El sistema para robar coches que se vende legalmente en Internet

Estas son las 6 técnicas más usadas para conseguir vehículos que posteriormente se venden por piezas en Europa del Este y el Magreb.

El sistema para robar coches que se vende legalmente en Internet

Los sistemas para robar coches cada vez son más complejos.

El verano es época de viajes, el momento ideal para alejarse de las rutinas y del calor sofocante de las ciudades. Por unos días, muchos cierran la puerta de su casa y salen al mundo a conocer otras latitudes. O viajan a la playa y recorren docenas de calas y pequeños pueblos por explorar.

Todo mientras el coche permanece, en el primer caso, aparcado durante unos días sin mayor vigilancia que la del vecino que se ha quedado en casa “de Rodríguez” y, en el segundo, estacionado durante horas en una explanada al aire libre, a la espera de que volvamos de disfrutar de la brisa.

Por eso, los meses de vacaciones son también los que registran un incremento en el porcentaje de robos de vehículos, y estas son las técnicas, más o menos elaboradas, que los cacos utilizan para llevárselos mientras estamos distraídos con el rumor de las olas o mientras conocemos ciudades a miles de kilómetros de casa.

1. El timo del cepo

Método sencillo, rápido e imprevisible. A través de una página web de compraventa de coches de segunda mano, el ladrón contacta con el vendedor para interesarse por su vehículo. Quedan, hablan, regatean y llega el momento de probarlo. “¿Me dejas dar una vuelta?”. Y fin, adiós al coche.

2. “Disculpe, ha perdido usted su matrícula”

Especialmente practicado en parkings públicos. El ladrón arranca la matrícula del coche que quiere robar y espera agazapado a que el conductor vuelva de hacer sus compras. Una vez se monta, el avispado caco se acerca para alertarle de la situación y, cuando el propietario se baja para comprobarlo, este se monta y sale del aparcamiento apresuradamente.

3. El método “Toli”

El adjetivo “rocambolesco” se queda corto. Similar al recurso de la matrícula, se trata de hacer bajar al conductor dejando el coche en marcha. Para ello, el ladrón anuda unas cuantas latas vacías a la parte trasera del coche y espera a que el dueño, alarmado por el ruido, se apee para saber qué ocurre. Coche vacío, ladrón rápido y mismo resultado: huida fugaz.

4. El tapón de gasolina

¿Cómo puede haberse perdido? Difícilmente. Por eso, lo más probable es que alguien lo haya robado con el objeto de poder hacer una copia de la llave. Conviene actuar con rapidez, porque es cuestión de horas que los ladrones vuelvan a rondar el coche.

5. El recurso de los inhibidores

Sin duda, la técnica más avanzada. Apoyándose en la tecnología, los ladrones utilizan inhibidores de frecuencia para evitar que el coche quede cerrado, dejando inutilizada la llave. Después, sólo tienen que esperar a que el conductor se aleje para subir al vehículo sin mayor aspaviento, puesto que habrá quedado abierto.

Cinco técnicas que reinventan el concepto de la picaresca de los clásicos de la literatura. Pero se trata tan sólo la punta del iceberg de una realidad mucho más completa e intrincada.

LA REALIDAD DE LOS ROBOS

“Del total de vehículos robados en nuestro país, los que son sustraídos por apropiación indebida en escenarios de este tipo representan únicamente el 15%”, afirma José Manuel Orge, inspector de Policía y jefe del Grupo de Tráfico Ilícito de Vehículos.

Según sus datos, que corresponden a las estadísticas oficiales del Ministerio de Interior, en 2015 fueron robados 33.805 vehículos, cifra que contrasta con otras como la recogida por empresa Detector y que apuntan a unos 155.000.

En cualquier caso, Orge apunta que “los robos por descuido o con intimidación son escasos porque los delincuentes saben que la pena es mucho mayor”. Por eso, prefieren hacerlo sin afrontar el riesgo que supone tener al dueño delante.

Normalmente, los métodos son mucho más sofisticados: “El primer paso es abrir el vehículo y, aunque en la mayoría de los casos se recurre a un extractor de bombines, otras redes más organizadas se decantan por el Turbodecoder”. Se trata de un aparato que “lee” la cerradura actuando a modo de llave maestra, y lo más preocupante es que se puede comprar sin problemas por Internet.

“Es una empresa búlgara las que los comercializa, y es también sencillo encontrar cientos de tutoriales en YouTube”, explica Orge, que añade: “El problema no es comprarlo, sino el uso que se hace de él. Puede utilizarse como herramienta en un taller habilitado o también puede ser usado para delinquir”. Y eso es casi imposible de adivinar.

Una vez dentro del vehículo, el siguiente paso es arrancarlo. Para ello están pensadas las cajas electrónicas que vende Simon Touch, y que se dedican a “engañar” al ordenador del vehículo para ponerlo en marcha. “Los tiempos del clásico puente quedaron muy atrás; ahora, son estas herramientas las que permiten superar el segundo escollo de los ladrones”, afirma el inspector.

El destino de los vehículos pasará por ser vendido por piezas o ser enviado directamente a países de Europa del Este y el Magreb para su falsificación.

¿Y hay motivos para activar las alarmas? José Manuel Orge apuesta por no generar ninguna psicosis social: “España es un país seguro en el que los ciudadanos no van apuntándose con pistolas para robar ningún coche. La estadística refleja algunos casos, efectivamente, pero casi insignificantes en comparación con el número total de vehículos que circulan cada día por nuestras ciudades”.