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    Audi A8 50 TDI

    La gran berlina alemana tiene en esta versión un ejemplo perfecto de lo que es la tecnología microhíbrida. Un pequeño motor de arranque/generador se asocia al propulsor de combustión para ofrecerle apoyo en momentos concretos (al pisar a fondo, por ejemplo), y además se encarga de alimentar todos los sistemas eléctricos del vehículo gracias a un sistema de 48 voltios. Esto permite una pequeña reducción del consumo y de las emisiones, pero, sobre todo, sirve para que un modelo como este pueda homologarse con etiqueta ECO. Tiene 286 CV, homologa un consumo medio de 5,6 litros y unas emisiones de CO2 145 g/km.

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    Mercedes AMG GT 4 puertas

    Un turismo de corte dinámico que rivaliza con modelos como el Porsche Panamera, por ejemplo, con una imagen agresiva, un tacto sólido y deportivo, y sobre todo un comportamiento vivaz. Obtiene la etiqueta ECO también gracias a la microhibridación, pero en su versión GT 53 4MATIC+ (la única con apoyo eléctrico) monta un motor de 435 CV que consume entre 9,1 y 9,4 l/100 km y emite nada menos que entre 209 y 215 g/km de CO2.

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    Audi A7 Sportback 50 TDI

    Utiliza el mismo sistema que el Audi A8, calcando las cifras de potencia y consumo, e incluso elevando las emisiones de CO2 a 147 g/km, pero aun así tiene etiqueta ECO gracias a la tecnología mild-hybrid.

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    Audi Q8

    El gran SUV por el momento solo se comercializa en la versión 50 TDI quattro, con la mecánica microhíbrida ya citada, por lo que también tiene etiqueta ECO para moverse con libertad incluso en los niveles más altos del protocolo de contaminación. Un enorme modelo de casi 5 metros de longitud con 286 CV de potencia, un consumo medio homologado de 6,6 l/100 km y unas emisiones de C02 de 172 g/km.

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    Lexus LC 500h

    El Lexus LC 500h cuenta con la etiqueta ECO sin necesidad de atajos porque se trata de un híbrido convencional, pero emite 145 g/km de CO2. El consumo homologado es de 6,4 l/100 km. En cualquier caso, se trata de uno de los mejores modelos de la casa japonesa, con una gran comportamiento y 359 CV de los que disfrutar sin tener que estar pendiente del nivel de alerta de contaminación.

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    Renault Scénic Hybrid Assist

    Su sistema de asistencia híbrida tampoco lo convierte en un híbrido al uso, ya que es básicamente un microhíbrido con batería de 48 V que se sirve de un sistema de frenada regenerativa para recargarse. Ayuda a bajar algo el consumo, que es de 3,5 l/100 km, y las emisiones de CO2, que se sitúan en unos contenidos 94 g/km. Su potencia es de 110 CV.

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    Renault Grand Scénic Hybrid Assist

    El hermano mayor del Scénic Hybrid Assist utiliza la misma solución y, pese al mayor tamaño de este modelo, calca tanto el consumo como las emisiones homologadas. Es decir, 3,5 l/100 km y unas emisiones de CO2 de 94 g/km.

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    Suzuki Swift SHVS

    Las siglas obedecen a ‘Smart Hybrid Vehicle by Suzuki’ ('vehículo híbrido inteligente de Suzuki') y, de nuevo, hacen referencia a la microhibridación. El funcionamiento es el mismo, con un generador apoyando al motor de combustión para liberarlo de tareas como el start/stop o del resto de sistemas eléctricos. En este caso no sorprende tanto ver a un urbanita con la etiqueta ECO, ya que no es excesivamente potente ni gasta mucho (90 CV, 4 l/100 km y 90 g/km de CO2), pero sí es reseñable que Suzuki haya encontrado una manera alternativa para conseguir la etiqueta.

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    Suzuki Baleno SHVS

    Como es lógico, habiendo dado con la fórmula, la marca nipona la ha aplicado al resto de modelos pequeños y compactos de su gama. En el caso del Baleno el consumo de combustible es idéntico al del Swift (4 l/100 km), pero las emisiones de CO2 suben hasta los 94 g/km.

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    Suzuki Ignis SHVS

    Del trío de modelos de Suzuki es el que peores cifras de consumo y emisiones presenta, pese a utilizar el mismo sistema y compartir los 90 CV de potencia: 4,3 l/100 km de media y unas emisiones de 97 g/km de CO2.

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    Conversiones a GLP

    Quizá la puerta de entrada a la etiqueta ECO más discutible, puesto que es la menos restrictiva: la recibe cualquier vehículo posterior al año 2000 que cumple la normativa Euro2 y haya sido sometido a una conversión a GLP. No importan ni el consumo de combustible ni las emisiones de CO2.

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