Conducir

Reconócelo: tú también te pones así en los atascos

El 59% de los conductores españoles insulta a los demás en el coche, aunque también hay otros perfiles al volante.

atascos

Cuando volver a la rutina te cuesta... ¿Lo pagan los demás?

Hay que ver lo pronto que se acaba lo bueno. Llega septiembre y me temo que las vacaciones se han terminado, al menos para la mayoría de nosotros, y es hora de volver a las rutinas diarias. Una de ellas, nuestros queridos atascos. Por si se te habían olvidado los distintos comportamientos que nos podemos encontrar en él, te recordamos los perfiles más comunes del embotellamiento diario. (Y lo habitual no son los comportamientos amigables: según un estudio de la Fundación Vinci Autoroutes, el 59% de los conductores españoles insulta a otros al volante).

EL DEPRESIVO
Quizás el más común en esta época. El síndrome posvacacional causa estragos y provoca tristeza, apatía y pocas ganas de seguir avanzando hacia la oficina o el colegio de los niños. Se caracteriza por la mirada vacía hacia el parabrisas y cierta desgana en la conducción: se abandona a la deriva dejándose llevar por la corriente del tráfico.

EL PROTESTÓN
Este pobre conductor no ha podido irse de vacaciones este año o bien es de ese tipo de personas que sufre la reentrada mucho más que los demás. Se vuelve hostil. Se caracteriza porque cualquier acción de otro conductor cercano, sea correcta o no, le molesta. Hace un uso excesivo del cláxon, piensa que los semáforos se cierran adrede a su paso y puede convertirse en un potencial peligro para la conducción, ya que la agresividad le ciega.

EL MIRÓN
Notas una presencia, vuelves la cabeza y ahí está: el mirón. Ya sea por el retrovisor o a través de la ventanilla, notaremos la mirada de este perfil de conductor tan inquietante. Nunca sabes muy bien por qué te mira: porque vas despeinado, porque has hecho alguna maniobra mal, porque tu coche mola más que el suyo, porque tu coche no le llega ni a la suela del zapato (perdón, de las llantas) al suyo, o porque se ha quedado prendado de ti.

A veces oculta su mirada detrás de unas gafas de sol, lo que le da un carácter mucho más inquietante. Lo malo es que en los atascos cuesta mucho desprenderse de este personaje y probablemente tengamos que soportar su mirada durante varios metros.

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EL OPTIMISTA
¿Hay alguien capaz de no sufrir la pérdida de las vacaciones? Parece que sí, y en medio de tanta depresión puedes ver a alguien que está tan alegre, canturreando las canciones de la radio y dando palmaditas al volante como si no sufriera la vuelta al trabajo. No te dejes engañar, no es un ser insensible fuera de lo común, seguramente está así porque comenzará sus vacaciones esta semana. Quizás el nombre más apropiado para este perfil sea “el envidiado”, mejor que el optimista.

EL IMPACIENTE
Es aquel que siempre tiene más prisa que los demás y le fastidia que el resto de los conductores no se den cuenta. Es capaz de predecir el cambio de los semáforos, ya que pita un segundo antes de que cambie a verde para que se muevan los demás coches. Suele perder la paciencia en los pasos de cebra, sobre todo si cruza mucha gente, por lo que es capaz de saltárselos a menudo.

EL ‘EMPANAO’
Se duerme en cada semáforo y hay que estar avisándole para que avance, gira sin avisar y va medio dormido en los atascos. Seguramente sea un trastorno temporal provocado por la vuelta al trabajo y la pérdida de costumbre del madrugón diario. Lo normal es que recupere la destreza al volante durante el trayecto, pero se han dado casos más graves que pueden tardar varios días en mejorar.

EL DR. JEKYLL Y MR. HIDE
Comienza cada mañana cediendo el paso a todo el mundo, ayudando a los demás a incorporarse a la vía, procurando no estorbar e indicando cada maniobra con el intermitente. Lo malo es que siempre hay un momento en que la magia se acaba. Se da cuenta de que ha cedido el paso más de diez veces y que nadie le ha dejado ni una sola. Tristemente este perfil se termina pasando al lado oscuro de los atascos y convirtiéndose en todo lo contrario a lo que era en un principio.

EL COLABORATIVO
Es raro, pero de vez en cuando podemos toparnos con un coche que va a la oficina con más de una persona en su interior. Se trata de un conductor que pone su vehículo a disposición de los demás para optimizar el trayecto. Así colabora con el cuidado de nuestro maltrecho medio ambiente y de paso comparte el gasto de combustible. Desde luego, merece nuestra admiración y respeto.

EL LIMPIO
Aprovecha los atascos para quitar las pelusas del salpicadero y pasarle un trapo al parabrisas. Es un perfil inquieto y cuidadoso de su entorno. En ocasiones su destreza le permite incluso realizar pequeñas reparaciones dentro del vehículo mientras espera que el semáforo se ponga verde o se mueva el tráfico.

EL LISTILLO
Conocidísimo personaje que pretende saltarse las colas de la incorporaciones a las bravas y sin sufrir la más mínima preocupación. Aprovecha los huecos que dejamos entre coche y coche en las arrancadas y nos obliga a estar en constante tensión, porque nos parece injusto que se cuelen. Es un perfil que el resto de los conductores detestamos profundamente.

atascos en Madrid

EL VELETA
Es un tipo de conductor que a veces tiene prisa y otras ninguna. No se sabe muy bien la razón de sus acelerones y frenadas, pero lo malo es que su manera de conducir es caótica y obliga a los demás a estar en una continua tensión, sobre todo si lo llevas delante.

EL EXPLORADOR
De repente hay un coche que inesperadamente intenta pasar de un carril a otro y al final sale del atasco. Siempre nos preguntamos: ¿dónde irá?, ¿conocerá realmente la manera de salir del embotellamiento? Este tipo de conductor lleva un explorador inconformista en la venas y siempre busca caminos alternativos. Para ello cuenta con aliados como dispositivos navegadores GPS y aplicaciones móviles como Waze.

EL INVENTOR
Se difiere del anterior porque este no busca caminos alternativos, sino que se los inventa. Normalmente en detrimento de los demás, suele sacar un nuevo carril donde no lo hay. Quizás el nombre más adecuado sería el de caradura compulsivo.

EL COMPETITIVO
Se le ve desde lejos con ganas de provocar. Si se ha fijado en ti, no permitirá nunca que le adelantes aunque su vida dependa de ello. Incluso si el atasco te hace ganarle un par de metros, hará todo lo posible para volverse a poner por delante. Es lo que llamamos un pique en toda regla, ante el cual solo tú debes decidir si entrar al trapo o pasar sensatamente de la afrenta. Si para este tipo de conductor cada semáforo es una clasificación para la pole position, es su problema.

EL ILUMINADO
Por último cabe mencionar este perfil, que llega al trabajo afirmando que ha conseguido llegar en tiempo récord, sin atascos y encontrándose todos los semáforos en verde. Seguro que miente como un bellaco.

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