Para girar a la izquierda, hay que ir a la derecha: el peculiar giro que hace las carreteras más seguras

La “Michigan Left” es un tipo de intersección desconocida pero que reduce tanto los accidentes como el tiempo de los viajes.

Michigan Left
Así funciona la "Michigan Left".

Organizar el tráfico no es una tarea sencilla. El número de coches en carretera no ha hecho más que subir y a eso hay que sumarle la presencia de otros usuarios de las vías, como los peatones, las bicicletas o los patinetes eléctricos. Hay cierto consenso a nivel mundial sobre cómo estructurar calles y carreteras para que todo funcione como es debido, pero en algunas regiones tienen soluciones particulares que, a tenor de los resultados, parecen funcionar más que bien. La “Michigan Left” es una de ellas.

Es una intersección en la que se cruzan una autopista, formada por dos o más carriles en cada dirección, separados entre sí, y una secundaria que la atraviesa perpendicularmente. En ella, cualquier vehículo que quiera girar a la izquierda, no lo puede hacer de manera directa, si no que tiene que ir en primer lugar hacia la derecha.

Lo cierto es que su forma de funcionar puede parecer totalmente contraintuitiva, pero el Michigan Department of Transportation (MDOT) asegura que tiene un impacto reseñable en la accidentalidad del tráfico.

Según sus datos, en las intersecciones que utilizan este sistema hay un promedio de un 46% menos de colisiones entre coches y un promedio de un 63% menos de choques en los que haya heridos. No solo eso, también parece que es un sistema que agiliza el tráfico, ya que se calcula que reduce un 20% el tiempo de viaje en comparación con intersecciones similares que utilizan diseños de tráfico convencionales.

¿Cómo funciona la «Michigan Left»?

Pero, ¿qué tiene de especial y cómo funciona? Hay dos supuestos básicos. El primero es el de un conductor que se aproxima a una autopista dividida desde una calle transversal o una vía lateral. Si quiere girar a la izquierda para incorporarse a la autopista, no puede realizar el giro a la izquierda directamente. En su lugar, primero debe girar a la derecha para incorporarse a la autopista dividida, recorrer una corta distancia y, después, utilizar el cruce de la mediana para realizar un giro en ‘U’. Una vez completado el giro, el conductor estará circulando en la dirección deseada.

El segundo caso es el de un conductor que circula por una autopista dividida y desea girar a la izquierda hacia una calle transversal o una vía lateral. En ese caso, debe continuar recto y pasar la calle o vía a la que desea acceder. Después de recorrer una pequeña distancia, tendrá que usar el cruce de la mediana para hacer el giro en ‘U’, lo que le permitirá cambiar de sentido y, ya desde ahí, podrá girar a la derecha hacia la calle transversal o vía lateral que desee.

La distancia adicional que hay que recorrer antes del giro de 180 grados es de unos 200 metros, así que tampoco supone un desplazamiento excesivo, y además todas las intersecciones están reguladas por semáforos, así que no se depende de que no haya tráfico o de que otros vehículos cedan el paso.

El motivo por el que este tipo de intersección es tan seguro, sobre todo respecto a las convencionales, se debe a que evita que se produzcan cruces entre carreteras en los que se atraviesan múltiples carriles. Esta maniobra es una de las más peligrosas, especialmente porque suele circularse a altas velocidades, y aquí se elimina directamente la posibilidad de que exista un impacto.

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