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Coches de segunda mano: el fraude de los cuentakilómetros trucados

Manipular la distancia recorrida por el vehículo sigue siendo un delito recurrente, incluso en la era digital. Presentamos los modelos más afectados y las claves para no caer en el engaño.

bmw x5

Manipular el cuentakilómetros para alterar su precio en el mercado de segunda mano es una estafa que puede ser penada con cárcel. Pero aun así es un delito frecuente e incluso ha aumentado con el auge del mercado de ocasión debido a la crisis económica.

Y es que el 16,1 % de las ventas estarían afectadas por este tipo de fraude, según el reciente estudio de CarVertical, una empresa de tecnología blockchain especializada en recopilar historiales de automóviles en un registro global.  

Para llevarlo a cabo se han analizado a lo largo de un año (2020 a 2021) un total de 700.000 historiales de VO (vehículos de ocasión) vendidos en 18 países de Europa, detectando los casos en los que se habría manipulado el kilometraje real para aumentar el precio del vehículo.

Sobre todo, alemanes y premium

Y la conclusión indica que son los modelos premium de marcas alemanas los más susceptibles de ser manipulados. Sobre todo, los que equipan mecánica diésel ya que son mayoría entre los vehículos manipulados (hasta 90 %). Y es que la diferencia de precio entre uno de estos coches con muchos kilómetros y otro con menos es la más acusada en el mercado del usado. 

Según los datos recopilados por CarVertical, el ranking de los coches preferidos por los vendedores sin escrúpulos para abultar su precio lo encabezaría la berlina deportiva BMW M5 (33,6 % de los vendidos de segunda mano fueron manipulados en su cuentakilómetros) seguido por los BMW Serie 7 (33,4 %), Subaru Outback (31,8 %), BMW Serie 6 (31,7 %), Audi A8 (31,4 %), Volkswagen Phaeton (31 %), BMW X5 (26 %), BMW Serie 5 (26 %), Ford Mustang (25,9 %) y Audi A7 (25,8 %).

Y otro dato que revela el estudio es que la mayoría de estos vehículos vendidos fraudulentamente son modelos matriculados entre 2014 y 2016.

Cómo evitarlo

Se pensaba que la sustitución de los instrumentos analógicos por los nuevos sistemas digitales iba a dificultar la manipulación de los datos registrados. Pero ha sido al contrario, ya que se ha hecho muy fácil adquirir dispositivos electrónicos que acceden a la memoria del vehículo y pueden modificar sus parámetros sin que la alteración deje señales físicas.

Sin embargo, hay algunas cosas que se pueden hacer para verificar el auténtico kilometraje del vehículo en cuestión: por ejemplo, consultando en la propia Jefatura de Tráfico, ya que posee el historial del vehículo y su kilometraje, porque se registra en las ITV. Y también está disponible en el historial del fabricante si el coche ha sido mantenido en talleres oficiales, que registran los kilómetros en cada recepción. Son documentos que el futuro propietario debería consultar antes de realizar la compra.

La revisión de un mecánico

La DGT recomienda, antes de la compra, solicitar un informe completo. Además de reflejar posibles cargas administrativas o judiciales, debería proporcionará datos técnicos sobre el estado del vehículo y las reparaciones realizadas. El informe se puede solicitar presencialmente en sus propias oficinas o jefaturas, telefónicamente o bien mediante la aplicación App miDGT.

Y otra pista sobre el uso real del vehículo son los desgastes visibles en el volante, los pedales o las palancas que, si son muy acusados, pueden contradecir el kilometraje declarado por el vendedor.

Tampoco estará de más que un buen mecánico realice una inspección del estado general en el que se encuentra el vehículo, que delatará su desgaste real y podrá emitir asimismo un certificado técnico acreditativo.

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