Un pequeño remolque equipado con cámaras de alta definición y algoritmos de análisis ha puesto cifras a lo que ya se sabe: hasta un 6% de conductores usa el móvil al volante cuando circula en carretera y algunos, no tantos, viajan sin cinturón de seguridad.
El Servei Catalá de Tràfic (SCT) ha evaluado en dos carreteras principales de Cataluña una nueva tecnología basada en inteligencia artificial capaz de identificar de forma automática ambas infracciones.
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Las pruebas del proyecto, en el que han participado autoridades de tráfico y seguridad vial de distintos países, se han realizado en la autovía A-2 y la autopista AP-7 con el objetivo de comprobar el funcionamiento del sistema en escenarios de circulación diferentes y con distintas intensidades de tráfico.
“En la red viaria catalana la siniestralidad es muy dispersa y apostamos por una estrategia de movilidad en el control y vigilancia, que es lo que nos proporciona esta tecnología con remolque”, ha explicado el director del SCT, Ramon Lamiel. El organismo espera activar esta tecnología en el futuro Plan de Seguridad Vial 2027-2030 para “reforzar la lucha contra las distracciones al volante y mejorar el cumplimiento del uso del cinturón”.
Más de 8.500 casos detectados de uso del móvil
Durante las pruebas, desarrolladas en junio y julio, el sistema registró más de 8.500 posibles casos de conductores que utilizaban el dispositivo mientras circulaban. La tecnología identifica a quienes sujetan el teléfono con la mano mientras conducen, pero, también, a los conductores que colocan el dispositivo sobre las piernas y consultan la pantalla desde esa posición.
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Los autores del informe final sitúan entre el 3,6% y el 6,6% la proporción de automovilistas que podrían utilizar el teléfono durante la conducción, en función de la vía observada y de las condiciones del tráfico. En el conjunto de la prueba, la prevalencia estimada alcanza el 4,3%.
El cinturón acumula más de 4.500 infracciones
Además de las distracciones relacionadas con el móvil, el sistema localizó más de 4.500 casos de ocupantes que circulaban sin cinturón de seguridad o que no lo utilizaban de forma correcta. Entre el 1,3% y el 1,8% de las personas observadas en los vehículos incumplían esta obligación.
La capacidad de detección fue uno de los aspectos evaluados durante la experiencia. Según los resultados difundidos por el SCT, la inteligencia artificial alcanzó niveles de precisión superiores al 70% en la identificación de posibles infracciones. En el caso concreto del uso del teléfono móvil, el porcentaje de acierto superó el 84%.
Diferencias según la vía, el día y la hora
El análisis de los registros permitió identificar patrones distintos en función del entorno de circulación. El uso del móvil al volante resulta más común durante los días laborables. Los valores más altos aparecen entre miércoles y viernes, mientras que los fines de semana muestran niveles inferiores. Por franjas horarias, las detecciones se concentran principalmente entre las 11.30 y las 15.30, seguidas de las primeras horas de la tarde.
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Al contrario, las infracciones vinculadas al cinturón aumentan los fines de semana, especialmente los sábados. También aparecen con mayor frecuencia en determinadas franjas nocturnas y de madrugada, en particular en la AP-7.
Los datos sugieren que cada tipo de vía concentra conductas de riesgo diferentes. Mientras los entornos periurbanos registran una presencia más elevada del uso del teléfono móvil, las vías de gran capacidad muestran porcentajes superiores de incumplimiento relacionados con el cinturón de seguridad.
A juicio del SCT, este tipo de herramientas puede complementar los sistemas actuales de vigilancia y prevención. Además de detectar posibles infracciones, la tecnología proporciona información sobre hábitos de conducción y permite conocer con mayor detalle cuándo y dónde se producen determinados comportamientos de riesgo.
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Periodista especializado en seguridad vial. Editor y redactor de El Motor desde 2016. Empezó a escribir de fútbol en 1998 en Diario 16 y ha trabajado en varios proyectos de Prisa Media desde 2000. Licenciado en Periodismo por la Universidad de Navarra, es autor de ‘Aquí no se rinde ni Dios’ (2020).
