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Ssangyong XLV: estilo SUV y un maletero de 720 litros

Diferente en la forma y muy capaz por su fondo, el nuevo Ssangyong XLV es un monovolumen alternativo.

Ssangyong XLV

Se sigue apreciando distancia respecto a los modelos europeos pero la diferencia es cada vez menor y perfectamente asumible.

Un Tivoli con carrocería alargada y un generoso maletero de 720 litros. Ssangyong lo denomina XLV y es su propuesta para competir con los monovolúmenes de tamaño medio más capaces, los Citroën C4 Grand Picasso, Ford Grand C-Max, VW Touran y los próximos Renault Grand Scénic y Opel Zafira, que llegarán a la vuelta del verano. Ya está disponible desde 16.650 euros, menos que la mayoría de modelos similares, y tiene cinco años de garantía.

El nuevo familiar del fabricante coreano mide 4,4 metros de longitud y sobresale por su habitabilidad, porque aporta una cabina muy amplia, con cinco plazas desahogadas y aptas para todas las estaturas, y en especial una de las mejores zonas de carga del mercado. Con las cinco plazas en uso cubica 720 litros y, plegando la segunda fila, llega a 1.440, más que suficiente para llevar bultos grandes (bicicletas, cunas, cajas voluminosas) y resolver casi cualquier necesidad de transporte.

Ssangyong XLV

Pero el XLV propone también una imagen que, aunque algo extravagante y sin opciones a ganar premios de diseño, resulta original y le otorga un punto diferente frente al clásico formato cuadrado habitual en los monovolúmenes. Tiene aires de SUV y la zona posterior extendida está bien integrada, no da la sensación de ser un pegote de última hora. Al natural parece una especie de cruce entre todoterreno y ranchera de arquitectura elevada.

Entre los detalles mejorables está el hecho de que no puede incluir siete plazas, una configuración que sí ofrecen muchos rivales, y que hay que pagar aparte elementos que deberían ser de serie como la bandeja cubremaletero y la del piso, que permite tapar el doble fondo. Se venden juntas por 200 euros y, si se quiere montar una rueda de recambio de emergencia, hay que desembolsar 100 más.

Como el Tivoli, el modelo del que deriva y con el que comparte chasis, el Ssangyong XLV aporta una conducción muy correcta, tanto por estabilidad como por agrado a los mandos, y no solo en relación a lo que cuesta, sino también en términos absolutos frente a las alternativas equivalentes. Se sigue apreciando distancia respecto a los modelos europeos (un Picasso es más cómodo y un Touran más dinámico, por ejemplo), pero la diferencia es cada vez menor y perfectamente asumible.

Ssangyong XLV

Hay dos motores para elegir, los mismos del Tivoli, pero ambos se completan, por primera vez en Ssangyong, con el sistema start&stop, que ayuda a reducir el consumo en ciudad. El 1.6 de gasolina y 128 CV (7,1 litros de gasto medio oficial) es la opción más económica y, con el descuento de lanzamiento que incluye la marca, sale por los 16.650 euros mencionados. Esta mecánica solo se puede combinar con el acabado básico Line y con cambio manual (seis marchas).

El diesel, 1.6 de 115 CV, es más recomendable por su mejor relación entre prestaciones y consumos, aunque exige costear tarifas más elevadas, en parte porque no se vende con la terminación Line, sino con las dos siguientes, Premium y Limited: desde 20.000 y 22.000 euros, respectivamente.

Con cambio manual, el propulsor de gasóleo consume 4,5 litros (registro oficial), baja de los 120 g/km de CO2 y no paga impuesto de matriculación. Por contrapartida, con el automático (también de seis relaciones) el gasto sube hasta 5,9 litros y no está exento del impuesto.

A diferencia del Tivoli, no está previsto ofrecer el XLV con tracción 4×4, sino solo con la delantera o 4×2.

El equipamiento Line viene ya con climatizador, volante con mandos, regulador de velocidad, ordenador de viaje, equipo de música con USB, Bluetooth para el móvil, sensores traseros de aparcamiento, seis airbags y hasta llantas de aleación de 16 pulgadas, además de los ya obligatorios control de estabilidad ESP y sensores de presión de neumáticos. El Premium suma climatizador bizona, cámara posterior, tapicería en cuero sintético, barras de techo y una consola central con pantalla de ocho pulgadas, mientras que el Limited añade navegador (500 euros en el Premium), sensores de lluvia y luces, volante y pomo del cambio en cuero, techo solar, siete airbags (se suma el de rodilla del conductor) y llantas de aleación de 18 pulgadas.

Ssangyong XLV

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