La Policía Nacional de la Comisaría de Maó (Menorca, Islas Baleares) ha detenido a tres hombres después de localizar alrededor de 16,5 kilos de hachís escondidos en diferentes partes de dos vehículos que circulaban por la zona de la estación marítima de Maó. Según ha recogido Europa Press, la intervención se produjo durante la mañana del pasado sábado, en el marco de un dispositivo de control estático desplegado por el Grupo Local de Estupefacientes junto a agentes de la Brigada de Seguridad Ciudadana.
Más información
En el primero de los turismos, ocupado por un solo conductor, los agentes detectaron irregularidades en la zona de los asientos traseros. Según han informado los agentes, el tacto revelaba bultos sospechosos. Tras desmontar la zona con mayor detalle, se descubrió que la droga estaba camuflada dentro de la gomaespuma del asiento, un método de ocultación poco habitual pero cada vez más frecuente en el tráfico ilícito.
El pesaje oficial arrojó 8.500 gramos de hachís, además de una navaja metálica, una pequeña cantidad para consumo y un teléfono móvil de alta gama. El conductor fue detenido y trasladado a dependencias policiales.
De los asientos al parachoques
En una segunda intervención casi simultánea, los agentes inspeccionaron otro vehículo ocupado por dos hombres. En este caso, el estupefaciente, unos ocho kilos de hachís, estaba escondido en el interior del parachoques trasero. Los dos ocupantes también fueron detenidos y trasladados a comisaría a la espera de pasar a disposición judicial este martes.
Los investigadores subrayan que, aunque las dos incautaciones se produjeron en el mismo dispositivo, no existe relación entre los tres arrestados, tratándose de actuaciones independientes que coincidieron en tiempo y lugar. Esta técnica cada vez más refinada obliga a la Policía a reforzar controles y a contar con agentes capaces de detectar incluso cambios mínimos en la estructura del vehículo.
Sigue toda la información de EL MOTOR desde Facebook, Twitter o Instagram
