BMW juega en casa en el Salón de Fráncfort 2017 y va a estar a la altura como una de las marcas que más novedades presenten en el evento. Entre todas ellas, una de las más destacadas es el BMW Concept X7 iPerformance, un prototipo que adelanta el que será el SUV más grande del fabricante y que ya veremos como modelo de producción en 2018.

De hecho, aunque recibirá los habituales y lógicos cambios, será bastante similar al prototipo que ahora se conoce. Tiene mucha presencia y, a pesar de su tamaño, luce unas proporciones bastante agraciadas y dinámicas. Destaca un frontal en el que la parrilla de doble riñón, flanqueada por unos finos grupos ópticos, es más cuadrada de lo habitual.

Sus dimensiones son más que considerables: mide 5.020 mm de largo, 2.020 mm de ancho y 1.800 mm de alto, con una distancia entre ejes de 3.010 mm. Esto, además de hacerlo bastante mayor que el actual BMW X5, se traduce en una cualidad valiosa: espacio. Tendrá una habitabilidad mayor que la del resto de modelos de BMW. Así ocurre al menos en el prototipo, que opta por una configuración de seis asientos individuales (seguramente sean siete en el modelo de serie).

En todo caso, la marca ha dejado claro que quiere identificarse con otro concepto: el lujo. BMW pretende que el X7 se codee con los mayores exponentes del mercado y estos son sus argumentos para conseguirlo: cuadro e instrumentos 100% digitales, gran pantalla en la consola central, combinación de cuero, molduras de madera y apliques de aluminio, techo panorámico, luz láser ambiental, sistema de infoentretenimiento personalizado para la segunda fila de asientos y todas las funciones de BMW Connected.

Del apartado mecánico nada se sabe, aparte de que el apellido ‘iPerformance’ implica algún tipo de electrificación. Queda por ver si, además de las habituales versiones de gasolina y diésel, se opta por una opción híbrida o 100% eléctrica.