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¿En qué coche murió Tupac? La historia de un modelo que multiplicó su valor

Madrid |

El rapero fue tiroteado mientras circulaba por Las Vegas y el coche en el que ocurrieron los hechos ha multiplicado por 10 su precio original

coche murió tupac

El coche, restaurado, cunado se puso a la venta.

Uno de los nombres más reconocidos de la historia del hiphop es el de Tupac Shakur. El rapero tuvo un éxito sin igual durante los años 90, pero su trayectoria y su vida llegaron a su fin de una manera abrupta cuando fue asesinado en septiembre de 1996 mientras circulaba por Las Vegas. El coche en el que iba, décadas después, se ha vendido por una cifra astronómica.

El coche en el que murió Tupac era un BMW Serie 7, concretamente un 750 iL. Él no iba al volante, si no Suge Knight, el dueño del sello en el que trabajaba. Shakur se encontraba en el asiento del copiloto cuando el automóvil fue tiroteado desde un Cadillac.

La memorabilia relacionada con famosos suele alcanzar un valor alto a posteriori, incluso más si está relacionada con un hecho tan dramático como éste. Por eso, quienes se hicieron con el vehículo, años después le sacaron un enorme rédito económico.

Se dedicaron a restaurar el coche, cambiando las partes de la carrocería que habían recibido impactos de bala, las ruedas y arreglaron el interior para que fuera igual que el original. Con el proyecto terminado, lo pusieron a la venta en 2018 por un precio de 1,5 millones de dólares. Los compradores no esperaron mucho para rentabilizar su inversión y tan solo dos años después, en 2020, volvieron a ponerlo en venta por 1,75 millones de dólares.

Para entonces, el coche ya tenía 23 años a sus espaldas y su cuentakilómetros marcaba 194.000 kilómetros.

Así era el BMW Serie 7 en el que murió Tupac

La especificación del BMW tampoco era muy diferente de una convencional. La carrocería estaba pintada en negro brillante, las llantas sí que no eran de serie y presentaban un acabado cromado, y el interior combinaba tapicería de cuero, paneles forrados en tela bitono en las puertas y los reposapiés, y molduras de madera en aquellas y el salpicadero, también en el pomo de la palanca de cambios.

Bajo el capó montaba un motor 5.4 V12 que desarrollaba 320 CV de potencia y 490 Nm de par máximo, que le permitía acelerar de 0 a 100 km/h en 6,6 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 250 km/h.

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Mario Herráez

Apasionado del motor desde pequeño, primero de las motos y después de los coches, con especial predilección por los modelos nipones. Lleva una década dedicándose al sector, formado primero en Autobild y desde entonces en el Grupo Prisa, probando todo lo que haga ruido... o no.

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