Renault ZOE e-Sport Concept: un Fórmula E disfrazado de coche de calle

Con una potencia de 460 CV desarrollada por dos motores y con una batería de 40 kWh acelera de 0 a 100 en 3,2 segundos y alcanza 210 km/h.

Renault ZOE e-Sport Concept: un Fórmula E disfrazado de coche de calle

La versión hipervitaminada del ZOE que probablemente nunca se verá en la calle.

Como todavía hay gente que piensa que los eléctricos son lentos y aburridos, la industria se propone desmentirlo cada cierto tiempo. El último golpe sobre la mesa es el Renault ZOE e-Sport Concept, la condensación del saber hacer de la marca francesa tanto dentro como fuera de la pista.

Y es que este prototipo emplea la plataforma del ZOE de calle (que acaba de amplair su autonomía hasta 400 kilómetros) combinada con la tecnología empleada por la escudería de la marca en la Fórmula E. El resultado ha sido un musculoso eléctrico que tiene muy buena pinta.

La base del ZOE se intuye, pero está oculta tras un completo trabajo de recarrozado. El ZOE e-Sport Concept tiene mucho más músculo, exhibe una carrocería ensanchada, unas entradas de aire de grandes dimensiones, grupos ópticos minimalistas, un agresivo difusor trasero y un voluminoso alerón. Además, toda la carrocería está fabricada en fibra de carbono. Este último dato es importante, pues mantener el peso lo más bajo posible en indispensable en un coche deportivo, pero es algo que se complica cuando hablamos de un vehículo eléctrico debido al sistema que monta.

Así, del peso total de 1.400 kilos, las baterías de 40 kWh suman 450. Alimentan a dos motores eléctricos, uno situado en cada eje, que desarrollan una potencia conjunta de 460 CV y un contundente par máximo de 640 Nm disponible desde el momento en que se pisa el acelerador. Gracias a ello pasa de 0 a 100 en 3,2 segundos y alcanza una velocidad máxima limitada de 210 km/h en 10 segundos.

El habitáculo del Renault ZOE e-Sport Concept está sacado directamente del mundo de la competición, hasta el punto de cumplir con las regulaciones de seguridad de la FIA. Esto incluye, entre otras cosas, una jaula antivuelco para proteger a los dos ocupantes (es biplaza). El piloto cuenta con volante rectangular, un cuadro de instrumentos totalmente digital y una serie de controles para poder elegir entre los cuatros modos de conducción disponibles, variar la distribución de la frenada y la gestión de la energía.