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El Renault 4 se reinventa para estar a la altura de un icono

El Renault 4 se reinventa para estar a la altura de un icono

Madrid |

El mítico Cuatro Latas ahora es un SUV pequeño eléctrico que quiere presentar sus argumentos para salir de la sombra del R5.

Renault 4

El diseño del Renault 4 E-Tech tiene guiños al original.

Renault ha dado con la tecla con su Renault 5 eléctrico. El utilitario ha revivido el espíritu de un coche mítico, ha captado la atención del público y ha logrado un rendimiento comercial sobresaliente. Ahora le llega el turno a su hermano mayor, un Renault 4 E-Tech que debe continuar el legado de un icono como el mítico Cuatro Latas. No es sencillo, porque en parte no tiene el sex appeal del R5, pero trae consigo una fórmula más versátil y guiños al pasado para intentar lograrlo.

En solo un párrafo ya se ha mencionado dos veces al R5, algo que es clara muestra de lo relacionados que están entre sí ambos modelos. Están desarrollados sobre la misma plataforma, comparten motores, tiene un interior prácticamente idéntico… y, aun así, su propuesta es muy diferente.

Mientras que el pequeño es un utilitario concebido casi como el segundo coche del hogar, el R4 cubre esa misma necesidad, pero también es capaz de ocupar la posición de coche único de una casa.

Con una longitud de 4,14 metros, es más grande que su hermano, y, de la longitud que gana, gran parte va dedicada a la distancia entre ejes, buscando ampliar el espacio para los ocupantes de las plazas traseras. Es algo que consigue en parte, con hueco para que un adulto de alrededor de 1,80 metros de altura se siente detrás de un conductor de la misma talla, pero tampoco va sobrado de hueco disponible.

El otro punto al que dedica el extra de largo es al voladizo trasero, algo que se traduce en un maletero mucho más capaz. Renault hace especial hincapié en esto y no es de extrañar: con 420 litros de capacidad, es líder en su categoría. Pero no solo eso: la boca de carga del maletero está a 60,7 centímetros del suelo, unos 10 centímetros más bajo de la media del segmento, lo que facilita la tarea de subir bultos. Además, el portón es muy grande y cuadrado, con lo que el espacio disponible es muy aprovechable.

Un diseño moderno con toques retro

Mientras que el R5 ha trasladado de manera bastante fiel el diseño del original al presente, el R4 no ha podido hacerlo de manera tan literal, porque se ha convertido en un SUV pequeño que no es exactamente el mismo formato que el de su antecesor. A pesar de ello, ha añadido en su imagen toques retro propios de él, combinándolos con elementos más modernos.

El frontal, por ejemplo, cuenta con la primera calandra en una sola pieza de la marca, que además es retroiluminada. También son aportación propia todas las protecciones de plástico inferiores, propias de los todocaminos y que le dan un toque más campero. Sin embargo, combina estos rasgos con tres estrías en los laterales y con unos pilotos traseros verticales que claramente homenajean al original.

El interior sí que no hace concesiones al pasado, con una doble pantalla en el puesto de conducción, sistema multimedia OpenR Link que integra Google, un asistente virtual (Reno) con inteligencia artificial y unos asientos muy cómodos y con buen apoyo lateral, especialmente en los acabados superiores de la gama.

Dos mecánicas más que capaces

Dado su mayor tamaño y peso respecto al Renault 5, la marca francesa ha optado por eliminar la motorización de acceso y por ofrecer el R4 únicamente con las opciones intermedia y superior.

Así, primero puede montar un motor de 90 kW (120 CV) que se combina con la batería de 40 kWh en lo que se denomina como versión de “autonomía urbana”. Su alcance es de 308 kilómetros. Por encima está la mecánica de 110 kW (150 CV), que se asocia a una pila de 52 kWh, es la variante de “autonomía confort” y tiene un rango de acción de 408 kilómetros. Además, pueden cargar en corriente continua a 100 kW.

Fue la segunda motorización la que se pudo probar en una breve toma de contacto por carreteras urbanas y secundarias de Madrid. Tiene pegada de sobra para un modelo de estas características, con una salida rápida en cuanto se pisa el acelerador, aunque es algo que depende del modo de conducción elegido. Con el ECO, pensado para la máxima eficiencia, le cuesta un poco más.

A pesar de la relación con su hermano, es un modelo con un enfoque más centrado en el confort. Es algo que se aprecia en la conducción, con un filtrado de las irregularidades del terreno notable. Además, es reseñable el aislamiento sonoro del habitáculo que es bastante silencioso incluso cuando se circula a velocidades de 100 km/h.

En lo que a eficiencia se refiere, en el inicio del test el cuadro de instrumentos mostraba un estado de carga del 81%, que auguraba una autonomía de 282 kilómetros. Al término de la prueba, tras unos 35 kilómetros de recorrido, marcaba 243 kilómetros restantes, una carga del 68% y un consumo medio de 16,5 kWh cada 100 kilómetros.

Precio del Renault 4 E-Tech

El precio de partida del Renault 4 E-Tech en el configurador de la marca es de 28.719 euros, pero la firma francesa anuncia que, con los 4.500 euros del Plan Auto Plus, los 800 euros del Certificado de Ahorro Energético (CAE) y los 1.210 euros que aporta el fabricante, se quedan en 23.540 euros. A esto luego pueden sumarse descuentos promocionales de la marca.

Con estas condiciones, la lista completa de precios es la siguiente:

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Mario Herráez

Apasionado del motor desde pequeño, primero de las motos y después de los coches, con especial predilección por los modelos nipones. Lleva una década dedicándose al sector, formado primero en Autobild y desde entonces en el Grupo Prisa, probando todo lo que haga ruido... o no.

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