manillar y la desactivación del sistema de asistencia al pedaleo.
Estas modificaciones convertían la bicicleta en un ciclomotor de la categoría L1e-B, cuya conducción exige disponer, como mínimo, de un permiso de la clase AM, requisito que el investigado no cumplía al haber perdido la vigencia de su licencia.
Una vez constatados los hechos, la Guardia Civil instruyó las correspondientes diligencias por un presunto delito contra la seguridad vial y puso al conductor a disposición de la autoridad judicial.
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