Cambiar una batería cuesta en España, como media, unos 125 euros, cifra que supera los 300 euros en Barcelona y que no llega a 60 en Madrid, las provincias más cara y más barata, respectivamente, según los datos del comparador de precios de talleres Tallerator.

Y el desembolso hay que hacerlo cada tres, cuatro o cinco años, que es lo que dura aproximadamente la batería del coche en función del uso que se le dé. Sin embargo, se puede alargar su vida útil considerablemente si se siguen estos consejos y se convierten en hábitos.

1. Pisa el embrague al arrancar

Aunque el coche esté en punto muerto, si no se pisa el embrague se obliga al motor de arranque a arrastrar algunos engranajes de la caja de cambios, de manera que se le somete a un sobreesfuerzo que repercute en el consumo de la energía de la batería.

2. NO FUERCES EL MOTOR DE ARRANQUE
Su nombre lo indica, el motor de arranque pone en marcha el motor y está diseñado para eso, pero no hay que forzarlo más de la cuenta. Aparte del desgaste que sufre, ocasiona un consumo de la batería innecesario. Si el coche no arranca a la primera, no hay que insistir con la llave sin descanso. Conviene parar y dejar respirar a la batería durante 20 segundos.

3. Evita los trayectos cortos

El mayor consumo de batería se produce en el arranque, como es lógico, y hasta pasados unos minutos el alternador no empieza a recargarla. De este modo, si se abusa de los trayectos cortos (muy habituales en ciudad: ir y volver al cole, acercarse al centro comercial…), la vida útil se acorta considerablemente.

4. Luces, radio, aire acondicionado… Todo apagado

Cuantos menor sea el esfuerzo que tiene que hacer la batería, mejor, sobre todo cuando se acerca al final de su vida y ya está débil. Así pues, nada de arrancar con las luces encendidas, con la radio en marcha o con el aire acondicionado conectado.

5. Con el motor parado, nada encendido

Los coches actuales lanzan el aviso al conductor cuando está con el motor parado y enciende la radio: “Por favor, desconecte el sistema de audio o la batería podría descargarse”. Y lo mismo sirve para las luces interiores… o exteriores: si se te olvidan encencidas, la batería se descargará.

6. Vigila las temperaturas extremas

Es muy común que la batería se vacíe casi de improviso por culpa del frío extremo, pero las temperaturas muy altas también son perjudiciales. A ser posible, no dejes el coche expuesto durante varias horas a temperaturas inferiores a 5 ºC o superiores a 35 ºC.

7. Cuidado con instalar equipos eléctricos externos

Si decides instalar un equipo de audio o unas luces externas que no venían de serie, asegúrate de hacerlo bien (o de que lo hagan bien). En caso de que las conexiones no estén bien aisladas, con el motor parado se producirán pequeñas descargas que agotarán la batería antes de tiempo. Y, según lo que instales, baraja la posibilidad de usar una batería de mayor potencia.

8. No dejes el coche parado demasiado tiempo

Quienes utilizan el coche muy de vez en cuando, sobre todo cuando la batería ya tiene una larga vida, habrán comprobado que puede descargarse por completo. Para evitarlo, pon en marcha el coche al menos una vez al mes y recorre 30 o 40 kilómetros por carretera o autovía.

9. Desconecta la batería

Una buena idea es desconectarla en el caso de que no vayas a utilizar tu vehículo durante un tiempo prolongado, como recomienda el RACE. Hacerlo es tan sencillo como extraer los bornes, primero el negativo (cable negro) y posteriormente el positivo.

10. Mantén limpios los bornes

En coches que ya han cumplido unos cuantos años puede formarse una costra blanca en los bornes. Para eliminarla, usa un cepillo metálico, agua y bicarbonato; de lo contrario, tendrás que cambiar la batería antes de tiempo.