Suzuki Ignis, mestizaje a escala reducida

A la venta desde 11.200 euros, combina lo mejor de un utilitario, un SUV y un monovolumen.

Suzuki Ignis, mestizaje a escala reducida

La imagen del nuevo Ignis rebosa personalidad. / Suzuki

La experiencia de Suzuki en todoterrenos se remonta a 1978 y desde entonces su gama ha contado con modelos tan significativos como Jimny, Samurai o Vitara. Ahora que se vive la eclosión de los nuevos todocaminos, la marca japonesa refuerza su presencia en este mercado y lo hace en la zona baja, presentando el nuevo Suzuki Ignis. Un coche del segmento A (mide 3,70 metros de longitud), que pretende combinar las mejores cualidades de un utilitario con las de un monovolumen e incluso un SUV.

Un mestizaje de resultado original en lo estético y lo práctico. El Suzuki Ignis es un coche de formas simples y rectilíneas, que se diferencia bastante de las tendencias más frecuentes, lo que le otorga una personalidad muy marcada. Esa filosofía un tanto minimalista es la que se aprecia también en los acabados interiores, aunque por otro lado sorprende el equipamiento en los dos niveles disponibles GLE y GLX, con detalles propios de vehículos de posicionamiento superior.

Es así como destacan la alerta de cambio involuntario de carril, la cámara de aparcamiento, el control predictivo de frenada con detección de peatones, el aviso de fatiga o una pantalla multimedia de siete pulgadas.

La habitabilidad es una de las cualidades destacadas del Suzuki Ignis. La sensación de espacio en el interior es magnífica por las formas cuadradas de la carrocería, mientras que la distancia entre ejes permite acomodarse sin problemas en sus asientos. Además, los posteriores son desplazables longitudinalmente hasta 165mm, con lo que la capacidad del maletero oscila entre los 260 y los 373 litros, este último valor comparable al de un Vitara.

La oferta mecánica se basa en un solo motor de gasolina de 1,2 litros y 90 CV de potencia. Como opción se ofrece el sistema semihíbrido SHVS, que no es más que una pequeña batería auxiliar que se recarga con la energía cinética del vehículo y utiliza su potencia (4 CV) para asistir al propulsor térmico en las fases de aceleración; de este modo, se mejora la eficiencia con una reducción de consumo de combustible entre 02 y 0,3 litros por cada 100 kilómetros recorridos.

El Ignis lleva de serie una caja de cambios manual de cinco relaciones que se puede sustituir por una automática de las mismas marchas, mientras que su tracción es delantera excepto en las versiones Allgrip Auto, con tracción total permanente y sistema de control de descenso (indicada para quienes necesiten realizar pequeñas incursiones fuera del asfalto).

Una breve toma de contacto con el nuevo Suzuki Ignis reveló que se trata de un utilitario realmente polivalente. Su motor tiene potencia suficiente para defenderse dignamente por carretera (aunque exige llevarlo alto de vueltas), y en ciudad se desenvuelve con agilidad gracias a sus dimensiones y reducido ángulo de giro; incluso puede rodar por caminos sin excesivas dificultades por su carrocería elevada. Tiene la estabilidad propia de un vehículo de su tamaño, mientras que el confort es satisfactorio teniendo en cuenta el planteamiento general del modelo.

Las primeras unidades del Suzuki Ignis ya están disponibles en los concesionarios con un precio de arranque de 11.200 euro, en los que se incluye una promoción de lanzamiento de 2.000 euros y 1.000 euros más de descuento con la financiación de la marca; con las mismas condiciones, la versión más cara llega hasta los 14.450 euros, en todos los casos incluyendo cinco años de garantía. El salto entre los dos equipamientos (de GLE a GLX) es de 1.750 euros, la transmisión automática cuesta 900 euros, la versión semihíbrida SHVS se incrementa en 800 euros y la tracción integral tiene un sobreprecio de 1.500 euros.