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¿Pagas un seguro a todo riesgo? Puede que estés tirando el dinero

Los coches se deprecian un 20% anual y llega un momento en que no merece la pena pagar por una cobertura alta.

seguro a todo riesgo

A partir del quinto año hay que valorar bien la necesidad de tener un seguro a todo riesgo.

Cuando llega el momento de comprar un coche nuevo, casi antes de decidir el modelo hay que elegir el seguro. No queda más remedio: el coche tiene que salir del concesionario con la póliza en la guantera. Y entonces surgen las preguntas. ¿Qué cobertura contratamos? ¿Elegimos un seguro a todo riesgo o uno a terceros? ¿O una de las muchas pólizas intermedias existentes? ¿Y mantenemos la misma durante toda la vida del coche?

“En nuestra opinión, el objetivo motivo fundamental del seguro es protegernos de un daño importante en el vehículo. El pequeño siniestro no debería ser motivo de aseguramiento”, sostiene Tirso Barandiarán, subdirector general y director de Renting de la correduría de seguros Willis Towers Watson. “Lo que pasa es que hacer eso con un vehículo nuevo resulta complicado. Todos queremos tener el coche perfectamente en orden”, reconoce.

Así que todas las preguntas parecen agruparse en una: después de comprar un coche nuevo, ¿hasta cuándo merece la pena mantener el seguro a todo riesgo? Para llegar a la respuesta, este experto recomienda conocer antes algunas premisas.

1. COCHE NUEVO
Durante el primer año de contratación de un seguro a todo riesgo, en caso de siniestro, algunas aseguradoras dan al tomador el valor de nuevo del vehículo. Es decir, pagan al asegurado la misma cantidad que le supondría comprar el mismo coche en el momento del siniestro. Algunas compañías mantienen esta cobertura al segundo año.

A partir de entonces, lo normal es que le den el valor venal, es decir, la misma cantidad que recibiría en un concesionario si vendiera su coche, lo cual depende de los años que tenga y de su estado.

2. DEPRECIACIÓN
“Una de las variables que tenemos que tener en cuenta es que los vehículos se deprecian en aproximadamente un 20% cada año”, señala Barandiarán. Y esto es fundamental a la hora de saber lo que te va a dar la compañía por una pérdida total del vehículo. Así, según esa depreciación, un modelo de 15.000 euros tendrá un valor venal de unos 6.100 euros al quinto año, y de 2.000 a los diez.

3. REPARACIÓN… O NO
Hay conductores que mantienen durante años el seguro a todo riesgo y, de pronto, se encuentran con un problema: “Si el presupuesto de la reparación supera el 75% del valor venal, las compañías lo consideran pérdida total y te dan directamente la indemnización, sin arreglar el coche”, explica Tirso Barandiarán. Puede ocurrir, de hecho, que el coste de la reparación sea superior al valor venal. “Si tienes un trastazo de relativa importancia, la aseguradora va a decirte que no te paga la reparación porque le sale más cara”.

Según el experto de Willis Towers Watson, esto le sucede a gente mayor, que, tras años pagando el seguro a todo riesgo, se encuentra con que “le dan dos duros por un coche que tiene 15 años”. Conclusión: mantener un seguro a todo riesgo en un coche viejo no tiene ningún sentido.

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4. ¿Y CUÁL ES LA FECHA LÍMITE?
Muchas personas hablan de seis años, aunque ese límite depende algunas variables. Por ejemplo, del número de siniestros pequeños que pueda tener esa póliza de seguros. “Si te dedicas a dar partes, la compañía va a penalizarte en la renovación y vas a acabar pagando una póliza carísima”, advierte Barandiarán.

Y hay propietarios cuyos vehículos se deprecian a mayor velocidad que la media. Para establecer el valor venal de un coche se tiene en cuenta la antigüedad: los peritos utilizan tablas para calcularlo de forma automática. Sin embargo, en ocasiones entran en juego otros factores, como el kilometraje o el estado general del coche. Así que puede haber casos en que al tercer año el vehículo esté muy mal cuidado y no se valore por debajo de lo habitual.

Por otra parte, antes de asegurar a todo riesgo un vehículo no nuevo (aunque tenga una semana de vida), la compañía comprobará que no existen daños previos.

ENTONCES, ¿QUÉ SEGURO ELEGIR?
Una vez conocido lo anterior, el  subdirector general y director de Renting de Willis Towers Watson establece estos criterios a la hora de contratar una póliza, especialmente si compramos el coche sin financiación.

• Hasta los tres años. “Este el periodo ideal para pagar un seguro a todo riesgo sin franquicia. La prima es más cara, pero nos protege del siniestro total y de daños propios menores (roces, pequeñas abolladuras, etc.)”. Según el índice de precios de Rastreator.com, el precio medio de esta cobertura está en 1.050 euros.

• Del tercer al quinto año. “En ese momento es bueno meter una franquicia a la póliza. Tienes un todo riesgo, pero asumes los siniestros pequeños. De esta forma, la prima te baja sensiblemente. Hay franquicias desde 150 euros hasta 1.000 euros, en función de lo que quieras asumir”. Las que incluyen una de 300 euros o menos cuestan, como media, casi 500 euros.

• A partir del quinto año. “Iría a una opción llamada ‘pérdida total’ hasta los siete u ocho años de edad. Si lo que te preocupa es la pérdida importante, la desaparición del vehículo, esta opción cubre el gran siniestro, ese que manda el vehículo a la chatarra. La cobertura es mucho más barata que la de un todo riesgo y aseguras el gran siniestro, que es lo realmente importante. Eso sí, no cubre daños parciales, ni con franquicia ni sin ella. Esta opción puede combinarse con coberturas adicionales, tales como robo o rotura de lunas.

Sin embargo, muchos conductores siguen pagando el seguro a todo riesgo. Según datos de la Unión Española de Entidades Aseguradoras y Reaseguradoras, el 32,7% de los turismos cuenta con esta cobertura, mientras que los coches de seis años o menos solo representan el 21% del parque automovilístico español, según datos de la DGT.

• Seguro a terceros. El seguro de responsabilidad civil, el obligatorio por ley, puede servir para los coches muy viejos, cuando ya casi no importe el estado del vehículo. “Es una opción por la que se ha decantado mucha gente debido a la crisis que hemos pasado. Antes importaba menos el precio de la prima, ahora se asume el riesgo”, reconoce Tirso Barandiarán. No obstante, recuerda que “las coberturas de robo, lunas o incendio no son tan cara”. Por esa razón, un seguro a terceros ampliado suele tener bastante aceptación cuando el coche va cumpliendo años.

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