Si tomas uno de estos 6 medicamentos, mucha precaución al conducir

Algunos de los fármacos más vendidos en España pueden afectar directamente a la conducción.

Si tomas uno de estos 6 medicamentos, mucha precaución al conducir

Siempre conviene estar informados sobre las contraindicaciones de los medicamentos.

Los medicamentos y la conducción no son siempre buenos compañeros de viaje. Según el último informe publicado por el Sistema Nacional de Salud, entre los quince fármacos más vendidos en España durante 2015, seis de ellos afectan de forma directa a la capacidad para manejar vehículos o maquinaria.

Tres son benzodiacepinas y los dos restantes, analgésicos; todos ellos, capaces de provocar efectos secundarios que pueden llegar a poner en riesgo a los conductores que los toman y, en consecuencia, al resto de los implicados en la circulación.

La problemática es más grave de lo que se puede pensar, puesto que el desconocimiento al respecto está muy extendido entre los pacientes que recurren a estas medicaciones. Así lo explica Óscar López, vocal de titulares de oficinas de farmacia de la Junta de Gobierno del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid: “Sin duda que se trata de una cuestión de enorme importancia para la seguridad vial. Tanto, que las autoridades sanitarias de la Unión Europea, y por tanto de España, exigen desde hace un par de años la incorporación de un logotipo específico en aquellos medicamentos que puedan afectar a la conducción. La Agencia Española del Medicamento cataloga en sus fichas técnicas qué productos presentan tales efectos secundarios y los fabricantes están obligados a recogerlo en los envases”.

Sin embargo, para este profesional de la farmacia sería aconsejable ir un paso más allá, teniendo en cuenta la trascendencia del asunto. Y también reconoce el esfuerzo añadido que debería realizar el colectivo al que representa: “Esta medida del etiquetado es insuficiente. Los usuarios necesitan más información y los profesionales nos esforzamos por ofrecérsela en todo momento, haciéndoles saber los riesgos y precauciones que deben asumir con cualquier medicamento. Pese a ello, es cierto que deberíamos poner incluso un mayor acento en los problemas para la conducción, ya que llega a estar en riesgo no solo la salud del paciente, sino también del resto de los que forman parte de la circulación. Quizá tenemos más interiorizados otros aspectos, como la interacción con otros medicamentos o con el alcohol, que el de sus efectos al volante”.

Conducir

Algunos fármacos pueden afectar a la concentración al volante.

López detalla los inconvenientes que presentan estos fármacos y su influencia nociva en la conducción: “Los medicamentos más problemáticos son los sicotrópicos que afectan al sistema nervioso central. Se utilizan para el tratamiento del insomnio, la ansiedad, la depresión… Más que provocar una somnolencia que resulte realmente peligrosa, los riesgos se refieren a la pérdida de reflejos o de concentración, una circunstancia que, lógicamente, influye en la conducción. Tampoco hay que olvidar los llamados activadores, generalmente derivados de las anfetaminas, y que provocan comportamientos que tampoco son aconsejable al conducir, como un exceso de euforia o de agresividad”.

En el mismo sentido, el portavoz de los farmacéuticos en Madrid ve aconsejable incidir en la información a los usuarios, depositando en los profesionales esta responsabilidad sin esperar que el propio paciente resuelva sus dudas: “Como colectivo profesional deberíamos impulsar campañas de concienciación en este sentido, ser capaces de identificar a los automovilistas para informarles con precisión sobre los condicionantes de un determinado medicamento. Somos nosotros quienes debemos resolver las inquietudes de los pacientes, no creo que el recurso del prospecto sea el más adecuado; para la mayoría, la información es excesiva, un documento incluso farragoso y puede que intimidante en cierto sentido. Hablamos de algo tan importante que si algo no está claro lo mejor es preguntar al farmacéutico, el único cualificado para resolver esas dudas”.

En todo caso, y partiendo de la premisa de que la información más precisa es la que ofrece el profesional de la medicina o la farmacia, conviene conocer los seis medicamentos más vendidos, de prescripción más habitual en España, que pueden afectar a la conducción de vehículos.

Metamizol sódico

· Indicaciones: analgésico y antipirético para el tratamiento del dolor y la fiebre.
· Efectos secundarios: en dosis normales no son previsibles efectos adversos sobre la capacidad de concentración y de reacción. En dosis más altas estas capacidades sí que pueden llegar a verse afectadas y se recomienda evitar el uso de vehículos.

Lorazepam

· Indicaciones: ansiolítico destinado al tratamiento de todos los estados de ansiedad y tensión, asociados o no a otro tipo de trastornos funcionales u orgánicos. Trastornos del sueño, insomnio, neurosis, hiperemotividad.
· Efectos secundarios: somnolencia, cansancio, mareos, visión borrosa, excitación y lentitud de reacciones, todo ello especialmente al inicio del tratamiento.

Pastillas

La información sobre los fármacos resulta esencial.

Metformina

· Indicaciones: diabetes tipo 2, con capacidades para ayudar a regular la cantidad de azúcar en la sangre, disminuyendo la glucosa que se absorbe a través de los alimentos.
· Efectos secundarios: por sí mismo no produce hipoglucemia, pero sí puede aparecer en combinación con otros medicamentos, por lo que el paciente debe estar informado al respecto. En ese caso, sufriría los síntomas clásicos de un nivel bajo de azúcar y que pueden afectar a la conducción: visión doble o borrosa, agresividad, confusión…

Tramadol

· Indicaciones: analgésico potente de acción central indicado para combatir el dolor de leve a moderado.
· Efectos secundarios: los analgésicos opioides pueden disminuir la capacidad mental y física para realizar tareas potencialmente peligrosas, sobre todo al comenzar el tratamiento, al aumentar la dosis o conjuntamente con otros medicamentos. Por supuesto, es completamente incompatible con el consumo de alcohol. Los síntomas pueden ser somnolencia, mareos o alteraciones visuales.

Alprazolam

· Indicaciones: ansiedad generalizada y asociada a procesos depresivos. Trastornos por angustia.
· Efectos secundarios: en ciertas dosis puede disminuir la atención y la capacidad de reacción, además de producir somnolencia o amnesia, especialmente al inicio del tratamiento.

Lormetazepam

· Indicaciones: hipnótico indicado a tratamientos de corta duración contra al insomnio.
· Efectos secundarios:
puede producir amnesia anterógrada, es decir, la que se refiere a los recuerdos de hechos recientes, además de afectar a la capacidad de conducción al provocar agitación, irritabilidad, agresividad e incluso delirios. Todos ellos serían efectos potenciados por el consumo de alcohol.